El Museo del Juguete Antiguo cumple ocho años en la colonia Doctores

Su fundador, Roberto Shimizu, asegura que el recinto narra la historia económica del país

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16/03/2014 04:40 EFE
Foto: Notimex/Archivo

CIUDAD DE MÉXICO, 16 de marzo.- Oculto en un edificio de la colonia Doctores, una de las más céntricas y populares de Ciudad de México, el Museo del Juguete Antiguo guarda entre sus paredes más de 40 mil piezas que reflejan, según su fundador, “la historia económica e industrial” del país.

Creado en 2006 por el arquitecto mexicano Roberto Shimizu, el museo no solamente conserva juguetes mexicanos, sino que tiene piezas procedentes de otras partes del mundo, y, además de juguetes, hay elementos de la vida cotidiana que dan cuenta de la historia industrial de México.

“Los museos guardan piezas que ni tú ni yo tuvimos. Nosotros tuvimos las cosas de la calle, y nadie guardó las cosas de la calle. Con el museo nos hemos dado cuenta que esto es un verdadero patrimonio, no sólo de juguetes, sino de la historia económica e industrial de México”, comentó Shimizu.

Él fundó el museo hace ocho años para asegurarse que sus hijos cuidaran la colección que lleva formando desde niño. “No quería que todo esto acabara en ventas de garaje. Hay más de 40 mil piezas expuestas, pero es una colección personal de millones”, agregó.

El arquitecto contó que sus padres emigraron desde Japón y abrieron una tienda entre dulcería y papelería en la colonia Doctores.

“Yo guardaba juguetes y los echaba a las bodegas, si no, no hubiéramos cabido porque vivíamos en un departamento. La colección se fue haciendo así por muchos años” explicó.

Los primeros juguetes con los que empezó la colección fueron carritos a escala Matchbox, que Shimizu todavía conserva en una de las repisas del museo.

“Eran carritos tan bonitos que todo mundo los jugaba y los guardaba. Matchbox es el parteaguas para coleccionar juguetes, y de ahí yo empecé a guardar cosas que vendía mi papá y otros juguetes que venían de Japón”, comentó.

Aunque al principio iba a mercados y tianguis en busca de piezas para añadir a su colección, dijo que ahora muchos comerciantes llamados chachareros acuden a él para ofrecerle piezas y juguetes que le
interesan.

“Tenemos una relación muy especial con los chachareros porque ellos saben qué piezas tenemos y cuáles no. Cuando nos venden algo, saben que se va a quedar aquí, porque mucha gente las vende en el extranjero.”

Para llevar un control de la colección, cada mes se hace un registro de las nuevas piezas que ingresan al museo. Shimizu tiene incluso los primeros cuadernos que llenaba a mano con la descripción, el costo, los materiales, el nombre del vendedor y un dibujo de la pieza.

Entre los juguetes del museo hay luchadores, muñecas Barbie, aviones y trenes a escala, juegos de mesa, muñecos del comediante Cantinflas y del personaje del Chapulín Colorado, robots japoneses, vaqueros, detectives y espías, entre muchos otros.

“En número de piezas debe ser la colección de juguetes más grande del mundo”, señaló su fundador.

Una de las características de las que se enorgullece Shimizu es que el museo se ubica a la colonia Doctores. “Mi familia ya tiene más de 70 años aquí. Tuve un ofrecimiento muy serio para irnos a Polanco y dije que no”, apuntó.

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