En suspenso arreglo de estatua de 'El Caballito'

El Instituto Nacional de Antropología e Historia no autorizó el nuevo proyecto de restauración que propuso el GDF

COMPARTIR 
10/01/2014 05:02 Arturo Páramo y Luis Carlos Sánchez
El Instituto Nacional de Antropología e Historia no autorizó el nuevo proyecto de restauración que propuso el GDF
El Instituto Nacional de Antropología e Historia no autorizó el nuevo proyecto de restauración que propuso el GDF

CIUDAD DE MÉXICO, 10 de enero.- El cronograma de trabajo y su calendarización, así como los detalles de las muestras que serán tomadas, el personal que intervendrá en el proceso y la tecnología que se utilizará para llevar a cabo los estudios preliminares a la restauración de la escultura ecuestre de Carlos IV, fueron algunas de las “observaciones y comentarios” que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) hizo al Fideicomiso del Centro Histórico de la Ciudad de México, informó su director Inti Muñoz Santini.

Recibimos una serie de primeras observaciones, que implican agregar detalles e información adicional. Estamos en la construcción de cada estudio. Serán estudios metalográficos, petrográficos, de las condiciones estructurales del pedestal, de rayos X, entre otros, que llevarán a cabo un conjunto de instituciones académicas y que estarán listos en unos dos meses”, señaló Muñoz en entrevista telefónica.

Excélsior informó ayer que, de acuerdo con la dirección de Medios de Comunicación del INAH, el Proyecto de Investigación científica para la conservación y restauración de la escultura ecuestre de Carlos IV y su pedestal fue devuelto a la dependencia capitalina para subsanar observaciones que hicieron especialistas de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural y la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos.

La dependencia federal aseguró que, mientras tanto, sigue en espera de que la autoridad local, resuelva las precisiones. Al respecto, Muñoz aseguró que las observaciones de algunos puntos, no representarán retraso en la restauración de la escultura que, de acuerdo con un dictamen, resultó dañado “de manera irreversible” en más del 50 por ciento de su superficie, después de que la empresa de Arturo Javier Marina Othón utilizó una solución en agua y ácido nítrico al 30 por ciento para limpiar la obra.

El funcionario capitalino precisó además que el documento, que fue entregado al INAH el 16 de diciembre de 2013, está compuesto por “cinco o seis estudios” que durarán de “dos a tres meses” en efectuarse y que será a partir de ellos de donde saldrá el proyecto final de restauración de la obra de Manuel Tolsá. Las observaciones del INAH, aseguró, serán subsanadas a principios de la próxima semana, por lo que los estudios podrían arrancar en los próximos días. Sin embargo, dependerá de la instancia federal dar luz verde al arranque de los trabajos. 

Una vez concluidos los estudios científicos, se tendrán elementos para elaborar el proyecto de restauración que será presentado al INAH. Esa fue la ruta que fue aprobada por el Instituto”, insistió el funcionario capitalino.

“El Instituto ya ha dado su anuencia tanto a la ruta general como a la práctica totalidad de los diagnósticos a realizar. Dada la complejidad técnica (que incluye articular el trabajo, los tiempos y los criterios de cuatro equipos científicos diferentes) del proceso y nuestro compromiso de que sea una restauración ejemplar, creemos pertinente hacer las cosas con todo el cuidado y el tiempo necesarios”, señaló el funcionario a través del perfil de Facebook El Caballito, Conservación que denunció la fallida restauración de la escultura.

Inti Muñoz aseguró que cada una de las decisiones que toma la autoridad local, se definen en coordinación con el INAH. “Tenemos una colaboración institucional tanto con la directora, Tere Franco como con otros funcionarios como (César) Moheno –secretario general–; Valerie Magar –coordinadora Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural– y Arturo Balandrano –coordinador Nacional de Monumentos Históricos–.

El proyecto del Fideicomiso fue diseñado por un grupo multidisciplinario de especialistas de la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional, el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares y el propio INAH, de acuerdo con la dependencia capitalina. La escultura de Carlos IV resultó dañada en septiembre de 2013 cuando la empresa de Marina Othón decidió comenzar la restauración de la obra sin los permisos necesarios del INAH y sólo con la anuencia del GDF.

Días después de comenzadas las labores, el organismo federal detuvo los trabajos y encargó la elaboración de un dictamen que determinó que el daño sufrido por la escultura asciende a un millón 415 mil 723 pesos. Tras las afectaciones, la Contraloría General del Distrito Federal sancionó a cuatro funcionarios públicos e inhabilitó por tres años a la empresa de Marina Othón.

Relacionadas

Comentarios