Emprenden rescate del vergel imperial

El gobierno de Morelos planea recuperar íntegramente el Jardín Borda, que fue la casa de veraneo de Maximiliano y Carlota

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15/12/2013 00:53 Luis Carlos Sánchez
Foto: Especial

CIUDAD DE MÉXICO, 15 de diciembre.- En 1865, el emperador Maximiliano de Habsburgo y su esposa Carlota escogieron el Jardín Borda de Cuernavaca como su residencia de veraneo. Los constantes viajes de la pareja propiciaron que el camino de la Ciudad de México a la de “la eterna primavera” fuera mejorado y el vergel que el acaudalado minero José de la Borda comenzó a construir en la segunda mitad del siglo XVIII recuperó su elegancia.

Poco más de 230 años después de que el espacio quedó completamente reconstruido, el gobierno de Morelos a través de su Secretaría de Cultura planea recuperarlo íntegramente.

Casa de descanso, jardín botánico, posada, posta de diligencias, hotel y restaurante, centro nocturno, museo y oficinas públicas, así como escenario para espectáculos artísticos han ocupado el espacio de más de 27 mil metros cuadrados. 

Vamos a hacer un rescate integral que corresponde a todo el jardín, las fuentes y la parte del recinto histórico, en el cual ha estado tanta gente como Maximiliano, Francisco I. Madero, Porfirio Díaz o Diego Rivera”, entre otros, explica Cristina Faesler Bremer, titular de la Secretaría de Cultura de Morelos.

El “primer gesto” del trabajo que se ha planeado para llevarse a cabo en los dos años siguientes, señaló la funcionaria, es la inauguración de las exposiciones La naturaleza herida, de Manuel González Serrano, (proveniente del Museo Mural Diego Rivera) y Apuntes de naturaleza, de Olga Costa, (exhibida antes en el Museo del Palacio de Bellas Artes), así como la apertura de un espacio para arte contemporáneo iniciado con Ciudades visibles, de Miguel Ángel Madrigal.

Durante un año el Centro Cultural Jardín Borda no recibió exposiciones, el espacio fue sometido a una primera intervención que dotó sus salas de muestras temporales con el equipamiento necesario para recibir exhibiciones de talla
internacional.

“Vamos a rescatar todas las fuentes, las plantas y este año nos parece apropiado que sea desde este jardín donde se lanza el primer gesto del año para llevar a cabo esos trabajos, con estas dos exposiciones que estamos abriendo en unas salas con control de clima, de humedad y lo que se necesita para traer obra de este nivel, ya podemos albergar exposiciones de estos grandes maestros”, dijo Faesler.

El trabajo, sin embargo, aún está lejos de concluir: los planes incluyen labores de arqueología botánica que devolverán al lugar su vegetación y trazo original, así como la restauración y remozamiento de las fuentes, el lago artificial y todas las instalaciones hidráulicas y eléctricas. Faesler explicó: “el edificio sí había estado intervenido y restaurado un par de veces en los ochenta, pero el jardín, que es lo que le dio el nombre, no se cuido”.

“Este fue el primer lugar donde se empezaron a ver los primeros mangos, las primeras bugambilias, los tabachines, los tulipanes africanos, las jacarandas, todos esos cuadros, árboles y plantas que le dan sentido a Cuernavaca, que nos hacen venir a visitarla, todas esas plantas llegaban a través de La Nao de China a Acapulco a un vivero famoso y de ahí se traían”, agregó.

En 1991 el Jardín Borda se convierte en Centro Cultural. Sus orígenes estuvieron ligados a los de un espacio hecho para recorrerse, el acaudalado minero José de la Borda lo concibió para ser caminado y contemplar sus verdes espacios; más tarde con Maximiliano de Habsburgo se le da un carácter más cercano a jardín botánico, ya que el emperador gustaba de la catalogación y apreciación de la flora de acuerdo con su especie.

¿Dónde y cuándo?

Las exposiciones se exhiben en las salas Tamayo, Siqueiros y Velasco del Centro Cultural Jardín Borda, que se ubica en la avenida José María Morelos 207, Centro, en Cuernavaca, Morelos.

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