“El street art es un regalo al mundo”: Xavier Prou

Excélsior entrevistó por correo electrónico al artista urbano parisino Xavier Prou, mejor conocido en el mundo del grafiti como Blek le Rat

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30/03/2014 08:01 Omar Flores

CIUDAD DE MÉXICO, 30 de marzo.- La primera vez que apareció el nombre de Blek le Rat en una publicación escrita fue en 1986, cuando el periódico francés Le Monde hizo un artículo sobre las misteriosas pintas que aparecían por la mañana en las calles de París. El diario pretendía descubrir el porqué desde hace cinco años comenzaron a aparecer dibujos firmados con la imagen de una rata, los motivos que hacían al autor aventurarse a salir de casa en la noche y sorprender a los transeúntes, al otro día, con sus trazos sobre los muros.

La investigación del diario francés desembocó en Xavier Prou, el nombre real de Blek le Rat, un estudiante de Bellas Artes y de arquitectura que se había inspirado en los esténciles fascistas italianos y en los rayones del metro de Nueva York y barrios de Philadelphia. El artista, en busca del reconocimiento, imitó las técnicas y, desde 1981, comenzó a pintar los muros de París con imágenes que trataban de dar un mensaje a su involuntario público. Ahí, en las paredes de una de las ciudades más reconocidas del mundo, inició el street art.

“Las artes plásticas en el pasado estaban reservadas a una élite, esto debía cambiar absolutamente. El arte es un placer, como la música, la literatura, el cine o la danza. El street art es un acceso al arte para todo el mundo, es un regalo que hace el artista al mundo”, dijo el francés Blek le Rat a Excélsior.

Blek le Rat logró evadir a la autoridad durante tres años. Hizo de los muros su lienzo y París fue su pinacoteca en un principio. Mantuvo la característica de hacer cada uno de sus dibujos de manera espontánea y sin ser descubierto hasta que en 1984 fue detenido por primera vez por un par de oficiales.

“Los agentes me preguntaron que si lo que yo hacía era política, es decir, si yo formaba parte de una organización; respondí que no, yo hacía arte. Entonces me permitieron continuar con mi grafiti sin interrupción. El comportamiento de la policía ha cambiado desde los años 84/85, cuando comienzan a aparecer los grafitis en todas las paredes de la ciudad, los dueños de los muros empezaron a denunciar y a partir de entonces la policía comenzó a detener a las personas que pintaban en la calle”, relató Blek le Rat.

La escuela de la rata

Caminar por las noches en las calles de París con una mochila llena de aerosoles en la espalda, cargar con un esténcil de cartón bajo el brazo y elegir un muro para proyectar todas las fantasías en un dibujo. Luego, al amanecer, cuando una patrulla no los ha capturado, desaparecer y sorprender a los parisinos con una obra de arte en la esquina de su casa. Esa era una rutina tentadora para muchos imitadores de Blek le Rat. En poco tiempo, en la década de los 80, los muros de París se comenzaron a saturar de pintas y los periódicos explicaron el fenómeno como L’école de Blek le Rat (La escuela de Blek le Rat).

La imagen del David de Miguel Ángel cargando un rifle Kalashnikov, en demanda contra la guerra de Israel y Palestina, el retrato del entonces presidente de Francia, Mitterrand, pintado debajo de un puente, y hasta un homenaje al artista plástico Andy Warhol atrajo a los imitadores que permitieron la popularidad del trabajo de Blek le Rat. Entre los seguidores del francés empezaron a destacar Shepard Fairey, mejor conocido como Obey, y el británico Banksy, quien dijo: “cada vez que creo que he pintado algo ligeramente original, me doy cuenta de que Blek Le Rat lo hizo mejor, sólo veinte años antes”.

“No conozco a Banksy, pero pienso que él tiene buen gusto. Sé que inspiró mucho en mi trabajo”, dijo le Rat, cuando se le preguntó sobre la identidad del aún anónimo artista británico.

Arte callejero en galerías

El arte urbano es transgresor, invita a la crítica social y reivindica las acciones artísticas en la calle sin fines políticos ni lucro, pero algo pasó y su filosofía cambió en la última década. Las galerías se fijaron en las pintas que en algún tiempo se consideraron vandalismo, reunió en sus salones las obras de los artistas urbanos más reconocidos y cotizó cada pieza en precios que rebasan los 50 mil euros.

Blek le Rat no estuvo ajeno a esos cambios. El francés salió de las sombras y comenzó a comercializar su trabajo. En la última década, Le Rat se desvistió y Xavier Prou se descubrió, comenzó a pedir permiso para adornar las paredes y declaró que su concepción de la estética no está peleada con el mundo comercial.

“El street art cumple con dos funciones: una es ser accesible al mundo y la otra se encuentra en marcar la evolución en la larga historia del arte. Yo no pienso que el street art pierde su función primordial al ser vendido en salas de arte. Como toda forma de expresión artística tiene un lugar en los mercados, en los museos y en las galerías. El street art es un arte efímero en la calle; el único medio de conservar una pieza son las galerías y los coleccionistas”, explicó Blek le Rat.

¿Hay nostalgia por volver a ser el artista misterioso que en una noche hacía una obra de arte en un muro?

Sí, seguro hay nostalgia, es extraordinario pintar en las calles y más en la noche, cuando todo el mundo duerme. Luego, en la mañana siguiente, espera que decenas de millones de personas vean la imagen que tú dejaste. Todos los días que hice eso fueron tan excitantes como el primero en el que pinté un grafiti, en 1981. Adoro ser un personaje entre sombras, ni siquiera los vecinos de mi edificio de apartamentos saben lo que hago por la noche. Tengo la impresión de tener una doble vida desde hace 30 años. ¡Es muy interesante!

Una vez comentó que las personas viven como ratas, ¿aún tiene esa percepción?

París está poblado por ratas; yo leí que había más ratas en París que habitantes y pensé que el mundo de ratas se parece mucho al mundo de humanos.

¿Por qué Blek le Rat?

Rat se parece mucho a la palabra art, es una comparación que me agradó mucho.

¿Qué opina de México?

México posee una muy larga tradición artística al igual que Francia. Rasgos de su historia y sus tradiciones se encuentran fácilmente en cualquier sitio del país. Estoy muy interesado, también, por la larga tradición de pintar las paredes o muros que tiene México. Yo encontré excelentes artistas como
Watchavato y Les pistoles, además compartimos raíces artísticas que nos unen. Hice mi primer viaje a México en 1973 y regresé más veces. México es un país extraordinario y mágico.

Usted dijo que su arte es el regalo que le hace al mundo, ¿qué espera que el mundo le obsequie a le Rat?

Su reconocimiento.

 

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