Reeditan poema ‘Viento entero’ de Octavio Paz

Como parte de la conmemoración por el Centenario del natalicio del Nobel de Literatura mexicano se publica la versión facsimilar del poema que el escritor dedicó a Marie José Tramini, luego de su “electrificante” encuentro en una recepción diplomática en la ciudad de Delhi, India

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16/03/2014 04:46 Virginia Bautista

CIUDAD DE MÉXICO, 16 de marzo.-  La tarde en que el poeta mexicano Octavio Paz (1914-1998) conoció a la francesa Marie José Tramini, en octubre o noviembre de 1962, “el aire comenzó a electrificarse, a enrarecerse cada vez más”, por la fulminante atracción entre ambos.

Era una recepción diplomática organizada en una casa de Sunder Nagar, en Delhi, a donde el hoy Nobel de Literatura 1990 llegó como Embajador de la India, Ceilán y Afganistán, cargo que acababa de ocupar el 2 de septiembre de ese año, recuerda Maya, hija del líder independentista Pandurang Khankhoje, que trabajaba entonces en la Embajada de Venezuela.

“Un grupo de diplomáticos franceses conversaba al fondo del jardín, entre ellos Marie José, casada entonces con el asesor político de la Embajada de Francia... Paz se dirigió de manera espontánea al grupo de franceses y el aire comenzó a electrificarse, a enrarecerse cada vez más, por la atracción entre él y Marie José. La tensión se elevaba y las miradas de todos oscilaban entre Marie José y Paz, por un lado, y el esposo de ella, por el otro”, cuenta Maya.

En junio de 1964, los encuentros “discretos o secretos” entre Octavio y Marie José llegaron a su fin, pues ella se divorció y empezaron a vivir juntos.

Este encuentro, a sus 48 años de edad, con la mujer de la que a partir de entonces no se separaría, hasta su muerte, inspiró en Paz el poema Viento entero, publicado en 1965 en una edición limitada de 197 ejemplares, numerados y firmados por el autor, en papel hecho a mano en Jaipur, Rajastán, y dedicado a Marie José.

“Es ahora un ejemplar de colección imposible de conseguir que quisimos poner en circulación otra vez”, afirma Julio Trujillo, director editorial de Publicaciones del Conaculta, que lanzará antes del próximo 31 de marzo, cuando se celebra el centenario del natalicio del también ensayista, una edición de tres mil ejemplares para que se conozca en México.

Esta “primera versión en facsimilar”, tomada del número 27 del original de Viento entero, está “enriquecida” con varios textos: el poema como apareció en 1965; la Nota general, que Paz escribió al poeta Paul Blackburn, traductor del texto al inglés, en la que le explica su significado; una nota sobre esa Nota general, de Eliot Weinbeger; el ensayo Jardines para Viento entero, de Conrado Tostado, en el que incluye la versión de Maya citada anteriormente, y una reflexión del poeta Eduardo Vázquez
Martín.

Viento entero es un poema central en la obra de Octavio Paz, porque es un poeta a la mitad de su vida, un diplomático en la India, cuya vida está a punto de ser transformada”, explica Trujillo a Excélsior en
entrevista.

“De alguna manera es también un registro de la transformación amorosa en la vida de Paz. Él ya había estado casado con la escritora Elena Garro, con quien tuvo una hija, luego tuvo una relación con Bona Tibertelli e, inmediatamente después aparece Marie José. Tienen unos encuentros clandestinos al principio y después ya se permiten contarle al mundo que están enamorados.

“Todo eso aparece en el poema. Éste no sólo refleja las enseñanzas del hinduismo, del budismo, del tantrismo, sino que es sobre todo amoroso. Al mismo tiempo es un poema en donde irrumpe la historia, lo que está pasando en ese momento y lo que ha pasado en todos los momentos. Paz no es un poeta que se quiera abstraer del acontecer histórico, sino todo lo contrario”, añade.

El editor señala que en Viento entero se ve algo que Paz practicó mucho. “Hacer ecos con otros momentos históricos del pasado remoto para que pareciera que todo ocurre en el mismo instante. Es decir, que aunque los contextos y los espacios cambian, el tiempo siempre es el mismo. Y la premisa central del poema es esa, un contrapunto entre la permanencia del tiempo y la impermanencia del espacio”.

Para el autor de El laberinto de la soledad, dice Trujillo, era muy importante el amor como una experiencia más que sentimental, casi metafísica. “Entonces, la culminación de eso, el encuentro entre dos personas que lo ilumina todo, que es trascendental, está reflejado en el poema. Obviamente, el amor y el erotismo es una referencia constante en Paz. Hasta en su último poemario, Árbol adentro, hay un gran poema de amor, que es Carta de creencia”.

Añade que, en el aspecto formal, es un poema que quiere reproducir la simultaneidad de las cosas. “Por eso vemos que su distribución en la página es importante. Usa todo el espacio. No es la clásica mancha de texto centrada o justificado a la izquierda. Es el Paz que ya aprovecha todo el espacio para reproducir la simultaneidad. Es un poema de su época más libre”.

De su puño y letra

Otra de las joyas que incluye esta versión facsimilar es el manuscrito de la Nota general que Paz envió a Blackburn, “el único comentario extenso del poeta sobre su poema”, aclara Weinbeger, quien lo descubrió en la Universidad de California, en San Diego. Está fechado el 17 de marzo de 1966 y fue escrito ya en Ithaca, Nueva York, donde Paz cumplía una residencia en Cornell.

“Paz era muy cuidadoso con sus textos. Con todos sus traductores mantuvo una correspondencia profusa, detallada, inteligente, no sólo sobre el significado literal de sus poemas en otras lenguas, sino sobre lo que quiso decir el poeta al interior del propio texto.

“Nos parece importante reproducir, también desde un aspecto fetichista, digámoslo de una vez, la letra de Paz y el original del poema; así como saber cuántos ejemplares se tiraron. Hay una serie de aspectos de amor editorial, de amor a la factura de los libros, de cuidado al objeto mismo, que queremos que estén reproducidos en esta edición facsimilar”, asegura.

Trujillo destaca que contemplaron el texto de Tostado, porque, tras haber sido muchos años después agregado cultural en la India y vivir allá más de una década, “se ha convertido en una de las personas que mejor conoce ese país y la estancia de Paz allá. Es un ensayo sobre quién era Paz en la India en 1964 y 1965, cuando escribió el poema”.

Y Eduardo Vázquez, dice, entrega “una versión mexicana del poema de parte de uno de los lectores más devotos de Paz”.

Destaca que Marie José Paz regaló a Conaculta los derechos de Viento entero conciente de que es un poema especial. “Más allá de que ella es la protagonista secreta, quiso dar a los mexicanos un regalo, que conocieran un libro del cual ni ella tiene una copia, porque Paz regaló todos a sus amigos”.

Este “regalo” viene cubierto con una portada color azul, como el original, y detrás de ésta incluye otra en tela color
caquí.

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