Dos décadas sin el viejo indecente Charles Bukowski

Hoy cumple 20 años de muerto el escritor quien hurgó, en términos literarios, en donde normalmente no suele buscarse: la sordidez del espíritu

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09/03/2014 00:53 Juan Carlos Talavera
Ilustración: Mario Palomera

CIUDAD DE MÉXICO, 9  de marzo.- Escritor tardío, muchas veces comprendido y más celebrado por su escritura vinculada al “realismo sucio” y su fama de escritor maldito que por sus aportaciones a la narrativa y la poética cotidiana, ese es Charles Bukowski, el autor de los excesos y de la crítica mordaz que a 20 años de su muerte es recordado y valorado por el ensayista y poeta mexicano Luigi Amara.

“La de Bukowski siempre me ha parecido una apuesta valiente: crear y buscar poesía en zonas donde normalmente no suele buscarse, como en las coladeras, los callejones y en el alcoholismo, pero sin caer en algo grotesco, sino buscando un lado para iluminar la condición humana desde ese terreno poco explorado por la poesía”, dice el también fundador de Tumbona Ediciones.

De entrada, explica que Bukowski no sólo es un autor importante dentro de la narrativa. “Creo que también era un poeta formidable con ese tipo de poesía que llegó a escribir, descarnada y cotidiana; además, era un memorialista que vale la pena rescatar”.

Los lectores normalmente refieren a Bukowski por su narrativa, pero hay otros Bukowskis atractivos. “Me parece un autor fundamental del siglo XX por su atrevimiento para buscar la poética de la vida cotidiana, una vida cotidiana que puede estar llena de sordidez, peleas, borracheras, miseria… y en la que él escarbó sin buscar edulcorarla, sin maquillarla para crear retratos cruentos y siempre muy vivos de ese mundo donde los puristas no se atreven a buscar, como si la literatura no pudiera mancharse las manos tocando esos temas”, destaca.

Heinrich Karl Bukowski, conocido como Charles Bukowski, nació en Alemania el 16 de agosto de 1920 y falleció el 9 de marzo de 1994. Publicó una vasta obra sobre los bajos mundos y la realidad cotidiana, como Factótum, Hollywood, Pulp, Escritos de un viejo indecente y Peleando a la contra, publicados en la editorial Anagrama.

“Hay un libro que me parece especialmente interesante, es un libro de memorias que se llama El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco, donde justamente él se pregunta, ya desde la vejez, cuando es un autor consagrado y le va bien económicamente, qué es él, quién ha sido él para el panorama de las letras estadunidenses”.

Y, sin pensarlo, arremete contra sí mismo con la misma furia descarnada de otros libros, porque se da cuenta que él es parte de esa cultura estadunidense que tanto cuestionó en sus primeros libros y eso es algo loable.

Aunque también recomendaría un libro que se llama Poemas de la última noche de la tierra, que contiene algunos de sus más interesantes poemas, para que sus lectores volteen la mirada a uno de los grandes poetas de lo ordinario.

¿Fue realmente un autor marginal?, se le cuestiona a Luigi Amara. “Completamente. A él le tocó vivir un arco insospechado, primero ser un autor marginal y tardío, porque empezó a publicar y a tener fama bastante grande; tuvo un éxito inusitado y luego se convirtió en escritor marginal un poco estridente para convertirse en una celebridad underground, de los bajos fondos literarios”, comenta Amara.

Sin embargo, también le tocó sobrevivir a todas sus borracheras y excesos, y de ser un marginal, pasó a ser un viejito decente que tenía su casa con jacuzzi, a quien le pagaban regalías y no tenía de qué preocuparse, aunque eso también lo reflejó críticamente, pues no se dejó simplemente llevar por el éxito y eso es loable, apunta.

Trazar las huellas que la literatura bukowskiana dejó es complejo, reconoce Amara, porque “Bukowski es uno de los escritores más imitados de la historia. Pero con Bukowski sucede lo mismo que con otros escritores: tiene un estilo tan peculiar que su timbre es de
inmediato reconocido en sus epígonos”.

La tentación de imitarlo, añade, es mucha pero en realidad es muy difícil hacerlo de un modo original porque de inmediato se nota la estela bukowskiana casi acrítica en esa horda de imitadores.

“Yo diría que la mayor estela bukowskiana, más que escribir de esa manera, está en el tipo de mirada que él mostró era posible frente a toda una realidad que normalmente suele ser despreciada desde la literatura, un extraño choque entre lo bajo y lo literario, lo sórdido y lo lírico.

¿En verdad hay una estética bukowskiana o es un compendio con retazos de la realidad?, se le inquiere. “Pienso que Bukowski es mucho más que un marco para cierta realidad sórdida o cotidiana. No sólo extraía pedazos del mundo, sino que obviamente hay un artificio en su aparente sencillez o inmediatez. Él nos hace pensar que no había ahí un trabajo literario, pero obviamente lo hay”.

Sin embargo, escribir acerca de esa inmediatez con llaneza y crudeza, sólo se logra mediante un trabajo literario bastante fino y eso es lo que me atrae de Bukowski, de esa capacidad de mezclar el mundo.

Por último, Luigi Amara señala que como todo autor, Bukowski está más allá de las categorías en las que lo han querido etiquetar, así que no puede ser visto simplemente como el escritor del realismo sucio, sino como un escritor que propuso una novedosa forma de acercarse a la realidad, concluye.

Recomendaciones

Escribió poesía, novela, cuento y ensayo...

NOVELA

Cartero (1989)

Mujeres (1983)

Pulp  (1996)

POESÍA

El amor es un perro infernal. Poemas (1974-1977)

Poemas de la última noche de la Tierra (Antología, 2004)

Lo más importante es saber atravesar el fuego. Nuevos poemas (Antología, 2002)

ANTOLOGíA

Peleando a la contra, (Antología de cuento, novela y poesía, Anagrama, 1997)

 

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