Proyecto truncado, se acabó el apoyo

De manera unilateral, la Secretaría de Cultura del DF decidió cancelar la beca de cinco mil pesos mensuales que recibía cada uno de los 60 jóvenes pertenecientes a la Filarmónica Juvenil del Centro Cultural Ollin Yoliztli

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20/12/2013 05:47 Luis Carlos Sánchez
Excélsior tuvo acceso a la documentación  que se estableció entre la orquesta y la dependencia cultural.
Excélsior tuvo acceso a la documentación que se estableció entre la orquesta y la dependencia cultural.

CIUDAD DE MÉXICO, 20 de diciembre.- Para la Secretaría de Cultura del DF, que encabeza Lucía García Noriega, crear una orquesta “es abrir las puertas a un sinnúmero de problemas”, por lo que decidió cancelar el apoyo de cinco mil pesos mensuales que recibía cada uno de los 60 jóvenes estudiantes pertenecientes a la Orquesta Filarmónica Juvenil del Centro Cultural Ollin Yoliztli (CCOY).

“La obligación de una escuela de música es la formación de buenos músicos, no la formación de orquestas. Hay que capacitarlos de tal manera que sean capaces de constituirse en una agrupación por su propio esfuerzo, crear una empresa cultural autosuficiente y autogestiva, no dependiente”, contestó a través de una carta la funcionaria el 5 de noviembre pasado, a los estudiantes de la agrupación que demandaban su apoyo.

La respuesta de García Noriega fue clara: argumentando que el grupo musical jamás dependió de la institución, resolvió negar el apoyo. Desde hace varios meses, los 60 músicos, un director y algunos maestros siguen esperando que se les entregue el pago de la tercera temporada que iniciaron en septiembre pasado y se restituya el programa a base de becas que hace posible el funcionamiento de la agrupación.

La Orquesta Filarmónica Juvenil del CCOY surgió en octubre de 2011 por iniciativa de algunos maestros como Federico Bañuelos, Alejandro Pérez y Zaeth Ritter (primera directora de la agrupación) de la Escuela de Música “Vida y Movimiento” del mismo centro cultural. “Funcionaba como un proyecto de becas que ayudaba a los estudiantes de música sobre todo para su manutención, hay muchas personas que vienen de fuera y este tipo de apoyos les ayudan a seguir formándose como músicos”, explica David Barco, estudiante de piano que exige la restitución de la agrupación.

En el año de su creación la orquesta inició sus actividades bajo un esquema de becas que eran aportadas por el DIF. Con ese apoyo pudo cumplir dos temporadas, pero después vivió un periodo de incertidumbre que la llevaron a acumular una deuda de un millón 484 mil pesos. García Noriega afirma en la misma carta que ni Elena Cepeda ni Nina Serratos (sus antecesoras en el cargo) aceptaron la responsabilidad de la agrupación.

También, asegura, que a su llegada a la dependencia hizo las gestiones para que la Secretaría de Finanzas del DF cubriera el pago del adeudo, el cual se efectuó el 15 de febrero de 2013: “una vez pagadas las becas, de ninguna manera se autorizó la incorporación de la mencionada orquesta a las agrupaciones musicales de la Secretaría de Cultura, que tiene entre sus problemáticas principales el sostenimiento de las mismas, con un presupuesto muy limitado”.

Sin embargo, la propia García Noriega firmó y entregó al Conaculta el proyecto con el que le solicitó a la dependencia federal recursos para la Orquesta Filarmónica Juvenil CCOY. En dicho documento, cuya copia posee Excélsior, la funcionaria solicita recursos por dos millones 518 mil pesos para beneficiar a 60 músicos, un director y tres personas más como apoyo artístico y técnicos auxiliares.

Según el oficio DRF/0472/13 fechado el 9 de julio de 2013, los recursos fueron aprobados. En el documento, el director de Recursos Financieros de la Secretaría de Cultura, Uvillado León Zaleta, instruye al entonces director académico del CCOY, Federico Bañuelos, a tomar “las acciones y metas físicas” de la actividad institucional número 256003, correspondiente al proyecto de la Orquesta Filarmónica Juvenil del CCOY con un presupuesto inicial de 915 mil 577 pesos.

En su carta de respuesta, García Noriega dice que ese recurso fue aprobado en mayo de 2013 y que “debido al seguimiento y evaluación de los programas que derivaron en recomendaciones, nos vimos en la obligación de redirigirlo para vestuario y adquisición de instrumentos musicales de la Orquesta Típica”. Óscar Ramírez, músico integrante de esa agrupación, niega la llegada de esos recursos.

El 16 de octubre los integrantes de la orquesta dirigieron una carta al jefe de Gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, en donde le pedían explicación sobre la cancelación del apoyo y le pedían interceder para que la Secretaría de Cultura entregara los recursos que ya se habían probado. Casi 20 días después, García Noriega envió a los músicos su carta de respuesta en la que afirma que la “exigencia” económica de los alumnos para una orquesta que afirma “no existe” está “fuera de toda lógica y proporción”.

Pero los estudiantes creen que García Noriega “ha venido a destruir los proyectos que ya existían” y les ha cambiado la vida académica: “Desde que salió el maestro Bañuelos tenemos incertidumbre, en la escuela no se nos comunica nada. Muchos estudiantes vienen de otras ciudades y el dinero les daba la posibilidad de seguir estudiando y sobrevivir”, dice Taisha Panambi, violinista que junto con sus compañeros Victoria Gasca (violonchello), Christian Lazos (saxofón), Gonzalo Tapia (guitarra) y David Barco (piano), exigen que se restituya el apoyo.

“Esto es la punta del iceberg de una serie de irregularidades administrativas”, agrega Lazos.

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