Cuenta de tres para Leonora Carrington

Con la muerte de la artista el 25 de mayo del 2011, el surrealismo despidió a su último exponente que se mantenía con vida

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25/05/2014 14:30 Hugo Meneses / Foto: Especial
Leonora Carrington falleció el 25 de mayo del año 2011.
Leonora Carrington falleció el 25 de mayo del año 2011.

CIUDAD DE MÉXICO, 25 de mayo.-Reflaxiones y destacados a tres años de la muerte de la última exponenete del surrealismo, Leonora Carrington. 

En la mente de muchos de nosotros podrá existir la comprensión superficial del surrealismo, sus conceptos básicos y algunos exponentes del movimiento. Por sus características, por su introspección a los sueños y a la fantasía, también a nuestros miedos y pesares, se involucra con nosotros y es parte de nuestro bagaje cultural y artístico, más que otras vanguardias.

Las imágenes, piezas surrealistas nos cuentan infinidad de cosas que no existen, que quizá no fueron pensadas en la construcción de la obra, nos lleva a mundos fantásticos, oníricos, a rumbos lejos de nuestra deprimente realidad. Así es la obra de Leonora Carrington, piezas claramente surrealistas, no hay duda.

En las obras de Carrington nos encontramos ante mundos que en el momento que interactuamos con las obras; sean escultura, pintura, grabado, escenografía; dejan de ser sólo de Leonora Carrington, se convierten en nuestros mundos, en nuestros sueños, nos convertimos en Carrington y no precisamente en su expresión humana de existencia, nos convertimos en el ente onírico de ella.

Tras su deceso, el 25 mayo del 2011, la vanguardia surrealista se quedó sin exponentes vivos, la última representante dejó este mundo para visitar otros quizá más intensos, quizá más pasionales, o simplemente está descansando en paz.

(1) Uno; obra

Sus obras van desde pinturas, grabados, esculturas, cuentos, libros y escenografías, una amplia gama de expresiones hechas piezas artísticas, para adentrarse a la obra de Leonora es necesario conocer sus esculturas, obras creadas en barro plastilina, para después convertirse en bronce y perdurar hasta que el metal lo permita.

Las esculturas muestran detalles que la posicionan como una artista conocedora de la unidad, sus piezas se presentan como personajes que exploran la realidad, en variadas ocasiones algunas piezas provenientes de diversas colecciones han deambulado Paseo de la Reforma, sus personajes exploran el ir y venir de la ciudad, lo miran cuidadosamente he intentan pasar desapercibidos, pero nunca lo logran, entonces se inmutan y quedan inmóviles ante las miradas curiosas que intentan discernir “¿qué chingados es eso?”, las miradas acostumbradas a ver piezas artísticas sobre Reforma, y esas miradas que intentan no miran pero es inevitable.

(1.1) Uno punto catorce dieciséis

El poder de internet nos permite conocer infinidad de cosas, de explorar, encontrar, empaparse de conocimiento, y muchas cosas más que prefiero no mencionar. ¿Cómo conocer la obra de Carrington (o cualquier otro artista)? La respuesta es simple; “Mister Gogle”, “San Googgle”, y todos esos seudónimos habidos y por haber para el motor de búsquedas “Google”, quien entre sus proyectos hizo cavidad a la cultura y las artes con “Art Project” o “Google Cultural Institute”, un espacio web que contiene de manera virtual piezas de varios artistas, muestras de museos, galerías, simplemente el mundo del arte contenido en internet.

Para Leonora Carrington el motor de búsquedas genera “Cerca de 70,800 resultados (0.22 segundos)” entre notas, artículos, noticias e imágenes, dentro de las imágenes además de las obras de Carrington encontramos imágenes de obras de Remedios Varo (Carrington y Varo se conocían y mantenían una amistad), también encontramos imágenes de exponentes del Surrealismo, Dalí, Chagall y otros.

70,800 resultados mientras que en el catálogo de  “Google Cultural Institute” se encuentra tan sólo una obra de Leonora Carrington, “Bird Bath” de 1974.

Conclusión. Quizá el internet es una herramienta muy poderosa siempre y cuando se convine con otras herramientas aún más poderosas, leer por ejemplo.

 (2) La Mujer, Leonora Carrington.

Hablar de Leonora nos obliga a indagar en su pasado, a interesarse por cosas que posiblemente ella no quiso que se conocieran. Mucho se habla de la relación sentimental con Max Ernst, llevado a un campo de concentración; de haber permanecido internada en una clínica psiquiátrica en España por denunciar a Hitler; también se habla de la relación que mantuvo con Renato Leduc, él amante de la fiesta taurina y ella enemiga del maltrato animal.

Se comenta de su amistad con Buñuel, Remedios Varo y otros personajes importantes en el arte y la cultural, pero Leonora es mucho más que una persona que se relacionó con grandes personajes del arte, es una mujer con mucho más características además de la creatividad que la impulso a desarrollarse como arista, es mucho más que una mujer surrealista, es Leonora Carrington y todo lo que eso significa a partir de sí misma y no sólo de las relaciones amorosas y de amistad que sostuvo con otros personajes.

Leonora mexicana por naturalización, nunca se separó de su acento inglés, y de sus ‘ganas de no ser humano’, quiso ser un elefante salvaje, un murciélago, un caballo disfrazado de niña, todo menos un humano.           

Era un personaje delirante, maravilloso, un poema que camina, que sonríe, que de repente abre una sombrilla que se convierte en pájaro que se convierte después en pescado y desaparece”, así la describió Octavio Paz.

Mientras que Leonora responde a la pregunta ¿Cómo se define?: Nunca se me ha ocurrido definirme hago la lucha de vivir conmigo misma, que no es muy fácil.

(3) shfit83shift9… [sic]

Cuando a Leonora se le preguntó si ella caminaría por Reforma para mirar sus obras, respondió que no, que ya las conocía muy bien, pero le gustaría recorrer la avenida y mirarlas montada en una Harley Davidson.

Leonora Carrington siempre sorprendiendo.

 

asj

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