Revueltas del pensamiento

Este año, en el marco del centenario del natalicio del autor de Ensayo sobre un proletariado sin cabeza aparecerán tres libros que revisan su peso intelectual

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17/02/2014 03:54 Virginia Bautista
Revueltas es un teórico literario, estético, filosófico y político a la altura de los mejores.” josé manuel mateo investigador literario
Revueltas es un teórico literario, estético, filosófico y político a la altura de los mejores.” José Manuel Mateo investigador literario

CIUDAD DE MÉXICO, 17 de febrero.- José Revueltas (1914-1976) no sólo fue un excepcional cuentista y novelista, sino también un teórico literario, estético, filosófico y político “que estuvo a la altura de los mejores de México”, sólo que esta segunda faceta “no ha sido valorada como se merece”.

José Manuel Mateo, experto en la obra del duranguense de quien el próximo 20 de noviembre se conmemora el centenario de su natalicio, afirma que “es sorprendente la calidad y la vigencia de sus ideas estéticas” y que “su reflexión filosófica tiene una importancia capital para el pensamiento en México”.

El autor de Los muros de agua (1941) y Material de los sueños (1974), su primera y última obras literarias, respectivamente, es recordada por sus lectores sobre todo por “su actitud vital y política, pero toda su actividad intelectual, tanto la literaria como la teórica, se coloca en un segundo plano”, comenta el investigador de El Colegio de San Luis.

Este desdén por la propuesta intelectual y analítica de Revueltas puede deberse a que su formación fue autodidacta: abandonó sus estudios de secundaria en 1925, se dedicó a leer en las bibliotecas y fue un férreo activista político desde su adolescencia, razón por la que estuvo preso en diversas ocasiones: a los 15 años en una correccional, dos veces en las Islas Marías (1932 y 1934) y dos años en Lecumberri, por su participación en el movimiento estudiantil de 1968.

Mateo destaca especialmente la veta filosófica del Revueltas teórico. “Para él, el pensamiento no sólo se construye en las instituciones, sino que cualquier ámbito es susceptible de producir pensamiento intelectual relevante. A él le debemos una de las reflexiones más intensas sobre la historia de México y su significación.

“Pero su trabajo filosófico ha sido menospreciado. A su reflexión estética se le considera buena, siempre con algunas objeciones. Pero en lo filosófico se le niega todo crédito. No aparece nunca en las recopilaciones sobre la historia intelectual de México. Su formación autodidacta ha hecho que no se le cite a la par de pensadores como Adolfo Sánchez Vázquez o Bolívar Echeverría, a cuya altura sin duda está”, agrega.

El también editor aclara que esta apreciación no sólo es suya. “También el filósofo marxista francés Henri Lefebvre (1901-1991) compara positivamente el trabajo filosófico de Revueltas. Dice que sus textos en torno a la dialéctica merecen ‘la misma reputación’ que ‘tentativas análogas, por ejemplo las de Adorno’, o las de la Escuela de Frankfurt’.

“Comenta esto a propósito del ensayo Dialéctica de la conciencia. Allí, Revueltas plantea que lo real no sólo es lo visto, sino lo pensado críticamente, lo cual otorga un papel preponderante a lo que llamamos memoria histórica y conciencia”, resume.

Lectura y relectura

Mateo detalla que, tras la propuesta filosófica del autor de México 68: juventud y revolución, es digno de mención su análisis sobre estética y literatura, binomio al que le dedica mínimo 30 ensayos que fueron compilados en el volumen Cuestionamientos e intenciones.

Mateo indica que el concepto central de su teoría literaria es el de la lectura y la relectura de los textos de los que todos hablan, pero pocos leen.

“Ya está tan asentado el prestigio de ciertos textos vitales que se empieza a leer lo que se dice de ellos y no la fuente original. Él insiste en leerlos. Esto parece simple, pero no lo es, porque puede ser el principio de todo un método de trabajo intelectual.

“Este ejercicio de volver a someter a lectura textos que ya se dan por sabidos y cuestionar los términos en que están construidos se asemeja a lo que se llama deconstrucción: se le lee como si fuera la primera vez, se le vuelve a interrogar y a desarticular, para después encajar las piezas y tratar de comprender cómo está armado y cuál es su sentido profundo”, añade.

Otro concepto fundamental es la libertad, entendida como “la emancipación intelectual a la que debe aspirar cada sujeto, el ejercer libremente su capacidad intelectiva, pues todos, independientemente de nuestra situación social, tenemos la potencia para reflexionar y aprender sobre cualquier materia”.

Y la política es el tercer eje en Revueltas. “Su reflexión política va más allá del momento, no es inmediatista. Trata de atender los procesos de larga duración”, aclara.

Dice que el narrador se interesó en temas como la historia nacional, el proletariado, la pobreza y la justicia. “Lo mexicano no fue de su interés. Él no encuentra que haya particularidades exclusivas de lo mexicano ni de lo nacional. Siempre reconoció que entre más se ensimismen los sujetos en determinadas adscripciones identitarias, más difícil es que puedan tener una perspectiva clara del mundo. Él es un universalista, más que un nacionalista”.

Advierte que la teoría política de Revueltas no contaminó su obra literaria, a pesar de que introducía reflexiones políticas en sus novelas.

“Recordemos que la novela es como un océano donde cabe cualquier forma discursiva: cartas, diarios, ensayos, notas de periódico, diálogos y hasta cuentos. Y es lo que él hacía”, advierte.

Acepta que el discurso teórico del autor de Dios en la tierra no es una lectura fácil. “Es muy compleja, mas no inaccesible. Lo que pide es simplemente un compromiso de lectura”.

Tres personajes

El catedrático de El Colegio de San Luis planea publicar este año del centenario de Revueltas tres libros que revisan la relación intelectual, en los primeros dos casos, y personal, en el tercero, que el duranguense tuvo con el historiador Daniel Cosío Villegas, el revolucionario Ricardo Flores Magón y el poeta Pablo Neruda.

La serie se titulará Tiempo de Revueltas y acaba de salir a la luz el primer tomo: La nación ausente (Obranegra), en el que se evidencia el desmontaje que el escritor hace del famoso ensayo del historiador, La crisis de México (1947), al que antepone su texto Crisis y destino de México, que marca el itinerario del país como nación.

“Este ensayo de Revueltas, que aquí se reproduce completo, marcó el rumbo que buena parte de la historiografía mexicana siguió en la segunda mitad del siglo XX”, dice Mateo.

El segundo tomo comparará el texto Discordia de Flores Magón, publicado en 1910, con el Ensayo sobre un proletariado sin cabeza, de Revueltas. “Comento ambos textos. Para Revueltas, el único teórico político de relevancia que hace la diferencia en el panorama intelectual nacional es Flores Magón”.

Y el tercer volumen revisa la amistad y los desencuentros que tuvieron Revueltas y Neruda. “El escritor tenía un cariño enorme por el poeta. Pero hubo desencuentros, como una carta que le mandó Revueltas a Neruda cuando quería ir a Chile, que el poeta no contestó, y la tibia petición que hizo Neruda para que liberaran a los presos políticos de Lecumberri. Pero Revueltas siempre le demostró su cariño”, concluye.

Los dos libros que faltan por publicar estarán listos antes de noviembre próximo.

Libro

Título: Tiempo de Revueltas. Uno: La nación ausente (José Revueltas y Daniel Cosío Villegas).

Autor: José Manuel Mateo.

Editorial: Obranegra, México 2014.

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