El Cenart reúne actualidad del diseño nacional

Los trabajos seleccionados por Ana Elena Mallet mezclan una mirada local con técnicas tradicionales

COMPARTIR 
13/03/2014 04:29 Sonia Ávila

CIUDAD DE MÉXICO, 13 de marzo.- Una mirada hacia lo local, una reinterpretación de materiales y técnicas tradicionales y una colaboración entre artesanos y profesionistas son las principales líneas en las que los diseñadores mexicanos desarrollan objetos que buscan trascender su estado decorativo para ser funcionales.

Es lo que Ana Elena Mallet, curadora y crítica de arte, encontró sobre la producción actual del diseño en el país, el cual ha dejado de tomar como referente el extranjero para volver al principio básico de la disciplina que es revolver los problemas cotidianos, desde el uso de una cuchara hasta habitar una ciudad.

De ello da cuenta el trayecto curatorial de la exposición De ida y vuelta. Diseño contemporáneo en México, que Mallet hizo para el Centro Nacional de las Artes a manera de revisión de las líneas de investigación y producción de una de las disciplinas artísticas más jóvenes en el país.

“Es una revisión de qué es lo que están haciendo los diseñadores industriales hoy en México, cuáles son sus principales preocupaciones; hay que recordar que la disciplina como disciplina profesional es algo muy nuevo en México, comenzó en 1964 y a partir de ahí se detonaron las primeras carreras universitarias de diseño industrial, y creo que está llegando a un momento muy importante, tenemos cinco o seis generaciones de diseñadores que ya están trabajando de manera profesional”, explicó.

A partir de una selección de 250 piezas producidas por más de 60 artistas y colectivos, la exposición hace evidente cómo los diseñadores retoman elementos del imaginario cultural del país para una reinterpretación en formas nuevas; por ejemplo el peltre en las tazas de Ariel Rojo, o la figura del Pipila en una jabonera de resina, de Andrés Maya.

“Si bien al inicio lo que hacían (los diseñadores) era mirar hacia afuera para ver lo que sucedía y tratar de entender qué era el diseño, ahora hay un mirada hacia lo local entendiendo el pasado y aplicándolo al presente, entendiendo la riqueza nacional, la mano de obra, el reconocimiento de los materiales artesanos, el trabajo de los oficios, los materiales artesanales.

“Ahora lo que sigue es empezar a entender el diseño industrial en el contexto mexicano que puede ser un diseño hibrido que camina entre lo artesanal y lo industrial, y puede ser esos coqueteos porque aún hoy tenemos ese privilegio de contar con esa mano de obra y esos materiales artesanales”, detalló.

Para abundar, Mallet separó el conjunto de piezas en tres módulos: Una mirada a lo local, Retomando el oficio, y Diseño social. En el primero, por ejemplo, se exhibe Centípede (2009), una obra de Héctor Esrawe, quien recrea una especie de sillón de madera del árbol de abedul con acabado biodegradable; lo mismo que Frutero Serpentina (2013) del Studio Tsimáni.

En el segundo núcleo de obra evidencia la manera en que los diseñadores están retomando el oficio artesanal, ya sea a través de un trabajo manual realizado por ellos mismos y aprendido por los artesanos; así como las obras realizadas por el Pentágono Studio con fibra de vidrio tejido a mano.

Para el último núcleo se presenta el diseño producido en colaboración entre profesionales y grupos de artesanos, en el sentido de promover el desarrollo social. Es el caso de las lámparas de papel producidas entre Francisco Toledo y la Fábrica de Papel Artesanal en Etla, Oaxaca; o los muebles producidos entre Oscar Hagerman y carpinteros de Santa María, en la sierra norte de Puebla.

“Aquí se logras mirar al diseño como un objeto para revolver problemas cotidianos, porque muchas veces asociamos el diseño con temas de lujo y decoración, pero el diseño como lo entendió la Bauhaus sirve para resolver la vida diaria, y creo que hay una preocupación enorme en un país como el nuestro de resolver los problemas de la ciudad”, añadió de la exposición que tendrá mesas redondas con diseñadores como Emiliano Godoy, Ricardo Casas y Sonia Lartigue.

Comentarios

Lo que pasa en la red