Colección Jumex: con arte cuestionan el “espacio-tiempo”

La muestra es una invitación al espectador a pensar sobre la manera en que los artistas viven su entorno

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06/03/2014 03:59 Sonia Ávila

CIUDAD DE MÉXICO, 6 de marzo.- Del punto más alto de la galería principal del Museo Jumex desciende en diagonal una lámina de policarbonato de 20 metros de ancho por 16 de alto, seccionada en 24 celdas, cada una rellena con distintas semillas  como azafrán, azúcar o café. Además de fracturar la monumentalidad de la sala, la pieza Digressões Palatáveis, de la artista brasileña Rivane

Neuenschwander, ocupa, literal, el espacio-tiempo del recinto.

La instalación creada en 2010 detona la nueva lectura curatorial que Michel Blancsubé realizó a la Colección Jumex, integrada por más de dos mil 800 piezas, a partir del concepto de tiempo y espacio en una invitación al espectador a reflexionar sobre la manera en que los artistas viven su entorno.

“Es una forma de cuestionar lo que hacemos todos, habitar;  es lo que hace el edificio del museo al inscribirse en una zona urbana; la pregunta es qué es habitar el tiempo, de qué manera los artistas habitan el tiempo y el espacio”, explica el curador de la muestra Habitar el tiempo, que abrirá al público mañana.

Integrada por una treintena de piezas, la propuesta retoma obras que si bien temáticamente no refieren explícito a un tiempo específico, Blancsubé señala que en lo individual son producciones que marcan un momento, o trazan una memoria, o hablan del proceso temporal para la creación de la obra.

Digressões Palatáveis, por ejemplo, propone diferentes momentos y ángulos para la observación del arte; 840 libras de plastilina, de Gabriel Orozco, sirve de contenedora de la memoria urbana que absorbió al rodar por una calle durante un periodo; Círculo de piedra, de Richard Long, invita al tránsito por el espacio.

“Al final hacer una exposición es colocar piezas en una galería para que narren una historia, un relato, pero intento que haya un espacio libre para que cada espectador haga su propia historia. Es una exposición que, más que otra, invita a mover su cuerpo y experimentar diferentes ángulos de vista de una sola pieza”, define Blancsubé.

El montaje, pues, parte de la concepción del espacio a partir de dos nociones: la háptica, que es mirar en aislado un objeto, y la óptica que integra varios elementos en una sola escena: “Intento que cada pieza tenga un acercamiento y se pueda ver en aislado de las otras, pero al mismo tiempo se pueda ver en conjunto esa relación que genera”.

Paralelo al concepto curatorial, la exposición también sirve como un primer acercamiento a la manera en que el arte va a habitar dentro del museo, pues al ser la primera exhibición fuera del marco inaugural, traza los elementos arquitectónicos que en gran medida determinan las piezas montadas.

“Es una exposición que está presentando este nuevo juguete que es el Museo Jumex, al jugar con las categorías de espacio y tiempo, que son las categorías que funden el conocimiento, cualquier tipo de conocimiento es imposible si no damos uso de estas categorías. Es una muestra que juega con la arquitectura del edificio, y presenta al museo como la nueva herramienta que tenemos para exponer”, dice Patrick Charpenel, titular del recinto abierto en noviembre pasado.

En este sentido se instalaron obras como Spider IV, de Louise Bourgeois, que se ubica en la esquina del techo como un guiño a la altura de la galería; o el mural El estudio por la ventana, de Carlos Amorales, que en un muro de diez metros se desvanece desde lo más alto hacia la mitad.

La muestra incluye obras de Francis Alÿs, Jean-Michel Basquiat, Jenny Holzer, Donald Judd, On Kawara, Joachim Koester, Jean-luc Moulène y Robert Rauschenberg, entre otros.

¿Dónde y cuándo?

Habitar el tiempo se exhibe del 7 de marzo al 18 de mayo en el Museo Jumex, ubicado en Miguel de Cervantes Saavedra 303, colonia Ampliación Granada. Delegación Miguel Hidalgo, Ciudad de México.

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