Resguardo digital del patrimonio mundial

La organización CyArk reúne información en 3D de 500 sitios históricos, entre ellos las zonas arqueológicas de Teotihuacán, Chichén Itzá, Monte Albán y Xochicalco

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16/12/2013 02:14 Carlos Rodríguez/ Especial

CIUDAD DE MÉXICO, 16 de diciembre.- Las zonas arqueológicas de Teotihuacán, Chichén Itzá, Monte Albán y Xochicalco se encuentran entre los 500 sitios catalogados como patrimonio y herencia cultural que la organización CyArk está preservando digitalmente con tecnología 3D y fotografías de alta resolución, con apoyo del Conaculta y del INAH, para prevenir su pérdida a causa del deterioro que provoca el cambio climático, la intervención humana y el paso del tiempo.

La información ya ha sido parcialmente depositada en su biblioteca virtual, a la que puede acceder cualquier persona con la curiosidad por descubrir algunos de los tesoros culturales de la humanidad, que se preservarán digitalmente para las siguientes generaciones.

“Muchos de estos sitios ya han sido catalogados por la UNESCO, aunque eso no los ha librado de su posible deterioro o desaparición”, reconoce Devon Haynes, vocera de la organización que comenzó este proyecto en 2003.

Y aunque el listado completo con los 500 sitios aún no está bien delimitado, ya se puede consultar un avance con 84 sitios en su biblioteca virtual, donde el visitante puede reconocer los detalles de la mítica ciudad de Pompeya, los restos arqueológicos de la antigua Merv, en Turkmenistán; o internarse en la Antigua Tebas y en el Parque Ecológico de Angkor, en Camboya.

También es posible recorrer el Camino Real de California y hasta pasear entre los restos del Titanic, mediante el registro de algunas inmersiones que ofrecen una idea de su estado actual.

En el caso de Chichén Itzá y Monte Albán ya se muestra la información completa e incluye una breve historia del sitio, su línea histórica, un listado con las estructuras digitalizadas, fotografías, su ubicación en Google Earth, un mapa interactivo e imágenes en 3D.

De Chichén Itzá se puede observar, por ejemplo, la Gruta de Balankanché, la Corte de las Mil Columnas, el Palacio de las Columnas Esculpidas y templos como el de las grandes Mesas, de los Guerreros, de los hombres barbudos y de los Jaguares; plataformas como Las Águilas, Las Calaveras, Venus y Las Tumbas; y el cenote de Xtoloc. Además de sus juegos de pelota, templos de menores dimensiones

Y de Monte Albán se digitalizó su plaza principal; los edificios G, H, I, J; el juego de pelota, el Palacio, el Sistema IV, la Estela 18, el Templo de los Danzantes, la Plataforma Norte, el Templo de las Columnas; el Montículo III,  y las tumbas 103, 104 y 105. Además de una decena de edificios, plataformas, el altar y el museo de sitio.

Sin embargo Teotihuacán y Xochicalco aún están en proceso de digitalización, junto con otros sitios de gran relevancia, como el Partenón griego; la fortaleza peruana de Chankillo y el sitio Chavín de Huantar; o los vestigios rupestres en la cordillera de Drakensberg, en Sudáfrica. Y serán depositados en la biblioteca virtual en el curso de 2014.

Vía telefónica desde California, Haynes asegura que en todo el mundo “el patrimonio cultural se está perdiendo demasiado rápido, y aunque es triste la realidad, existen muchas fuerzas fuera de nuestro control, como los conflictos, las guerras y los fenómenos meteorológicos”.

De hecho, CyArk es una organización que fue ideada luego de que el régimen talibán destruyera los Budas de Bamiyan en 2001, estatuas monumentales que habían sido talladas sobre la roca arenisca a los costados de un acantilado en el valle de Bamiyan en los siglos V y VI.

“Es muy triste, pero cierto, no hay suficiente dinero para resguardar y proteger todos estos sitios que forman parte del patrimonio cultural del mundo”, lamenta Haynes. “Aunque quizá en el futuro estos archivos digitales serán la única prueba de que alguna vez existieron”.

En casos como el de los Budas de Bamiyan y en la destrucción de la ciudad iraní de Bam por un sismo en 2003, que provocó la destrucción de casi 80 de sus estructuras históricas.

“Muchas veces no podemos hacer algo y lo único que nos queda es utilizar la tecnología para salvar digitalmente a estos sitios”. Y lo importante es que esa tecnología haga posible este universo accesible y que en el futuro sirva como referencia para su posible restauración, añade.

CyArk fue fundada por Ben y Bárbara Kacyra en 2003, para preservar digitalmente los sitios históricos y el patrimonio de todo el mundo para que las generaciones del futuro puedan al menos saber que existieron.

Cuenta con un banco de información de seis terabytes de espacio virtual por cada proyecto y resguarda dos copias de la información recopilada, una en Oakland, California, y otra en Iron Mountain. Según sus cifras, cada año su portal web registra un promedio de un millón y medio de visitantes.

Sobre la elección de los sitios, Haynes asegura que no existe una lista formal, sino que más bien se nutren de la colaboración abierta del público, que les dice qué sitios tienen un significado especial, dado que ya existen muchas listas de patrimonio.

“Para los 500 queríamos una lista que no sólo incluyera los sitios famosos que ya ha reconocido la UNESCO, aunque es cierto que hemos incluido muchos de los sitios ya declarados como Patrimonio de la Humanidad”, explica.

—¿Quiénes definieron los espacios mexicanos que se preservarían digitalmente?

—Fue a través del INAH. Ellos nos dijeron que es una tecnología que quieren promover, aunque es un proyecto que ellos quieren desarrollar en todo el país para proteger todos sus
sitios.

“Sabemos que México cuenta con una larga lista de sitios interesantes que representan distintos tipos de herencia cultural. Es muy diverso el número de culturas entre el norte y el sur, hay mayas, zapotecas… tienen una gran riqueza y no hay un límite de lo que podríamos salvar en México y por eso México es un país importante para los 500”, precisó.

—Muchos dirán que no es lo mismo asegurar el sitio que su información digital…

—Para nosotros es bueno guardar esta información para el futuro. Es necesario tener pruebas de que estos sitios existieron. Pero algo también cierto es que la gente hoy puede aprender de estos sitios porque sería imposible acudir a cada uno de estos lugares.

—¿Por qué sólo 500?

—Son 500 para comenzar un movimiento en todo el mundo y así preservar toda nuestra herencia cultural. Por ejemplo, antes los arqueólogos sólo conservaban la arquitectura, pero no utilizaban tecnología 3D, así que queremos transformar la forma como se protege el patrimonio. Por ahora son 500, pero sólo serán los primeros porque es un proceso que queremos ampliar a muchos más.

—¿De dónde provienen los fondos para financiar estos proyectos?

—De muchas fuentes. Contamos con aportaciones filantrópicas, de fundaciones y de los propios gobiernos que nos piden realizar proyectos para proteger su herencia cultural. Somos una ONG sin fines de lucro.

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