Estudio detecta rezago en la educación musical en México

Un diagnóstico realizado al Conservatorio Nacional de Música, a la Escuela Superior de Música y la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey, por parte de la reconocida academia The Juilliard School, —al que este diario tuvo acceso vía transparencia—, comprobó que la formación musical en el país está desentonada.

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22/02/2014 00:30 Sonia Ávila

CIUDAD DE MÉXICO, 22 de febrero.- Escasez de instrumentos musicales, falta de material teórico y didáctico en la biblioteca, carencia de infraestructura digital, necesidad de salas de conciertos y salones de clases.

Lo anterior, junto con mejora en planes de estudio, actualización y capacitación a planta docente, reorganización de tareas administrativas, generar prácticas laborales fuera de clases, seguimiento a estudiantes egresados y busca de estrategias para recaudar recursos económicos, son algunos pendientes de las escuelas de música del Instituto Nacional de Bellas Artes que detectó el personal académico de The Juilliard School durante las visitas “exploratorias” que realizó entre 2012 y 2013 al Conservatorio Nacional de Música, la Escuela Superior de Música y la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey.

Esto en el marco del convenio de colaboración nombrado “Memorándum de Entendimiento”, firmado el 18 de octubre de 2011 entre el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes  (Conaculta) y el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y la escuela neoyorquina, el cual tuvo un costo de 177 mil 78 dólares (más de dos millones 300 mil pesos), pagados por el gobierno mexicano.

El convenio, anunciado en 2011 por la entonces titular del Conaculta, Consuelo Sáizar, como un “proyecto de fortalecimiento musical”, consistió en que profesores de The Juilliard —institución invitada por adjudicación directa— acudieran durante una semana a cada escuela para evaluar sus programas académicos, metodología de enseñanza, organización administrativa e infraestructura para la enseñanza.

Los directores de las escuelas examinadas fueron invitados a presenciar los cursos en la escuela de Nueva York; a este viaje de “observación” se sumaron directores de la Escuela Nacional de Danza “Nelli y Gloria Campobello”, Escuela Nacional de Danza Folklórica, Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea, Academia de la Danza Mexicana, Centro de Investigación Coreográfica y la Escuela Nacional de Arte Teatral.

Los más de dos millones de pesos invertidos en el convenio se tradujeron en un reporte de 36 páginas, del que Excélsior obtuvo una copia a través de una solicitud de información, en el que se mencionan carencias como la falta de aulas de estudio, de instrumentos de estudio, de material de lectura en la biblioteca o la urgencia de actualizar a la planta docente.

Cuando se anunció el proyecto, críticos y músicos expresaron sus dudas sobre la utilidad de una evaluación (Excélsior, 14/nov/2011). Los críticos Antonio Bravo y Noé Mercado, y el maestro del Conservatorio Héctor Rojas señalaron que mejorar la calidad de orquestas, directores y profesores requiere de una reestructuración de raíz de la infraestructura musical del país; y aunque recibir “sugerencias” es bien recibido, la labor es mayor.

“Yo tengo duda de en qué beneficie este proyecto, porque quizá un maestro de México o un músico mexicano se van a un nivel más demandante y puedan subir su nivel, pero en México la infraestructura musical está muy abandonada, no hay público, tenemos pocas salas de presentación”, comentó Rojas.

A continuación se detalla los resultados de la “exploración” a cada escuela.

Conservatorio Nacional de Música

Para valorar la filosofía educativa, su operación administrativa y estrategias pedagógicas, un equipo de cinco profesores de The Juilliard acudió del 30 de enero al 3 de febrero de 2013 al Conservatorio.

En el eje de infraestructura y equipo, el estudio reveló que son necesarias mejoras en la biblioteca, pues está por debajo de los estándares internacionales. A ello se suma la necesidad de adquirir material como diccionarios, libros, revistas y publicaciones periódicas de actualidad; lo mismo que concluir su proceso de digitalización para una mejor consulta.

Además, se enfatiza en la sobresaturación de los salones y las salas de práctica que no cuentan con materiales de aislamiento sonoro lo que contamina auditivamente las clases. De hecho, se recomendó abrir nuevos espacios o reparar aulas ya existentes para su uso, pues hay sitios en desuso por falta de mantenimiento.

Respecto a la planta docente, el reporte recomienda hacer una contratación de profesores que demuestren su capacidad para impartir clases, y no guiarse sólo por el currículum. En este sentido se indica que es necesario generar una autoevaluación sistemática de los profesores, que no existe de manera regular.

También recomienda que el Conservatorio genere proceso de actualización y capacitación docente con mayor frecuencia, sobre todo en temas de metodología y pedagogía musical.

En el área de educación infantil, los evaluadores señalan que, al ser la única escuela que recibe alumnos menores de siete años de edad, debe aprovecharse este espacio, y lamentó que no exista un ensamble con los estudiantes para ofrecer conciertos regularmente y así practicar la teoría.

Asimismo indica que debe corregirse la metodología de enseñanza, para que haya un énfasis en la teoría musical, pues es un punto débil en los alumnos que, en promedio, son una treintena por generación.

Finalmente, el diagnóstico arrojó que se hace evidente la falta de una base de datos con información de los alumnos, profesores y personal administrativo que facilite el manejo de la escuela que cuenta con cerca de mil estudiantes en todos los niveles, pues los procesos de admisión o trámites estudiantiles son largos y complejos por una mala organización de tareas.

Escuela Superior de Música

Con especial atención en clases teóricas, el departamento de piano y el programa de orquesta, el equipo de cinco profesores The Juilliard evaluó la escuela del 11 al 14 de junio de 2013, que en general consideró es la de mejores condiciones por tener dos planteles, el de la calle Fernández Leal, en Coyoacán, y el del Centro Nacional de las Artes.

Sin embargo, en infraestructura ambas sedes carecen de suficientes salones, aulas multimedia equipadas, una biblioteca especializada, un espacio de informática, un área de residencia para alumnos extranjeros y un auditorio al aire libre en el plantel de Fernández Leal.

Además recomendó tener una estrategia de monitoreo del desempeño de los profesores, pues las evaluaciones a la planta docente no es regular, y ello genera fallas en las tareas que realizan. Se insiste que haya una redistribución de funciones y personal para cubrir áreas desprotegidas.

En el área de orquesta, se señala que no existe una agrupación profesional en el nivel medio e infantil, lo que genera hueco en la enseñanza. Además, en el plan de estudios no se contempla el entrenamiento auditivo, la adquisición de habilidades de piano y de música de cámara. Por lo que se recomienda crear un curso introductorio para la dirección de orquesta.

Lo mismo recomienda incluir las materias de solfeo, entrenamiento auditivo y de improvisación musical para mejorar el aprendizaje en la materia de solfeo.

Finalmente señala que los estudiantes de básico e intermedio presentan un nivel bajo y sin conocimientos previos al ingresar al siguiente nivel, lo que se debe subsanar con un programa de regularización con clases extra dos o tres veces por semana, en todas las áreas, especialmente en piano.

Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey

Del 5 al 9 marzo de 2012, los profesores de The Juilliard
—Bärli Nugent, director del departamento de música de cámara; Claire Bryant, violonchelista profesional, y Manuel Sosa, de la Facultad de Pre-Collage— examinaron la escuela, realizaron encuestas, presenciaron clases y ofrecieron también algunas conferencias.

De ello dictaminaron que en términos de infraestructura la escuela requiere aulas acondicionadas acústicamente para los instrumentos de metal y viento, y crecer los salones de prácticas, lo mismo que fortalecer la biblioteca con un acervo actual en temas de coro, estética musical, diccionarios de la disciplina, entre otros.

En este caso, los profesores de la escuela solicitaron que la evaluación se enfocará en la materia de violonchelo y música de cámara. El reporte señala que se requiere más personal docente para ambas disciplinas, y formar grupos musicales donde participen los estudiantes como ejercicios previos a su experiencia laboral.

Se hace hincapié en que debe crecer el  número de instrumentos en todas las áreas; y para ello la escuela debe generar estrategias para recaudar fondos de financiamiento. Finalmente, señala que la escuela debe reorganizar las funciones entre el personal académico y administrativo para unificar el trabajo, y evitar la duplicidad de tareas.

 

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