Niña de cuatro años exhibe sus pinturas

Isve Guerrero pinta desde su primer año de vida, según cuentan sus padres, y actualmente sus obras se muestran junto a la de artistas consagrados

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30/04/2014 01:56 Emiliano Ortiz
Isve Guerrero abrió en el Instituto Italiano de Cultura la muestra Colores mágicos-Italia 2014. Foto: Notimex
Isve Guerrero abrió en el Instituto Italiano de Cultura la muestra Colores mágicos-Italia 2014. Foto: Notimex

CIUDAD DE MÉXICO, 30 de abril.- Camina agarrada de la mano de su mamá, con una sonrisa que refleja su inocencia y carisma; lleva puesto un vestido rosa y comienza a saltar en los pasillos donde se realizó esta entrevista. Ella es Isve Guerrero, una niña mexicana que tiene un talento nato para la pintura. Realizó su primer óleo a la edad de un año con 10 meses y ahora, con cuatro años de edad, llevó a cabo su primera exposición individual titulada Colores mágicos-Italia 2014.

Surge como una práctica como lo hacemos todos los papás. Le acerqué una hoja de papel y unos plumones; a lo largo de los fines de semana, fui descubriendo que pintaba con cierto sentido”, relató Israel Guerrero, padre de Isve.

Gracias al apoyo de su familia, es que este simple pasatiempo se convirtió en una práctica profesional, ya que decidieron comprarle los materiales adecuados para que trascendiera, “yo soy muy creyente de que cuando empiezas algo, debes hacerlo con las herramientas necesarias, yo hice un pequeño esfuerzo y de ahí surgió todo”, afirma el papá de Isve.

Con una voz tierna y dulce, esta pequeña talento describe cómo pintó el cuadro Diana Cazadora nadando en un arcoíris, su favorito. Menciona que los únicos materiales necesarios fue el óleo y su mano, además de un pincel muy delgado con el que plasmó a la musa de Avenida Reforma.

El cuadro de la Diana Cazadora es un parteaguas, porque ella supo hacer un boceto en papel. Fuimos a Reforma y vio la posición de las piernas, los brazos y empezó a dibujarlo; entonces, ya fue diferente a los cuadros anteriores”, explicó Verónica Velázquez, su madre.

A su corta edad, ha realizado más de 40 cuadros sin ser instruida por algún maestro, sólo por su imaginación. Empezó con bastidores pequeños y con técnicas nutridas de mucho color. Ahora, pinta paisajes, cielos, mares, flores y más, que llevan títulos divertidos e inspiradores como Rayos del Sol, Azules como el mar, Cielo y nubes y flores.

También, provoca a las personas que ven su trabajo, sentimientos como alegría y ganas de degustar el cuadro llamado Chocolate, donde parece que este dulce se derrite en el lienzo; pasa lo mismo con Algodón de azúcar y Bombones sobre chocolate, además, traza perfectamente un atardecer, una luna llena y una noche estrellada.

Esta artista plástica de corta edad, pero de gran ingenio, se expresa en grandes formatos y justo ahora trabaja en una tela de 1.20 por 1.50 metros. “Los niños tienen más habilidad en las cosas grandes que en las pequeñas y erróneamente muchos compran el bastidor chiquito sin darse cuenta que eso complica de manera natural el trabajo”, explica su padre.

Isve es una niña normal, a ella le gusta jugar todo lo que a los niños les gusta, sólo que tiene actividades diferentes por las tardes y siento que ahí radica la diferencia”, afirma su madre orgullosa quien ha visto crecer a su hija a lado de brochas, espátulas, pinceles y esponjas, pero asegura que no está perdiendo su niñez.

El recorrido de esta niña por la pintura, ha hecho que exponga junto a artistas consagrados como Raúl Anguiano en agosto de 2013, en la exposición colectiva Francisco Villa. Eternamente. donde presentó su colorido retrato de este personaje histórico. También, intervino en la muestra colectiva La Diana Cazadora, en la que intervinieron 38 artistas en el Palacio Legislativo de San Lázaro.

Isve Guerrero es un ejemplo de vida para la sociedad; demuestra que todos los infantes son capaces y hábiles para desarrollar destrezas no sólo artísticas sino deportivas o intelectuales.

Les recomiendo a los papás que se metan a la pintura, es más fácil y más natural de lo que pudiera parecer; sembrar en la cabeza de tu hijo el amor hacia la belleza sin duda los va a convertir en mejores seres humanos”, aconseja con grandes argumentos Israel Guerrero, progenitor de un orgullo mexicano.

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