Museo Nacional de Arte restaura riqueza nacional

Un proyecto a realizarse este año pretende rehabilitar al menos 29 valiosas piezas del Museo Nacional de Arte (Munal), entre pintura y escultura, como medida preventiva para la conservación del acervo, que suma poco más de tres mil 800 obras de cinco siglos de arte mexicano

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12/04/2014 05:03 Sonia Ávila

CIUDAD DE MÉXICO, 12 de abril .-Al menos 29 piezas, entre pintura y obra escultórica, del Museo Nacional de Arte (Munal) serán restauradas este año, como medida preventiva para la conservación del acervo que suma poco más de tres mil 800 obras de los últimos cinco siglos de arte nacional.

Las pinturas y esculturas serán sometidas, en su mayoría, a procesos de limpieza, estabilización y reparación de los marcos de madera, para poder reinsertarlas al discurso curatorial de la exposición permanente, y así mantener la rotación del acervo en exhibición.

14%  del acervo del Munal requiere restauración.

El proyecto de restauración, a cargo de especialistas del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam), es parte del programa del Patronato Amigos del Munal, que a través de actividades culturales y la venta de membresías busca recaudar recursos económicos para solventar la restauración, que también es financiada por fondos directos del Instituto Nacional de Bellas Artes.

“Desde que se constituye el museo es una prioridad la conservación y restauración del acervo, porque estamos hablando de cinco siglos de arte, desde las piezas que se recibieron de la Academia de San Carlos y la pinacoteca de San Diego y otras adjudicaciones. Para 2012 se empieza a tener un plan de manejo de colección que cada vez se consolida más, como tareas preventivas”, señaló Jessica Lewinsky, responsable del área de conservación y restauración del patronato.

Al insistir que en la mayoría de las intervenciones se tratan de tareas preventivas, la especialista explicó que, del total del acervo, apenas 14 por ciento requiere de restauración, y hasta el momento no existe ningún caso de emergencia como la fractura o pérdida total de alguna obra.

En este sentido, señaló que el proyecto de restauración toma como punto de partida la rotación que se hace de la exhibición permanente para analizar qué obras necesitan enviarse al Cencropam, e incluso se aprovechan las investigaciones curatoriales para solicitar la intervención de alguna pieza en particular.

Por ejemplo, se aprovechó la solicitud de obras para integrar la exposición Seres alados, emisarios divinos. Ángeles y Arcángeles, que actualmente se presenta en Centro Cultural Mexiquense Bicentenario, en el Estado de México, para hacer la restauración de todas las piezas del arte novohispano que refieren a la iconografía convencional del culto católico. 

300 integrantes tiene el patronato del Munal.

Así se logró que en 2013 se atendiera un promedio de dos centenares de obras que requerían al menos limpieza general. Es el caso de La Asunción de la Virgen, de autor anónimo; El entierro  de Cristo, de Baltasar de Echave y Rioja; y San Felipe de Jesús, de José María Montes de Oca.

“El año pasado se hizo una selección de obras que incluso dividimos por núcleos temáticos para que la gente tuviera una idea más clara de qué piezas se debían restaurar y así impulsar los donativos para alcanzar los recursos, pero esto también sirvió para generar lectura de la colección y nos dimos cuenta de que había varia obras sobre advocaciones de la Virgen o de la familia Echave”, detalló.

De las pinturas que en cierta medida requieren una pronta intervención son las que provienen de la pinacoteca de San Diego, que se sumaron al acervo del Munal enrolladas en tubos de cartón, y que no se han podido extender en bastidores. “Esas piezas por supuesto necesitan un trabajo, pero es mucho más costoso”, reconoció.

Lewinsky detalló que hay cuatro categorías de clasificación para las piezas en estado de intervención. Con la letra “A” se identifican las obras en emergencia por alguna catástrofe como un incendio o una inundación en las bodegas del museo; no existe ningún caso hasta el momento.

La “B” es la clasificación para obras que tienen prioridad por su antigüedad y que por su deterioro natural no deben estabilizarse; por ejemplo ajustar la tela al bastidor; mientras que la “C” engloba obras que requieren intervención directa a la pintura como un tratamiento a los barnices por su envejecimiento, y son piezas que no pueden esperar.

Finalmente la letra “D” es para obras que están en perfecto estado de conservación y sólo son monitoreadas.

“Del total del acervo, yo creo que es un 14 por ciento de las piezas que deben trabajarse porque se va haciendo un trabajo paulatino, poco a poco, y en la mayoría de los casos es un proceso preventivo que entra en las tareas de mantenimiento del acervo”, explicó.

En busca de recursos

En un intento por recaudar fondos para tareas de conservación y mantenimiento del recinto, el patronato del museo iniciará el programa académico “Entrecruces, proximidades al arte mexicano”, abierto al público del 26 de abril al 6 de diciembre.

Se trata de un recorrido por la colección del museo para apreciar las diferentes etapas del arte nacional. El curso, de inscripción previa, se compone de tres módulos: Arte novohispano, Arte del siglo XIX y Arte del siglo XX.  En cada núcleo, especialistas ofrecerán una charla a partir de la obra montada en las salas. 

A ello se suman actividades como el taller de escultura del cuerpo masculino con motivo de la exposición temporal El hombre al desnudo, que inicia el 3 de mayo. “Buscamos generar un programa de interés para el público y a la vez motivar que nos apoyen para recaudar fondos; ahorita tenemos 300 miembros en el patronato pero la idea es que seamos más”, dijo Marco Hernández, gerente de Amigos del Munal.

 

 

 

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