Arte mexicano: revisan medio siglo de creación subversiva

Presentan el catálogo de la exposición Desafío a la estabilidad, que actualmente se exhibe en el MUAC, y la reedición de La era de la discrepancia

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11/04/2014 03:55 Sonia Ávila

CIUDAD DE MÉXICO, 11 de abril.- Una genealogía del arte mexicano producido en la segunda mitad del siglo XX se traza en La era de la discrepancia y Desafío a la estabilidad; investigaciones que si bien su propuesta de origen fue una exposición, se han convertido en una documentación de dos periodos artísticos que coinciden en la creación subversiva.

“Es un medio siglo que está muy pobremente cubierto en términos de la producción editorial en México. Es una narrativa que ciertamente no es la región más transparente, pero sí es una narrativa extremadamente rica, de una gran producción y de alguna manera es de la cultura y de los artistas que operaron a pesar de México; no de los  que operaron sobre la metáfora del mexicanismo, sino de los que operaron no obstante la censura y la falta de visión de contemporaneidad”, señaló Cuauhtémoc Medina.

Así, ambos libros, que se publican en el marco del proyecto Desafío a la estabilidad, hacen un relato donde se cruzan nombres de artistas, movimientos estéticos y propuestas de lenguaje, y en conjunto permiten descubrir “de un golpe” qué sucedió en medio siglo de arte.

En el caso de La era de la discrepancia se trata de la segunda edición revisada del que fue el catálogo de la exposición del mismo título que se presentó en 2007 en el Museo Universitario de Ciencias y Artes, bajo la curaduría de Medina y Olivier Debroise. Se aprovechó la reedición para corregir datos, fechas, agregar lista de obra e imágenes del montaje de la muestra.

“Se trata de una edición que debido a que Olivier (Debroise) está muerto, acabó siendo la oportunidad para plantear lo que fue el proyecto y verlos en términos de memoria; se integraron un par de nuevos elementos que no estaban en el original, como la lista de obra que no dio tiempo de ponerlo e imágenes de la instalación que permiten ver qué fue la exposición, y corregir un par de imágenes que por razones de copyright fue el momento para cambiarlas”, añadió Medina.

Mientras que el libro coordinado por Eder es en cierto modo el sostén de la exposición, al ser resultado de un seminario de investigación donde detonó el discurso curatorial que se presenta en el Museo Universitario Arte Contemporáneo. “Es un libro que amplía el análisis de la exposición; tiene imágenes y ensayos a profundidad que permite otro tipo de reflexión”, señaló la investigadora.

Lo interesante, coinciden los curadores, es la manera en que ambos se complementan para desmentir la idea de que las artes plásticas se limitaron a la pintura y escultura nacionalista y, al contrario, fueron décadas en que las obras se generaban en colectivos, desde varias perspectivas y con un discurso al margen de la institucionalidad que impulsaba la nación como eje cultural. 

Como sucedió en La ópera del orden, una pieza teatral con fotografía de Kati Horna y Úrsula Bernath; escenografía de Manuel Felguérez, Vicente Rojo, Lilia Carrillo y Alberto Gironella; música de Los Ángeles Negros, y guión y dirección de Alejandro Jodorowsky. Lo mismo en Pentágono (1977) pieza del colectivo Proceso Pentágono, integrado por Felipe Ehrenberg, Víctor Muñoz, José Antonio Hernández Amezcua y Carlos Finck.

“Yo creo que una parte importante es la idea de formar una república aparte del nacionalismo; la república de las letras, la república del cine, la república de las artes, y me parece que era la idea de trabajar al margen de la censura”, comentó Eder.

Medina resume que mientras en Desafío a la estabilidad se plantea un panorama cultural de una época donde había unidad de disciplinas y artistas, La era de la discrepancia funcionó desde su origen como un archivo para poner orden a documentos y fotografías de artistas provenientes de la fractura que significó el movimiento de 1968.

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