Museo de Arte Moderno traza festejos por su 50 aniversario

El recinto del DF se prepara para conmemorar su primer medio siglo de vida. La obra de Pedro Ramírez Vázquez, su creador, será la protagonista de la magna celebración.

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23/12/2013 02:36 Luis Carlos Sánchez

CIUDAD DE MÉXICO, 23 de diciembre.- Romper prejuicios, dejar de ver a Pedro Ramírez Vázquez (1919-2013) sólo “como un arquitecto cercano al poder” y estudiarlo desde otros ángulos: el del diseñador, del artista polifacético que se empeñó por crear cosas útiles al servicio de la gente. Con esa mirada dedicada a su proyectista, el Museo de Arte Moderno (MAM) celebrará en 2014 sus primeros 50 años de vida.

Para el aniversario vamos a tener un homenaje a Ramírez Vázquez, será una exposición sensacional que va romper muchos prejuicios acerca de este arquitecto, al que la gente siente como un arquitecto muy asimilado a la política. Hay muchos otros aspectos que recuperar, como un hombre con un talento impresionante, polifacético que concibe desde el gran Museo Nacional de Antropología (MNA) o el MAM a una pieza de candelabro de plata en forma de viruta hecho con dos recursos”, dice Sylvia Navarrete, directora del espacio ubicado en Chapultepec desde 1964.

El MAM forma parte del impulso modernizador que emprendió Adolfo López Mateos. Junto con el MNA, la Pinacoteca Virreinal (hoy convertida en el Laboratorio Arte Alameda) o el Museo de Historia Natural, entre otros, en la década de los sesenta se construyó la más importante infraestructura cultural del siglo XX. El edificio que hoy le alberga fue hecho a partir del diseño de Ramírez Vázquez, en colaboración con Rafael Mijares. Los jardines –llenos de esculturas monumentales- fueron concebidos en gran parte por Matsumoto, pero el diseño final correspondió a Juan Siles.

La muestra, explica, es preparada por el MAM a partir del archivo personal del arquitecto. “Vamos a tratar esa parte olvidada de él, de hacer cosas útiles y prácticas para la gente de menos recursos, es algo que está completamente olvidado; queremos recuperar su trabajo, hizo más de 160 mercados, esa dimensión del personaje”.

Junto a la exposición dedicada a Ramírez Vázquez, el MAM inaugurará otra muestra sobre el Centro de las Artes de San Agustín Etla. “Será una especie de suma, de cómo un proyecto didáctico, formativo, de difusión alterno a las instituciones, funciona y tiene tanta resonancia a nivel social, más allá de la figura de Francisco Toledo, y como un proyecto comunitario”, señala.

Cuatro ejes serán los que definan el programa curatorial del museo: la colección permanente al servicio de la vocación histórica del recinto; acercamientos a la arquitectura y el diseño; la fotografía y reflexiones sobre lo que ha pasado en los últimos treinta o cuarenta años en el arte mexicano moderno. Si bien el aniversario se cumplirá en septiembre, las diferentes exposiciones del año se llevarán a cabo de manera escalonada.

En marzo próximo el espacio se prepara para recibir la muestra La danza de los espectros, preparada en colaboración con el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (Marco), donde se presenta una selección de 116 obras de Leonora Carrington, José Horna, Wolfgang Paalen, Alice Rahon y Remedios Varo, cinco artistas de origen europeo emigrados a México a mediados del siglo XX.

A la par se abrirá una muestra dedicada a Fernando González Gortázar (Ciudad de México, 1942) que se ha preparado junto con el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara. Sobre fotografía, el MAM traerá la obra del español Alberto García-Alix, “quien exploró los bajos fondos en los 70 y 80 en España y después vino a trabajar a México; vamos a enlazar los paisajes y el trabajo que hizo en México con visión antropológica que aplicaba en España a la juventud underground”.

El MAM sacará a todos los artistas con que cuenta.

Rescata MAM a 2 grandes

Obra de Antonio Ruiz El Corcito y de Miguel Covarrubias son los grandes huecos que el Museo de Arte Moderno tiene en su colección. Sylvia Navarrete aspira a cubrir estas ausencias: “en el caso de El Corcito hay muy poca obra en el mercado; será muy difícil, pero ojala podamos tener un dibujo; de Covarrubias es más fácil, porque hay mucha obra, circula más fácil y hay muchos coleccionistas particulares que tienen dibujos, acuarela”, asegura.

Navarrete dice que la dirección del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) aún no anuncia el programa de adquisición de obra de arte para los museos a su cargo, pero que este ya “se está preparando y creo que dentro de poco nos van a decir cómo se va organizar”. De acuerdo con información publicada en la prensa, el INBA incurrió en subejercicio al no gastar los 10 millones de pesos que tiene destinados para el programa e incluso no ha conformado el comité que evalúa las compras. 

Las ausencias en la colección, dice, también pueden ser un motivo para armar muestras: “motiva a reflexionar sobre cómo se configuran las colecciones, sobre cómo se han hecho, si es por donaciones o adquisiciones; quizás esa tendencia a pensar la adquisición en función de una vocación es un fenómeno reciente que viene del concepto de curaduría”.

 

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