Ven en Monterrey cambios artísticos en la Pinacoteca de Nuevo León

Una exposición revisa el momento en que los artistas plásticos regios rompen con el concepto de neomexicanismo y modifican su manera de producir

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06/05/2014 03:43 Sonia Ávila
Horno 3 (1991), fotografía  de Roberto Ortiz.
Horno 3 (1991), fotografía de Roberto Ortiz.

CIUDAD DE MÉXICO, 6 de mayo.- De manera paralela a la reconfiguración que sufrió la ciudad de Monterrey en las décadas de los 80 y 90, tanto en su infraestructura urbana como en su concepción social, las prácticas artísticas tuvieron un viraje en la manera de entender y producir una obra.

“El punto clave es el cambio en las prácticas artísticas, pues hasta antes de los 80 no se dieron formas como el performance en espacios públicos fuera de un contexto escénico; entonces, estos artistas trazaron una plataforma para la siguiente generación”, explica la curadora Rocío Cárdenas, quien hace este planteamiento en la exposición Momentos de inflexión. Aperturas hacia el arte contemporáneo en Monterrey, que se exhibirá en la Pinacoteca de Nuevo León.

A partir del trabajo de los artistas locales Juan Alberto Pérez Ponce (1960-1994), Juan Caballero (1959-1998), Juan José González (1964), Roberto Ortiz (1968) y Aristeo Jiménez (1958), la propuesta curatorial es una revisión del momento en que los creadores hacen a un lado la “escena institucional” para tomar las calles con producciones experimentales, en una suerte de ruptura con la plástica neomexicanista.

Ello en respuesta al contexto de cambios urbanos, pues fue el periodo en que se cerró la Fundidora de Hierro y Acero, cuando se construyó la macroplaza y se trazó un nuevo diseño al primer cuadro de la ciudad por la visita del papa Juan Pablo II, detalló Cárdenas, quien realizó la investigación en colaboración con el curador Daniel Quintero.

Sin buscar la legitimación de los artistas que exhiben, la muestra plantea dos momentos clave en la historia de Monterrey como puntos de partida para entender la posición de las artes del estado en el presente. El primero es el cierre de la Fundidora, que llevó a una reconfiguración física del entorno; y el segundo es cuando la escuela de artes deja de ser el sitio de aprendizaje.

“La exposición se divide a partir de la cuestión del espacio: la escuela, el estudio  y la calle. Primero, en el espacio de la escuela, se ve cómo empezó la idea de ser artista desde la escuela de artes visuales de una manera de educación rígida y la academia se va a constituir como el espacio donde se encuentran los artistas. Esto lo vemos con el trabajo de Juan Alberto Pérez Ponce, Juan Caballero y Juan José González”, dijo.

De estos tres artistas se exhiben pinturas, dibujos, esculturas y fotografías que realizaron desde la academia e incluso en trabajo de estudio, pero con un vínculo con la calle y el sentido de romper con el neomexicanismo.

“En el caso de Juan Caballero, el estudio está enlazado con su trabajo y muestra un proceso de transición, porque su forma de pintar está ligada a la experimentación, tanto visual, plástica como de un contexto interesante sobre el género; y Juan José González estructura su trabajo desde la calle, que es el performance sin un contexto escénico”, señaló.

Para hablar de la transformación de Monterrey hacia una era capitalista, se exhiben las fotografías de Roberto Ortiz y de Aristeo Jiménez, quienes captaron la marginación urbana frente a la modernización de la urbe, la decadencia de las zonas obreras versus el crecimiento de los centros de negocios.

“A nosotros no sólo nos interesa que los visitantes entiendan lo que expresan los artistas, sino que cualquier persona ajena a Monterrey pueda dialogar con este escenario. No estamos haciendo un trabajo de legitimación, más bien es hacer preguntas críticas y que éstas generen argumentos para pensar de otra manera los problemas”, dice.

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