Cultura debe ser más atractiva que el narco

José Manuel Valenzuela, miembro de El Colegio de la Frontera Norte, indica que el Estado no puede simplificar el tema de la violencia y su impacto en los jóvenes

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27/04/2014 00:03 Luis Carlos Sánchez
Se realizará congreso Red Infancia y Juventud. Foto: Especial

CIUDAD DE MÉXICO, 27 de abril.- Los programas culturales y artísticos encaminados a combatir los altos índices de violencia en el país, no tendrán efecto si no se plantea una alternativa que proponga a los jóvenes la posibilidad de construir un proyecto de vida más atractivo que el que ofrece el crimen organizado, opinó el doctor en Ciencias Sociales con especialidad en Sociología, José Manuel Valenzuela, miembro de El Colegio de la Frontera Norte (Colef).

El investigador, quien se ha especializado en temas de narcocultura y cultura popular, opinó que en los discursos oficiales “se hace una simplificación que realmente es sorprendente de lo que sería la instrumentación de algunos programas y las expectativas que se construyen en cuanto a sus efectos sociales, pero tenemos que hablar de lo cultural desde el punto de vista de dispositivos que participan en la construcción del sentido y significado de la vida y no de una serie de programas o de algún programa particular que mágicamente transformara toda la condición social”.

El 7 de abril pasado, el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa, presentó en Apatzingán, Michoacán, un programa de 470 millones de pesos denominado Cultura para la Armonía: Caminos de Michoacán, con el que busca incidir en la restitución del tejido social de la entidad.

5 días de conferencias en el Colef

El programa “más que iniciar nuevos proyectos, lo que queremos es recoger las inquietudes de la población y convertirlas en acciones culturales”, definió el funcionario (Excélsior 8/04/2014). Investigadores de Michoacán como Juan Ortiz Escamilla y Elisa Villaseñor, opinaron sin embargo que el estado ha renunciado a impulsar la cultura en el estado.

Valenzuela opinó por su parte que “efectivamente la gran apuesta cultural es uno de los insumos esenciales para una reorganización social importante” y como ejemplo están casos como el de Tijuana o la ciudad colombiana de Medellín. No obstante, dijo, “eso nos debe llevar a pensar en cómo construir una forma alternativa de construcción de sentido de vida y de muerte, de una manera más estructural y no simplemente a través de un programa muy particular que no necesariamente va a tener una incidencia”.

Temas como el de la participación de la cultura en escenarios de violencia, serán tema de discusión de la IV Escuela de Posgrado de la Red Infancia y Juventud que a partir del 28 de abril y hasta el 2 de mayo se llevará a cabo en la ciudad de Tijuana con el auspicio de diferentes organizaciones, incluido el Colef. Este año, el encuentro que reunirá a especialistas de la región tendrá como título Democracia, derechos humanos y ciudadanía: infancias y juventudes en América Latina y el Caribe.

Valenzuela agregó que en países como México la juventud está asumiendo posturas que él ha definido como “tonas”, la cultura de todo o nada. “El me la juego, más vale una hora de rey que una vida de wey y son todos estos jóvenes que sienten limitadas sus posibilidades de generar un proyecto viable de vida y sienten en el narco un referente importante para eso, para obtener todos los elementos del éxito que esta  sociedad de consumo publicita y la dimensión sociocultural, artística, estética o de la  formación educativa pasa a segundo plano”.

La situación, alertó, es grave sobre todo porque “se ve en ese referente del narco –con todo ese escenario atractivo de las mujeres trofeo, los licores 18 años, las trocas y los carros, las armas, el poder y la impunidad asociados y de la capacidad adquisitiva– un asunto de enorme capacidad de atracción para los jóvenes sobre todo cuando no ven por otro lado escenarios que les permitan construir un proyecto”.

 

¿Dónde y Cuándo?

El Congreso de la Red INJU incluye las siguientes conferencias:

  • Martín Hopenhayn: Las y los jóvenes latinoamericanos: Recuento de daños, logros y esperanza. 28 de abril
  • Rossana Reguillo: Re-pensar la participación juvenil. Nuevas formas, nuevos retos. 29 de abril
  • José Manuel Valenzuela: Cuerpos en red y movimientos juveniles. 29 de abril
  • Lucina Jiménez Jiménez: Acompañamientos artísticos- culturales en escenarios de violencia. 30 de abril
  • Orlandina De Oliveira, Jóvenes en una sociedad desigual: trayectorias de vida contrastantes. 1 de mayo
  • Carles Feixa: El reloj de arena y las nuevas marcas de los tiempos juveniles. 2 de mayo

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