Enrique Krauze, elogia a la familia editorial

El historiador ofreció, con motivo de los 50 años de la industria nacional del libro, una conferencia magistral

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01/03/2014 05:29 Luis Carlos Sánchez
El acto principal del festejo de medio siglo de la Caniem se llevó a cabo en el auditorio de la Biblioteca de México, en La Ciudadela. Foto: Eduardo Jiménez

CIUDAD DE MÉXICO, 1 de marzo.- Daniel Cosío Villegas, Arnaldo Orfila Reynal, Joaquín Díez-Canedo, Octavio Paz y Gabriel Zaid son algunos de los “grandes constructores editoriales de México”, de acuerdo con la “galería de editores” que el historiador, ensayista y también editor, Enrique Krauze recordó para celebrar medio siglo de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem).

En la “muestra, no exhaustiva, pero sí representativa”, el autor de Biografía del poder reconoció además la labor de los trabajadores de la industria editorial, encarnados a través del recuerdo de Tomasito Acosta, el peruano con “lentes de fondo de botella” que, dijo, “no dejaba ir una sola errata y me enseñó lo que es la labor editorial en la revista Vuelta, cuando en 1977 llegué sin la menor idea de cómo era hacer una revista”.

Krauze se reconoció como “un empresario editorial” y afirmó frente a los editores reunidos en el auditorio de la Biblioteca de México: “somos una familia, una familia por momentos acosada, acosada por las circunstancias, por las leyes, por las costumbres, por la cultura o la falta de cultura, y acosada también por los retos que nos colocan frente a desafíos que hay que superar”.  

El primer personaje que Krauze recordó fue a Cosío Villegas, al que llamó “Vasconcelos editorial, Simón Bolívar editorial”, y nombró “el mayor editor de México” que supo bajar a la realidad la Raza cósmica que soñó el propio Vasconcelos creando el Fondo de Cultura Económica (FCE). Recordó que se reunían puntualmente a las cuatro treinta de la tarde, cada miércoles en su casa de San Ángel: “tan profundamente impresionado quedé por ese historiador, empresario cultural, ensayista político que en el fondo pienso que, pálidamente, lo que he tratado de hacer en la vida es seguir un poco sus pasos; no lo he logrado, por supuesto”.

Siguió Orfila Reynal, que heredó y tomó la estafeta del FCE en 1948. “Organizó un FCE mucho más sensible a la creación literaria y a la poesía; no olvidemos que publicó El laberinto de la soledad entre otros muchos libros. Claro, aquellos dos personajes de enorme dimensión y coetáneos finalmente pelearon; yo los conocí a ambos y puedo decir que no podía hablar de uno con otro”.

Luego vino Díez-Canedo, “el elegante, elegantísimo caballero español salido del siglo de oro”, que “probablemente editó los más hermosos libros de literatura, de poesía, cuento, de novela de nuestra historia editorial”, y detrás también citó a Jaime García Terrés, Beatriz de Moura, Cristóbal Pera, Rogelio Carvajal.

La lista la cerraron “dos maestros míos”: Octavio Paz y Gabriel Zaid. Del primero, dijo, era un editor “por razones genealógicas, de vocación profunda”, pues su abuelo y su padre también lo habían sido. “Octavio Paz tenía la tinta de la imprenta en la sangre y, claro, empezó por editar una revista: Barandal (…) editó Taller, El hijo pródigo, ayudó mucho a editar La Revista Mexicana de Literatura, editó gracias a Julio Scherer la revista Plural (en Excélsior), pero Vuelta fue su casa, su obra”.

Y de Zaid afirmó que se trata de uno de los “grandes editores invisibles” de la vida cultural mexicana. “Yo no creo que nadie en este siglo, ni en el siglo pasado, haya pensado, escrito, propuesto, de manera más profunda y creativa, temas sobre el libro como Gabriel Zaid; para él la vida es una lectura; el verbo más importante de su vocabulario es el verbo leer. Lee a México, lee al mundo, lee la historia, lee la economía, la sociedad, la política, desde su guarida absolutamente inaccesible e invisible nos lee a todos y lee a México”.

En el festejo del medio siglo de la Caniem, Krauze habló además del mismo Vasconcelos y de José Luis Martínez, como hombres de libros y personajes esenciales de la configuración cultural y libresca de México. “Todos ellos —señaló— han tocado la vida de todos ustedes de alguna u otra forma, porque han sido grandes constructores editoriales de México”.

Urgen a modificar la ley

José Ignacio Echeverría, presidente de la Caniem, señaló durante el festejo de la industria editorial que urge reformar la Ley para el Fomento del Libro y la Lectura, promulgada apenas en agosto de 2008 y cuyo reglamento se publicó en octubre de 2010, en el Diario Oficial de la Federación.

“Los trabajadores del gremio editorial coincidimos que esta ley requiere urgentemente reformas y adiciones para su operatividad en todo el territorio nacional y por ello estamos comprometidos a realizar las gestiones ante las autoridades competentes del poder Ejecutivo y las Cámaras que conforman el Congreso de la Unión.”

Echeverría aseguró además que el gremio que representa tiene la capacidad y disposición para contribuir con la Secretaría de Educación Pública (SEP) “en la elaboración de los nuevos materiales que se deriven de las consultas que lleva a cabo, la capacidad  de nuestro sector está probada y es aplicable a métodos tradicionales de edición en papel, así como las nuevas tecnologías, tenemos los contenidos”.

Durante el acto que inauguró las celebraciones de la Caniem, también fue cancelada una estampilla postal dedicada a su 50 aniversario. El programa de actividades continuará el 4 de marzo con la celebración del sorteo de la Lotería Nacional alusivo al organismo y el 25 de marzo con la realización del foro Contenidos digitales: el reto educativo en el Museo Nacional de Antropología. Del 25 de abril al 5 de mayo, en el mismo marco se celebrará la primera edición de Expo Publica, libros y revistas a la vista, una feria dedicada a los libros que se realizará en el World Trade Center.

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