Becarios instalarán taller en Zona Maco

Cinco artistas, seleccionados de entre 104 y que fueron becarios del Fonca en la generación 2011-2012, exhibirán su obra y habilitarán un taller en el stand que tendrán en Zona Maco, que inicia el miércoles

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01/02/2014 03:55 Sonia Ávila

CIUDAD DE MÉXICO, 1 de febrero.- Los becarios del programa Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), pertenecientes a la generación 2011-2012, tendrán un stand propio en la feria de arte Zona Maco donde se exhibirán cinco proyectos individuales, uno por día.

 Seleccionados de entre 104 becarios, Hernaín Bravo, Rolando López, Mauricio Limón, Juanjosé Rivas y Sol Camacho transformarán el stand en su taller de trabajo para mostrar el proceso de su producción, con la intención de presentar no la obra terminada, sino las técnicas, herramientas y modos de creación.

Al no ser un espacio para la venta de obra, el stand se convierte así en la primera ventana de exposición para los artistas jóvenes. Para esta segunda presentación de los becarios del Fonca en la feria, también se proyectará un catálogo virtual con el proyecto de los otros cien artistas incluidos en el programa, y en paralelo se montará un área de consulta con 80 libros editados por la institución sobre el trabajo de los becarios.

 

5 de febrero

Mauricio Limón

Medios alternativos

En gran medida los proyectos de Mauricio Limón (Cd. de México, 1979) plantean una revisión sobre el entorno social, económico y político que le rodean para entenderse a sí mismo. Pero más que hacer el simple registro del ambiente, propone acciones de que lo involucran.

Es el caso del proyecto que desarrolló con la beca Jóvenes Creadores del Fonca, el cual toma como eje  una familia de algodoneros que vive en la zona cercana al volcán Popocatépetl para hablar sobre estos personajes cotidianos de la ciudad que pasan desapercibidos .

 A partir de las posibilidades estéticas del algodón de azúcar, Limón realizó una serie de performances que resultaron en un video. En éste se mira cómo dos de los “algodoneros” llenan de azúcar de color un campo de amapolas.

“Es un video muy poético; la intención es provocar siempre el cuestionamiento de la gente”, afirma el artista, quien presentará este video y realizará una acción específica en el stand del Fonca durante el primer día de exhibición de la feria de arte Zona Maco.

Titulada Con todo el respeto que usted merece, la acción  explora las propiedades plásticas del dulce de azúcar en un intento por llevar al espectador a un análisis de la condición de vida de estos artesanos.

Limón detalla que el performance pretende activar la participación del espectador, y mostrarle, como si de un laboratorio abierto se tratara, el proceso de creación de sus obras.

“No es lúdico ni interactivo, pero sí provoca la interacción siempre y cuando la gente esté dispuesta o tenga ganas de ver lo que sucederá”, precisa de la pieza que realizó con la beca entre 2011-2012.

 

6 de febrero

Hernaín Bravo

Medios alternativos

Al definir su obra como una pieza en proceso, Hernaín Bravo (Cd. de México, 1977) considera que a partir de trasladar escenarios urbanos “adversos” a espacios de exhibición estética se logra una mayor conciencia del espectador sobre la crisis social en que vivimos.

 A ello responde que presente en Zona Maco una especie de trasmisión en vivo de la intervención de los espacios públicos, como parques, bajopuentes o calles abandonadas. Con el título Los buenos usos y las malas costumbres, la pieza es parte de la réplica que hizo de construcciones urbanas habitadas por vagabundos.

 “Son los espacios públicos que la gente adapta para vivir como el parque, un puente, un lugar abandonado y a partir de ahí genera su vivienda, que por lo general carecen de suelo en espacios de tierra de nadie.

 “Entonces lo que propuse fue generar una pieza que llevara al límite visual estas condiciones que tienen que ver con las intervenciones y acciones que he hecho en estos lugares antes”, explica.

 Son construcciones a tamaño real que montó en diferentes sitios de la Ciudad de México, y con las que busca en cierto modo reinsertar al contexto social a quienes viven en la calle o, por lo menos, conseguir que los espectadores vuelvan su mirada a estos sitios marginados.

 “Es un trabajo de vagabundos porque me parece que son parte del mobiliario de la calle que nadie atiende, y la idea es provocar la reflexión, que las personas vean el problema. Por eso no es una pieza terminada, sino que sigue en proceso y puede concluir en video o fotografías.”

 

 

 

 

 

7 de febrero

Juanjosé Rivas

Multimedia

A partir de un software que amplifica el sonido, Juanjosé Rivas (Cd. de México, 1976) producirá una suerte de concierto con los latidos de su corazón, que los registrará junto con los ruidos que genere su cuerpo durante ocho horas continuas.

 Se trata de la pieza SOPLO 80 Hz – 15Hz que presentará en la feria Zona Maco, la cual en cierta medida resume el proyecto que realizó con la beca del Fonca sobre la materialización de lo invisible, de lo intangible, como es el sonido.

 “Es un proyecto de arte que parte de los conceptos de lo secreto, lo invisible y el murmullo; entonces durante la beca realicé tres acciones en distintos museos y espacios culturales y fueron grabados sólo en su audio, que luego de procesar en software resultaron en tres esculturas”, explica el artista sonoro.

Las esculturas, que también exhibirá, se construyeron a partir de traducir los decibeles y frecuencia del volumen de las acciones registradas en video; entonces el volumen se convierte en medida de distancia y la frecuencia en aristas para un diseño e impresión digital en tercera dimensión.

Tanto el proyecto de la beca como la pieza ex profeso para Zona Maco parten de la idea de representar de manera física el sonido: “La premisa viene de Georges Bataille, quien hablaba de lo que no podemos expresar de una manera precisa como el amor, el odio, sensaciones difíciles de aprehender físicamente, y a través del arte se ha intentado darle forma a las emociones. Mi investigación tiene que ver con cómo a través de estas pausas que se hacen al hablar, el silencio, dicen más que las palabras”, explica Rivas.

8 de febrero

Rolando López

Medios alternativos

Cuestionar el valor del presente y el pasado es la búsqueda a priori de Rolando López (Aguascalientes, 1978) con la pieza Oiga, ¿a cómo el presente? que presentará en el stand del Fonca. Y será a través del trueque que invitará al espectador a cotizar estos dos tiempos.

El artista grabará sobre una piedra la palabra “pasado”, y será el espectador quien decida qué valor dar a la roca; la puede intercambiar tan sólo por una hoja de calendario del día en curso o por una cantidad monetaria.

Las piedras, explica López, llevan una carga histórica al pertenecer a una montaña de residuos abandonados por una industria en Aguascalientes a principios del siglo pasado, que conforme la mancha urbana creció se quedó en el centro de la comunidad, y con ello ha provocado una serie de enfermedades a la población.

Pero el interés por estos residuos va más allá de las afectaciones sanitarias; el becario descubrió en archivos históricos que la industria fundidora vinculada al tránsito del tren perteneció a la familia Guggenheim, en particular al director y promotor del museo Guggenheim en Nueva York.

“Me pareció una relación muy significativa porque para el contexto donde vivo, que es muy pequeño. Esta es la única referencia que tenemos los jóvenes artistas con el arte contemporáneo, el resto de información es más sobre el arte clásico. Entonces el dinero que recaude en el stand será para abrir un laboratorio de investigación sobre las condiciones ambientales en la zona de Aguascalientes donde están estos residuos”, señala.

 

9 de febrero

Sol Camacho

Arquitectura

Al ser un proyecto arquitectónico más que estético, la propuesta de Sol Camacho (Cd. de México, 1981) apela a una investigación urbanística con objetivos muy precisos sobre el mejoramiento del uso de la ciudad y sus habitantes.

 Detalla que la investigación que realizó con la beca del Fonca desde el 2010 es sobre el rediseño de los Centros de Transferencia Modal (CETRAM) en la Ciudad de México, no sólo para mejorar su servicio de transporte público y privado, sino para convertirlos en espacios de vivienda y de uso comercial.

 “La investigación es sobre los 45 CETRAM que existen en la capital del país que han sido vistos de diferente forma, pero no como un sistema social; la propuesta es que sean centros donde haya sociedades públicas y privadas, donde además de transporte haya unidades habitacionales, y zonas de trabajo, como lo que se hizo en el paradero de Ciudad Azteca (Estado de México)”.

 A fin de explicar el proyecto y, en cierta medida, convencer al espectador, en el stand jugará con unas maquetas virtuales de la ciudad que pueden ser modificadas a partir de las necesidades de los participantes.

 Con un software, Camacho alterará el diseño de la urbe y así mostrará las posibilidades de mejoramiento; el ejercicio generará imágenes que serán el resultado material del proyecto, pues la arquitecta señala que es un trabajo de investigación, mas no de arte objetual.

 “No es nada utópico, y sí está fuera de las posibilidades físicas de la ciudad, sólo que involucra a tantas personas que se requiere de la voluntad del gobierno, la voluntad de empresas privadas y de la sociedad que vea la plusvalía de los espacios para por ejemplo en 2025 poder vivir en condominios en un CETRAM”, añade.

 

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