Cumplen 40 años las obras de Carlos Castaneda

A cuatro décadas de la aparición en español de los títulos firmados por el misterioso antropólogo Carlos Castaneda —quien plasmó en ellos sus experiencias alucinógenas guiado por el anciano brujo Juan Matus, que pretendió convertirlo en “un hombre de conocimiento”— el FCE lanza una nueva presentación

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26/04/2014 00:38 Luis Carlos Sánchez

CIUDAD DE MÉXICO, 26 de abril.- En 1970, el subdirector del Fondo de Cultura Económica (FCE), Jaime García Terrés experimentó “un señor viaje de hongos”. A raíz de aquel episodio, el editor y diplomático escribió su poema Carne de Dios y adquirió —como si intuyera el éxito comercial en que habrían de convertirse— los derechos de cuatro libros de Carlos Castaneda, un antropólogo de origen peruano que estaba causando sensación describiendo su propia experiencia con alucinógenos.

La anécdota la recuerda el escritor José Agustín, quien en los años sesenta vivió su primera fase sicodélica y había tenido la oportunidad de leer en inglés Las enseñanzas de don Juan, el primer título de Castaneda editado por la Universidad de California (UCLA) en 1968. En México, los libros aparecerían hasta 1974 luego de que Terrés encargó su traducción a Juan Tovar y un texto introductorio a Octavio Paz que titularía La mirada anterior.

320 mil ejemplares de los cuatro libros, vendidos en los últimos 12 años.

Desde aquel momento, los libros en los que el autor describe las enseñanzas que le transmite el viejo Juan Matus para convertirse en brujo o en un “hombre de conocimiento”, se convirtieron en éxitos de venta.

Tomás Granados, gerente editorial del FCE, dice, 40 años después de la primera edición en español, que su aparición “fue un campanazo, creo que ese es el sueño de todo editor: encontrar un libro que le entusiasme en lo personal y que entre en sintonía con los lectores”.

Las cifras no mienten. Granados dice que los cuatro libros de Castaneda (Las enseñanzas de don Juan, Una realidad aparte, Viaje a Ixtlán y Relatos de poder) se encuentran al nivel de ventas de El diosero, de Francisco Rojas González, aunque por debajo de El laberinto de la soledad, de Octavio Paz, y Los de abajo, de Mariano Azuela, que siguen siendo  los más vendidos. En los últimos 12 años, afirma, se han vendido más de 320 mil ejemplares de los cuatro títulos, es decir, más de 26 mil libros al año.

10 millones de ejemplares en total se han vendido en todo el mundo.

El éxito de venta, sin embargo, no se limita a México, también en España y Argentina, donde la editorial paraestatal tiene presencia, los libros del antropólogo peruano fallecido en 1998 son de los más vendidos. Y lo mismo sucede en Estados Unidos, en donde año con año, la University of California Press (el sello de la UCLA), quien editó Las enseñanzas de don Juan por primera vez, incluye ese libro entre sus best sellers.

Simon & Shuster, la principal distribuidora de Castaneda en la Unión Americana, mantiene vigentes en su catálogo unos 15 libros de y sobre el autor.

Algunas estimaciones hablan que el peruano ha vendido más de diez millones de copias en todo el mundo, pues sus libros han sido traducidos al menos a 17 idiomas.

El mito Castaneda

A cuatro décadas de la primera edición en español de Las enseñanzas de don Juan, el FCE ha lanzado una edición especial de los cuatro volúmenes de Carlos Castaneda, que serán presentados hoy en la feria Expo Publica. Con un texto introductorio de José Agustín, las obras no forman parte de las colecciones Tezontle y Colección Popular como tradicionalmente han aparecido (aunque esas ediciones seguirán existiendo), sino que se trata de una edición “con mejores prestaciones editoriales”, dice Granados.

Con un mejor papel, una tipografía más agradable, un tamaño más manejable y una imagen más colorida, el sello público busca atrapar nuevos lectores para Castaneda: “Para nosotros es muy importante esta nueva edición porque es necesario acercar a Castaneda a otro tipo de lector”, señala. Granados dice que si bien los libros de Castaneda primero fueron vistos desde el punto de vista antropológico, ahora resaltan por su gran calidad literaria, cualidad que ya había destacado el propio Octavio Paz en el texto que le encargó Terrés.

Pero Granados busca explicar de otra forma la relevancia que tuvo en el éxito de los libros el mito alrededor del autor: “Hay misterio, sí, sobre el personaje, pero yo quisiera que fuera lo menos relevante, porque los libros son valiosos como texto de autodescubrimiento, como acercamiento a una cultura ajena, como elogio de la experimentación en uno mismo, no tanto como del consumo de drogas sino como de una cierta disciplina para mirar el mundo de otro modo”.

Y aun así, en la actualidad poco se sabe con certeza de Castaneda. En junio de 1998, algunas agencias de información dieron la noticia sobre la muerte del antropólogo; su amiga y albacea Deborah Drozz habría informado que Castaneda murió el 27 de abril de ese año a consecuencia de cáncer de hígado, pero incluso la veracidad de algunas fotografías que circulan por internet está en duda. En el texto introductorio de la nueva edición del FCE, José Agustín contribuye a esclarecer algunos datos:

Según el autor de De perfil, quien junto a Juan Tovar se encontró con Castaneda en el lobby del Hotel de la Ciudad de México, el antropólogo era brasileño (y no peruano como hasta ahora se cree), tenía un parecido con el actor Peter Lorre y podía hablar sin parar y de manera encantadora por horas (ese día habrían estado platicando con él desde las tres de la tarde hasta pasada la medianoche).

También dice que Castaneda no consumía ni tabaco ni alcohol, ni café y mucho menos refrescos embotellados; además usaba expresiones como “hijo de la gran flauta” o “como Kiko y Kako” y hasta para comer tenía sus manías: “nunca supe, por ejemplo, por qué desechaba ciertas partes de la papaya”, cuenta el escritor mexicano.

Castaneda habría desaparecido de la vida pública en 1973; la revista Time le dedicó su portada ese mismo año con el título Carlos Castaneda: Magic and reality, pero José Agustín agrega que conoció y frecuentó a sus “dos hijos preciosos”, Rodrigo y Gonzalo, que siguen siendo buenos amigos de él y “no siguieron sus pasos (de su padre); se metieron en ondas académicas”.

Finalmente Granados acepta que el mito detrás de Castaneda contribuyó a convertirlo en un best seller y a que más gente lea sus extraordinarios relatos: “En efecto, fue un personaje misterioso y él contribuyó a crear ese misterio, el mito ha atraído a mucha gente y es inevitable, no se va disipar nunca, no hay modo de tratar de aclarar la biografía y los hechos de la vida de Castaneda, pero lo que sí queda claro es que la escritura de Castaneda es muy eficaz y muy seductora”.

FCE nunca trató con él

Podría pensarse que el editor de un autor conoce más detalles de este que sus lectores más asiduos; en el caso de Carlos Castaneda no es así: Tomás Granados afirma que el FCE nunca tuvo trato con el autor de Las enseñanzas de don Juan y que incluso en la actualidad desconoce quiénes son los beneficiarios de las regalías que generan la reedición de sus libros.

En 1970, dice, García Terrés le compró los derechos de las cuatro obras de Castaneda a la UCLA y desde entonces con ellos se han llevado a cabo los contratos para realizar las reediciones. “Siempre lo llevamos con la Universidad de California; en la familia también está parte del misterio, tuvo un hijo que en un tiempo no reconoció, se distanció de él, estuvo casado aparentemente muy joven y sin divorciarse tuvo otras parejas. Es difícil establecer el árbol genealógico”, dice.

Cada cierto tiempo, el FCE renueva el contrato con la UCLA para volver a imprimir los libros inspirados en las enseñanzas del chamán Juan Matus. “Hay una enorme variedad de formas de contratar, en este en particular es por un tiempo, un cierto número de años y si ellos están contentos con las cifras de venta es fácil que nosotros podamos renovar por otro periodo de años”. La última vez que el FCE habría refrendado el contrato fue en 2010 y se realizó por siete años.

 

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