Garantizan vigencia de Cátedra Julio Cortázar

Hace 20 años, Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez crearon un proyecto que honraba la memoria del autor de Rayuela. Los organizadores del espacio cultural garantizan su permanencia

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10/05/2014 03:58  Virginia Bautista

CIUDAD DE MÉXICO, 10 de mayo.- Para el escritor Julio Cortázar (1914-1984), los “sinónimos de la amistad se llamaban modestia, imaginación y generosidad”.

Así evocó el novelista mexicano Carlos Fuentes (1928-2012) al autor de Rayuela en el discurso “Recuento de una amistad, paisaje de los tiempos fundadores del continente cortazariano y de la literatura latinoamericana contemporánea”, que leyó el 12 de octubre de 1994 en la Universidad de Guadalajara, durante la inauguración de la Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar.

Acompañado del ya para entonces Nobel de Literatura Gabriel García Márquez (1927-2014), fallecido el pasado 17 de abril, ambos decidieron destinar el monto de las becas que el gobierno mexicano les otorgó como Creadores Eméritos para fundar la Cátedra en homenaje a su amigo, Fuentes detalló su concepto de amistad.

“Cortázar vivió un conflicto al que pocos escaparon en nuestro tiempo: el conflicto entre el afuera y el adentro de todas las realidades, incluyendo la política. Coincidimos políticamente en mucho, pero no en todo. Nuestras diferencias, sin embargo, aumentaron nuestra amistad y nuestro mutuo respeto, como debe ser en el trato inteligente entre amigos, que no admite ambición, intolerancia o mezquindad. No puede, realmente, haber amistad cuando estos defectos arrebatan al que se dice nuestro amigo”, dijo.

“Gabriel García Márquez y yo lo recordamos siempre agotando los conocimientos sobre novela policiaca en un largo viaje de París a Praga en 1968... Sentados en el bar del tren, comiendo salchichas con mostaza y bebiendo cerveza, oyéndole recordar la progenie del misterio en los trenes, de Sherlock Holmes a Agatha Christie a Graham Greene a Alfred
Hitchcock…”, añadió.

El autor de La región más transparente concluyó en esa reunión memorable que “Cortázar nos habló de algo más: del carácter insustituible del momento vivido, del goce pleno del cuerpo unido a otro cuerpo, de la memoria indispensable para tener futuro y de la imaginación necesaria para tener pasado”.

La admiración y la fraternidad fueron la base de la amistad que unió a estos tres grandes de las letras latinoamericanas del siglo XX. Y éste fue el singular punto de partida de la iniciativa que llega a sus 20 años sin el subsidio de las becas de Fuentes y García Márquez, que se suspendieron tras sus respectivas muertes, pero con la promesa de sus organizadores de luchar por su permanencia.

Al día de hoy, detalla en entrevista su coordinadora Dulce María Zúñiga, la Cátedra Cortázar suma 137 conferencistas magistrales invitados de 27 países, tanto americanos (de todo el continente) como europeos, africanos y de Oriente medio.

“La Cátedra nació como una expresión de amistad y empatía entre tres grandes autores latinoamericanos cuyas obras trascienden fronteras lingüísticas y geográficas. Es una feliz conjunción de intereses: la preservación de la memoria y la figura del autor argentino y la intención de abrir un espacio académico universitario para la discusión de las ideas y la difusión del conocimiento.

“Desconozco alguna otra cátedra que haya tenido un origen similar al de la Julio Cortázar. Es única en el sentido de que, además de que se creó gracias a la visión generosa de Fuentes y García Márquez, tiene como objetivo fundamental invitar a pensadores e intelectuales a dictar conferencias e impartir seminarios sin costo para sus asistentes”, destaca.

Imaginación y crítica

La promotora cultural asegura que la Cátedra ha sido sustentada por jefes de Estado y de gobierno, también por analistas políticos y críticos sociales, además de los escritores y estudiosos que han revalorado la obra del llamado Cronopio Mayor.

“No puedo responder con exactitud cuál ha sido el aporte, creo que esto no es mensurable, Sin embargo, el espacio es propicio para la reflexión y la confrontación argumentada de distintas posturas políticas”, agrega.

Zúñiga recuerda como uno de los momentos culminantes del encuentro el homenaje por los 10 años de fundación de la Cátedra, coincidente con los 20 del fallecimiento de Cortázar, en 2004. “Se realizó el Coloquio Julio Cortázar revisitado, para el que contamos con la participación de grandes escritores. La inauguración fue presidida por Aurora Bernárdez, la viuda de Julio, y estuvieron presentes Fuentes, García Márquez, el Nobel de Literatura portugués José Saramago y el escritor argentino Tomás Eloy Martínez (ambos fallecidos también)”.

Y revalora este “lugar de confluencia de la imaginación, la razón y la crítica, un sitio para el diálogo y la reflexión sobre la sociedad y la cultura latinoamericana”, que, afirma, sobrevivirá porque está más que consolidada con 20 años de actividades ininterrumpidas.

“Cualquier institución puede interesarse en auspiciarla, sólo hay que ser sensibles a este tipo de expresiones académicas que, sin duda, enriquecen a la sociedad. Mis expectativas personales son optimistas”, comenta.

Tras aclarar que no puede proporcionar el monto total que recibieron por las becas de Fuentes y García Márquez durante estas dos décadas, Zúñiga señala que “tenemos la fortuna de contar con patrocinios privados y hemos manejado con mucha prudencia los gastos. Hay en el Fideicomiso un capital que genera intereses. Invitaremos a patrocinadores privados e institucionales y, para ello, contrataremos los servicios de expertos en procuración ética de fondos”.

Aclara que “la UdeG financia la parte administrativa de la Cátedra... Salario de mi asistente de protocolo y logística (yo no recibo salario por la coordinación). La UdeG cubre los gastos del invitado en Guadalajara... Fideicomiso paga transporte aéreo de los invitados y sus honorarios... La beca concluye el mismo mes del fallecimiento del autor. En el caso de Gabo, lo último fue recibido en marzo, abril ya no llegó”.

Pero ante esta situación, los organizadores han antepuesto el optimismo y festejarán los 20 años de la Cátedra con la edición de 26 programas de televisión, conferencias magistrales y la publicación de dos tomos de conferencias: uno de literatura y otro de historia y filosofía. “Estarán apareciendo en fecha próxima”, dice Zúñiga.

Los festejos de la Cátedra se unen este año al centenario del natalicio de Cortázar. Por este motivo, el próximo 22 de mayo se llevará a cabo en España la mesa redonda “Ecos cortazarianos en Iberoamérica y Europa”, con la participación de Carles Álvarez Garriga, Enrique Barón Crespo, Juan Luis Cebrián y Hernando Valencia Villa. Moderará Zúñiga.

 

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