Celebran al mago de la imaginación Sergio Pitol

El editor Ricardo Cayuela dice que el escritor ha inventado un nuevo acercamiento a la literatura a través de géneros singulares que ha hecho suyos

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18/03/2014 03:21 Redacción
Sergio Pitol muestra en sus traducciones sus gustos personales
Sergio Pitol muestra en sus traducciones sus gustos personales

CIUDAD DE MÉXICO, 18 de marzo.- Si la obra de arte es un fragmento de la creación visto a través de un temperamento, los especialistas opinan que se debe leer entre líneas para tener un acercamiento a la figura de Sergio Pitol (1933), a través de su memoria, su escritura y su propia autoficción.

La comunidad cultural mexicana celebra al autor, al traductor, al alquimista de la imaginación y la palabra, quien hoy cumple 81 años de vida.

Domar a la divina garza es un buen remedio del caldero fáustico”, afirma el poeta Hugo Gutiérrez Vega al recordar algunas de las obras que Pitol ha obsequiado a varias generaciones de lectores.

“En los años 60, Londres era una fiesta. Por ahí andábamos un grupo de latinoamericanos deslumbrados por todos los emblemas neorrománticos, y por una serie de pequeñas esperanzas.

Pitol estaba en Bristol, pero iba constantemente a Londres, esperaba la aparición de El tañido de una flauta, sus cuentos circulaban por Barcelona, Xalapa y México, y sus traducciones crecían en número y en inteligencia.

Gutiérrez Vega agrega que Pitol es también conocido por ser un entusiasta de las tramas, las fugas, las palabras, los silencios y “de todos los momentos dorados que nos otorga la literatura”.

Añade que los personajes de su literatura no son obedientes y, sin más, se les ocurre ponerse a vivir sus vidas y a echar a andar sus pasos por terrenos no previstos por el autor.

“Esto no le molesta a Sergio, pues no es un titiritero despótico y, como todo padre inteligente y de verdad amoroso, permite con gusto que sus criaturas escojan sus caminos y definan sus prioridades”, considera el Premio Nacional de Ciencias y Artes.

Ricardo Cayuela, director de Publicaciones del Conaculta, celebra por su parte que actualmente el catálogo de la DGP cuente con una colección de traducciones de Pitol de clásicos de la literatura, realizado con la Universidad Veracruzana.

“Él vivió en Europa del Este y aprendió ruso y polaco; sabía italiano de familia, y fran cés por los estudios. Entonces se convirtió en uno de los autores y traductores más versátiles del panorama latinoamericano; pero, además, muy original en su gusto, por eso los 40 títulos que conforman esta colección constituyen una pequeña biblioteca literaria muy sorprendente”, dice.

Cayuela explica que el Conaculta se sumó al proyecto de la Universidad Veracruzana para que los libros editados a partir de las traducciones de Pitol tengan más alcance, más distribución y estén siempre en las mesas de novedades de las librerías.

“Quien se acerque a estos libros podrá entrar al universo y los gustos personales de Sergio.

Tan sólo basta mencionar La vuelta de tuerca, de Henry James, y Adiós a todo esto, de Robert Graves; pero además van a descubrir obras de gran valor, como Las puertas del paraíso, de Jerzy Andrzejewski, que si no es por el interés de Pitol y su traducción jamás hubiéramos sabido de este título.”

El editor definió a Sergio Pitol como un autor que inventó un nuevo acercamiento a la literatura, con novelas paródicas y escritos que cuestionan siempre los límites de su género.

“Como ensayista descubrió que la autobiografía, la pequeña ficción dentro de la no ficción, la crónica de viajes y el ensayo duro podían combinarse en un nuevo género que él ha hecho suyo magistralmente”, indica.

La escritora Margo Glantz expone que la literatura de Pitol, transformada sucesivamente, ha devenido con el tiempo en una escritura paródica y jocosa.

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