Lo solemne no nos hace ver algo nuevo: entrevista con Marisol Misenta

La cantante, escritora e ilustradora adelanta que su trabajo creativo en 2014 se concentrará en un nuevo libro que busca explorar en el mundo de los bebés

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17/12/2013 02:59 Virginia Bautista
La creadora argentina participó recientemente en la FIL de Guadalajara.
La creadora argentina participó recientemente en la FIL de Guadalajara.

CIUDAD DE MÉXICO, 17 de diciembre.- La escritora e ilustradora argentina Marisol Misenta, conocida como Isol, se sumergirá este 2014 en el mundo de los bebés para dar vida a su nuevo libro, que busca mostrar cómo ven las cosas y las personas estos seres pequeñitos, “con una mezcla de curiosidad y asombro”.

Aprovechando que recién fue madre, confiesa en entrevista la también cantante, desea dedicar su nuevo volumen a “lo extraño y lo maravilloso que es ser un humano en este mundo”.

La creadora nacida en 1972 ha llegado a la conclusión de que “los bebés están viendo todo por primera vez y nada se da por sentado. Me di cuenta de todo lo que perciben, de lo observadores que son, de cómo se acercan a todo sin miedo. Creo que debemos aprender mucho de ellos”.

Isol, que acaba de recibir el Premio Astrid Lindgren 2013, uno de los galardones más prestigiosos del mundo en literatura infantil —creado en 2003 por Suecia—, admite que este año fue grato darse cuenta de que sus historias y sus dibujos pueden atrapar a públicos tan diversos como el nórdico.

Pero no considera que sea una artista consolidada, más bien, agrega, falta mucho camino por recorrer. “Yo no soy una virtuosa del dibujo ni de la escritura. Tengo ideas y hasta que encuentro la manera en que funcionen tardo bastante. Me gusta mucho el formato del libro, diseñarlo, dibujar, contar historias. A través de la estética del libro uno también crea climas y opina acerca de lo que está sucediendo”.

Quien publicó su primer libro, Vida de perros, en 1997, y ahora su obra está traducida a más de 13 idiomas, considera que los ilustradores poseen el poder de cambiar hasta la manera en que se percibe el texto.

“Se crean climas como un director de teatro, escenografía, personajes. Hay tantas posibilidades que el único límite es mi propia creatividad. Y, claro, trato de ampliar estos límites.

“Mis libros tienen mucho humor. Me gusta porque siento que se pueden pensar muchas cosas a través del humor. Generar cambios, descubrimientos, lo solemne no nos hace ver algo nuevo. Yo busco que mi obra tenga cierta cosa lúdica, que nos saque del lugar que ya conocemos”, añade.

Lo que más le gusta de un libro a la creadora de Tener un patito es útil, un volumen en forma de acordeón, es “que sea silencioso, que el lector pueda elegir su ritmo y que si quiere detenerse lo pueda hacer”.

Le gusta tanto ilustrar sus propias historias, como las de otros autores. “La diferencia está en la génesis del libro. Cuando yo escribo las historias, éstas están asociadas a cómo las voy a ilustrar. Pienso que haré unas cosas con el texto, que voy a negar con las imágenes, o que sean literales. El libro integral, yo pienso las dos cosas juntas.

Pero trabajar con otra persona también me interesa, porque el texto está terminado y no necesita mis dibujos. Es otro reto, debo dejar que siga volando, algo descubro, aprendo cómo dialogar con ese texto”.

Isol acaba de realizar su visita más larga a México. Estuvo en el DF dictando conferencias, impartiendo talleres y firmando libros. Luego viajó a la FIL de Guadalajara, donde tuvo un gran acercamiento con su público infantil.

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