El Museo Tamayo Arte Contemporáneo reúne una muestra mutaciones del arte

Exhibe 15 piezas que echan luz sobre las transformaciones estéticas en las décadas de los 60 a los 80 del siglo XX; doble negativo: de la pintura al objeto

COMPARTIR 
25/03/2014 03:00 Sonia Ávila
La pintura Red Blue Green  y la escultura  untitled forman parte de la exposición.
La pintura Red Blue Green y la escultura untitled forman parte de la exposición.

CIUDAD DE MÉXICO, 25 de marzo.- El tránsito de la pintura bidimensional a la tridimensional, del óleo sobre muro a la pieza en piso, de la simple representación al objeto conceptual, de la figura al trazo minimalista. Son las principales transformaciones que sufrió el arte, en particular la pintura, entre las décadas de los 60 y 80 del siglo XX en una clara distancia de los artistas con la escuela tradicional.

Así lo señala Andrea Torreblanca, curadora del Museo Tamayo, quien encuentra en este periodo una explosión de mutaciones estéticas que consiguen la reducción de la pintura como representación de un hecho para llegar hasta a un arte conceptual, que incluso convierte al público en un observador activo.

“Es negar esa tradición pictórica de las vanguardias donde los artistas de alguna manera dejan de lado la idea del artista como genio, del artista que pone todo su espíritu en la pintura y que tiene que ver con la pincelada; entonces, de alguna manera, se alejan y hacen un rompimiento fuerte a partir de reducir la forma a su mínimo. Están pensando de qué manera la pintura se transforma en objeto, cómo la escultura se transforma en espacio y cambian los formatos de exhibición”, explica en entrevista.

Torreblanca desglosa el planteamiento en Doble negativo: de la pintura al objeto, que se exhibirá en el Museo Tamayo partir de este jueves, integrada por 15 piezas de la colección del Museo de Arte Contemporáneo de San Diego, las cuales señalan la transformación estética emprendida por una generación que también respondió al contexto social y político del momento.

Carl Andre, Jo Baer, John Baldessari, Larry Bell, Donald Judd, Ellsworth Kelly, Sol LeWitt son algunos de los artistas que integran la exhibición, la cual se produjo a partir de un convenio de colaboración entre ambos museos para compartir sus colecciones en muestras curadas por cada recinto.

En mayo, señala Torreblanca, el Museo de San Diego abrirá la muestra con una cuarentena de obras de la Colección Tamayo, con la que hacen una revisión de este acervo a partir del trabajo de Francis Bacon, Pablo Picasso, Mark Rothko, el propio Rufino Tamayo y Francisco Toledo.

“De nuestra parte había mucho interés en traer a estos artistas, todos estadunidenses, porque rara vez se presentan estas obras juntas. Decidimos hacer un discurso muy puntual y elegir 15 obras para hablar de  ciertos momentos de la historia del arte. Son artistas que sí cambian de alguna manera el rumbo de la historia del arte, es un momento importante y cada pieza da cuenta de ese periodo de tiempo y funciona como bisagra de esta transformación”, detalla.

Los artistas presentes en la muestra son iniciadores, en cierta medida, de un nuevo enfoque sobre la idea del espacio expositivo y de la manera en que el arte puede insertarse a partir de propuestas objetuales basadas en formas primarias, como el cuadrado, el triángulo y el círculo, con lo que buscaban que la esencia de la obra no estuviera en su materialización sino en su concepto.

Ahí se inserta untitled de Larry Bell (Chicago, 1939), un cubo de cristal de 46 centímetros exactos que en 1980 decidió colocar en medio de la sala de exhibición y no colgar sobre muro. A este juego también se suma Floor Piece #4 de Sol Lewitt (Connecticut, 1928-NY, 2007), que es una suerte de reja formada por pequeños cubos de madera.

“Sus obras se vuelven como proposiciones, pensamientos, el experimento, la experiencia, la participación es más importante que el resultado. Es algo que realmente está pasando en esa época en muchos otros ámbitos, en arquitectura, en música con John Cage”, señaló al precisar que en México ocurría algo similar con artistas como Mathias Goeritz.

Son creadores que trabajan desde la noción de color, del espacio, del objeto, del lenguaje, la semiótica, el cuerpo y los límites del sitio de exhibición; que en conjunto trazaron un capítulo nuevo en la historia del arte, concluyó.

Relacionadas

Comentarios