México firma convenio por 20 años en la Bienal de Venecia

De acuerdo con el contrato entre el INBA y la Fondazione La Biennale di Venezia, nuestro país podrá ocupar dentro de El Arsenal un espacio de 250 metros cuadrados de la Sale d´Armi como pabellón nacional para encuentros de arte y arquitectura

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02/06/2014 05:14 Sonia Ávila
El acuerdo especifica el espacio y las dimensiones que podrá usar México, así como el pago de 1.2 millones de euros

CIUDAD DE MÉXICO, 2 de junio.- Por un único pago de 21 millones 444 mil pesos (un millón 200 mil euros) el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) tendrá a su disposición por dos décadas la Sale d´Armi dentro del antiguo complejo naval y militar El Arsenal, como sede oficial de México en la Bienal de Arquitectura, la Bienal de Arte y los festivales de teatro y danza, en Venecia, Italia.

A partir de un acuerdo firmado entre La Fondazione La Biennale di Venezia y el INBA, fechado el 27 de septiembre de 2013, se convino que a partir del 15 de mayo de este año el Instituto puede ocupar el espacio de 250 metros cuadrados como pabellón nacional en las distintas bienales y otras actividades culturales, mas no comerciales.

Con ello se descarta el contrato de comodato que la administración de Consuelo Sáizar, al frente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), hizo con la comuna de Venecia en 2012 para tener por nueve años la ex iglesia de San Lorenzo como pabellón, donde incluso se presentó Ariel Guzik con la pieza Cordiox en la 55ª Bienal de Arte.

En el documento, del que Excélsior tiene una copia, se detalla que el INBA no podrá cancelar el Acuerdo hasta el cuarto año transcurrido, y en tal caso deberá avisar a la Fondazione al menos con 24 meses de anticipación. “La Biennale se compromete a reembolsar al INBA de acuerdo con los procedimientos que se acuerden, la cantidad especificada en el último punto de los considerandos menos el 10% por el periodo no utilizado y la entrega anticipada de la propiedad”, se precisa.

Para ocupar el espacio el INBA debió hacer el pago total del costo en una sola exhibición antes del 28 de febrero de 2014; de lo contrario se aplicará un interés anual del cinco por ciento por el periodo de retraso. Además debió presentar a la Municipalidad de Venecia y la Fondazione una póliza de seguro con cobertura contra incendios, derrumbes, vandalismo o explosiones dentro del inmueble.

Mientras que los organizadores de la Bienal se comprometen a utilizar el millón 200 mil euros para la recuperación arquitectónica y mantenimiento general de la Sale d´Armi, que representa la tercera parte de la construcción del complejo del Arsenal; además se compromete al mantenimiento del espacio durante la restauración, pero el mantenimiento ordinario durante los 20 años de uso correrán a cargo del INBA.

El acuerdo lo firmó María Cristina García Cepeda, directora del INBA; Xavier Guzmán Urbiola, subdirector general de Patrimonio Artístico Inmueble; Ricardo Félix Barraza, subdirector general de Administración del INBA, y Paolo Baratta, presidente de la Fondazioine La Biennale di Venezia.

A manera de contexto, el documento detalla que en 2000 la Municipalidad de Venecia concedió a la Fondazionie La Biennale el uso del Arsennale para exhibiciones dentro del programa de las bienales y los festivales artísticos. Fue hasta 2011 cuando se concedió el uso de la Sale d´Armi como sitio de exposición a cambio de su restauración.

Se estrenará la próxima semana

El nuevo pabellón de México en Venecia será inaugurado el 7 de junio próximo con el proyecto Condenados a ser modernos del despacho de arquitectos Julio Gaeta y Luby Springall, quienes junto con la historiadora Catherine R. Ettinger, el museógrafo Salvador Quiroz y el diseñador Gustavo Avilés, representarán a México en la 14ª Bienal de Arquitectura de Venecia.

El proyecto responde al tema general de la bienal Absorbing Modernity: 1914-2014 planteado por el curador Rem Kolhaas para explicar el desarrollo de la arquitectura moderna de cada país a partir de sus diferentes sistemas políticos, movimientos sociales, filosofías educativas, y avances tecnológicos.

Los ocho núcleos temáticos de la exhibición se desarrollarán a partir de proyectos de construcción específicos o personajes importantes de la historia del país; por ejemplo, se presenta obra de Luis Barragán o Mario Pani. Sobre los muros del pabellón se montarán paneles con fotografías en gran formato y reseñas informativas sobre cada tema; en total serán 50 proyectos expuestos hasta el 23 de noviembre.

En el centro del pabellón se instalará una elipsis de 15 metros de alto formada por tela en la que se pondrán ocho proyectores para presentar entrevistas con arquitectos emblemáticos del país, registros de obras y trabajos de creadores jóvenes.

San Lorenzo, en el olvido

En julio de 2012, Teresa Vicencio, exdirectora del INBA, y Alessandra Vettori, directora de la Dirección Patrimonio y Casa de Venecia, firmaron un convenio de comodato para que México ocupara la ex iglesia de San Lorenzo como sede para las bienales de Arquitectura y Arte, y los festivales de danza, teatro y cine durante nueve años, los cuales empezarían a contar a partir de enero de 2015.

En el convenio, el INBA se comprometió a restaurar el inmueble, tener programación cultural, permitir la entrada a público local y adquirir un seguro de daños a terceros. A cambio, el gobierno mexicano adquirió la tutela de la iglesia y podía ocuparla desde la fecha de la firma del contrato.

Pero la actual administración del Conaculta y el INBA refutaron que no se previó un presupuesto para cumplir con el convenio, y no existen recursos para el mantenimiento del espacio, del que sólo se puede usar el 20 por ciento por su elevado estado de deterioro. Cuando se ocupó como pabellón para la 13ª Bienal de Arquitectura, curada por Miquel Adria, la exhibición se montó en el atrio.

Las autoridades argumentaron que el espacio era poco conveniente como sede nacional por encontrarse fuera del corredor de pabellones, y, sobre todo, porque a los gastos de montaje debía sumarse el costo de restauración y mantenimiento de la ex iglesia.

Cuando se anunció el contrato de comodato, Consuelo Sáizar informó que el pabellón tuvo una inversión de un millón 500 mil euros (24.5 millones de pesos) para tareas de restauración y acondicionamiento para ocupar el edificio del siglo VI.

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