Gabriel García Márquez, un Nobel mediador

El autor de Cien años de soledad, recordó el expresidente de México Carlos Salinas de Gortari, hizo posible que Fidel Castro y Bill Clinton dialogaran para resolver la crisis de los balseros que preocupaba al gobierno de Estados Unidos hace 20 años, en agosto de 1994

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20/04/2014 05:08 Luis Carlos Sánchez

CIUDAD DE MÉXICO, 20 de abril.- Gabriel García Márquez, el Premio Nobel colombiano fallecido en México el jueves pasado, fue un hombre que no acudió al poder, sino que el poder iba a él. Ayer, el expresidente Carlos Salinas de Gortari volvió a la casa de Fuego 144 en el Pedregal de San Ángel, ya no para solicitar consejo al escritor sino para brindar su pésame a la familia García Barcha.

Gabo, recordó el ex mandatario después de acudir a la casa del escritor a brindar su pésame, permitió que Fidel Castro y Bill Clinton establecieran un diálogo para resolver la crisis de los balseros que preocupaba al presidente de Estados Unidos hace 20 años, en agosto de 1994.

Un domingo de aquel año, dijo el exmandatario, “Clinton me hizo una llamada para saber qué estaba sucediendo en Cuba con un problema que a él le afectaba mucho, porque cuando había sido gobernador de Arkansas había perdido su reelección por los balseros. Fue un domingo de agosto del 94 y mi primera reacción fue ‘voy a tratar de saber qué pasa en Cuba’. Mi mejor conducto era Gabriel García Márquez.

Le llamé por teléfono, y nos recordaba la señora Mercedes, que salió de su casa la tarde de ese domingo manejando su deportivo —no voy a decir la marca— y se fue a Los Pinos por un camino que no conocía, pero dice que jamás había llegado tan rápido porque le abrían el paso en todos lados. Yo tuve el honor de participar con Gabriel García Márquez en esa circunstancia que permitió un diálogo entre Bill Clinton y Fidel Castro.”

Salinas de Gortari recordó que con Gabo siempre mantuvo una relación estrecha que les llevaba a conversar en Los Pinos, “aquí en su casa en el Pedregal, en mi casa en Tlalpan, en Barcelona con Carmen Balcells o en Cuba”. Durante el día de hoy al domicilio de Fuego 144 continuaron llegando admiradores del autor de Cien años de soledad con ramos de flores -principalmente girasoles- que dejan en la puerta de la casa donde el escritor vivió en México.

El Gabo —agregó Salinas— era una gente que siempre tenía la cualidad de sumar. No es que se acercara al poder, es que el poder se acercaba a él”. Ya entrados en temas de política una reportera preguntó al exmandatario si aún tenía injerencia en la Presidencia de la República, sonriendo Salinas dijo: “está muy bonito el día, buenas tardes” y se despidió.

El expresidente llegó al domicilio de la familia de García Márquez después del mediodía en un vehículo negro, custodiado por agentes federales de civil. “Gabo era un ciudadano universal. Tuvo su inspiración en Colombia, en sus libros, y aquí tuvo la serenidad y la tranquilidad para traducir esa inspiración colombiana en textos universales”, señaló.

Acerca del destino que guardan las cenizas del Nobel de Literatura 1982 comentó que la decisión tendrá que ser de la familia, y todos deberán
respetarla.

Segundo día de duelo

Por segundo día consecutivo continuó la llegada de conocidos de la familia, pero también de gente común, que se acercaron a la casa del sur de la capital mexicana para rendir su propio tributo al escritor.

Un colombiano que se presentó a primera hora de ayer frente a la casa de García Márquez vino a cantarle una cumbia, Navidad negra, que dijo le gustaba al autor, fallecido el jueves a la edad de 87 años.

Dos días después de su muerte, la familia informó, a través del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), que sus restos “fueron incinerados en privado”, pero sin precisar cuándo y dónde.

Ayer, el embajador colombiano en México, José Gabriel Ortiz, declaró que la intención inicial es repartir las cenizas entre México y Colombia. “En México se queda desde luego alguna parte, por lo menos, y pensaría que se pueden llevar otras después a Colombia”, afirmó el diplomático a la puerta de la casa de García Márquez.

Sin embargo, posteriormente precisó que, en todo caso, será la familia la que adoptará la decisión final, y para ello están esperando que arribe a México el hijo mayor de García Márquez, Rodrigo García Barcha.

Su hermano, Gonzalo, fue consultado al respecto, pero ingresó a la vivienda sin responder.

El escritor será homenajeado el próximo lunes en el Palacio de Bellas Artes, en un acto para el que ya se ha confirmado la presencia de los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y de México, Enrique Peña Nieto.

Según el embajador colombiano en México, Santos y Peña Nieto harán la última guardia de honor en el acto, junto a las cenizas del autor de El amor en los tiempos del cólera.

No hay datos aún sobre otras personalidades extranjeras del mundo político o cultural que llegarán a México para estar presentes en ese homenaje.

Comparable a Darío y Neruda

El escritor chileno Jorge Edwards dice a Excélsior, que Gabriel García Márquez fue un gran creador literario, un hombre que cambió la novela y la narración en lengua española, no sólo latinoamericana, y que lo hizo por su capacidad de fabulación e invención, que derivaba de su conocimiento íntimo del mundo del trópico, de la selva y de pequeños pueblos como Aracataca que él transformó en Macondo desde la imaginación.

Asegura que era un hombre de gran astucia literaria que reconoció a la perfección Las mil y una noches, la novela rusa, la narración del norte de Europa e hizo con todo eso algo distinto en la lengua española: un sonido, un ritmo, un aire nuevo, comparable a lo que hicieron Rubén Darío y Pablo Neruda.

Además, fue un gran personaje, dice, aunque no tuve una relación fácil con él. Teníamos muchas diferencias respecto a temas como la política, la sociedad, la libertad, etcétera. Sin embargo, tuve una relación amistosa con él. La última vez que almorzamos juntos fue en el bar La Ópera (en el Centro Histórico del DF). Y ahí estuvimos porque, a pesar de nuestras diferencias, cada vez que coincidíamos en una misma ciudad nos llamábamos, comíamos juntos, hablábamos y nos reíamos mucho”. 

Fui un lector suyo, desde sus comienzos, desde antes de Cien años de soledad, desde La hojarasca y tengo una gran admiración por él. Me siento apenado por su muerte. Pero voy a empezar a releerlo ahora y he decidido empezar por El amor en los tiempos del cólera, aseguró.

Un disco en su honor

La cantante Tania Libertad, una de las más cercanas amigas de la familia de Gabriel García Márquez, dijo ayer que grabará un disco con las canciones que le gustaban al autor, en particular su favorita, Nube viajera.

Este es un disco muy personal que voy a hacer”, dijo en una entrevista telefónica la artista, nacida en Perú y naturalizada mexicana.

Desconoce cuándo grabará el disco debido a que sigue un ritmo muy variable y además tiene la ventaja de que tiene su propio estudio en casa. “Cuando tengo ganas bajo y grabo, y a veces pasa un año sin ganas de grabar”.

Recordó que siempre le cantaba a Gabo muchas canciones, entre ellas El Himno al Amor, que grabó hace tiempo, y precisó que la canción favorita del grupo de amigos íntimos que rodeaban al autor, entre ellos ella misma, era Ojalá, de Silvio Rodríguez.

La cantante recordó también que hizo una canción para el pintor mexicano Juan Soriano (1920-2006) y se la cantó en el Palacio de Bellas Artes poco antes de que muriera, y dijo que en las últimas fechas ha acompañado todos los días a Mercedes Barcha, viuda del Nobel 1982.

Tania Libertad, que vive en México desde 1980, declaró que conoció a Gabo en 1987 en una reunión de seis personas. “Yo llevé mis libros para que él me los firmara y cuando llegué el tenía mis discos para que yo los firmara, y de ahí surgió la amistad”.

—Con información de EFE y Juan Carlos Talavera

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