León-Portilla, Leyenda Viva

El historiador y antropólogo se convirtió en el primer extranjero en recibir el premio estadunidense

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14/12/2013 00:27 EFE
En su discurso, el historiador Miguel León-Portilla afirmó que Estados Unidos, al igual que México, es “un país de inmigrantes”. Foto: Cuartoscuro

WASHINGTON, 14 de diciembre.— El historiador y antropólogo mexicano Miguel León-Portilla, experto en la lengua indígena náhuatl y profesor emérito de la UNAM, se convirtió en el primer extranjero en recibir el premio Leyenda Viva de la Biblioteca del Congreso de Washington.

La entrega de este reconocimiento se incluyó dentro de las jornadas “Una celebración de México” que la Biblioteca del Congreso comenzó el jueves, con motivo de la celebración del día de la Virgen de Guadalupe, y concluyó ayer. Este foro, organizado conjuntamente por la Biblioteca del Congreso y la Embajada de México, explora a través de exposiciones, conciertos, conferencias y mesas redondas el patrimonio cultural mexicano y su legado para los mexicano-estadunidenses.

León-Portilla, de 88 años, se mostró “feliz y agradecido” en su intervención tras recoger la medalla que le concedió la que definió como “la más grande y rica biblioteca no únicamente en Estados Unidos, sino en el mundo”.

Así, el estudioso mexicano pasó a ser el primer no estadunidense en conseguir el Leyenda Viva, un premio instituido en 2000 a raíz del bicentenario de la Biblioteca del Congreso, que honra a aquellos que han realizado significantes contribuciones a la herencia cultural, científica y social de EU.

El escritor Philip Roth, los músicos Ray Charles o Yo-Yo Ma, los deportistas Larry Bird o Carl Lewis o el cineasta Martin Scorsese, entre otros, lo recibieron antes que él.

Cuando me llegó la carta en la que me informaron del premio, lo primero que me pregunté es qué era esto. ¿Leyenda Viva? Suena a broma”, señaló León-Portilla, quien, a continuación, se planteó si debía aceptarlo: “aún estoy entre los vivos, pero ¿soy una leyenda?”.

Finalmente, decidió recogerlo porque consideró que había hecho “cosas no demasiado comunes”, como aprender náhuatl. “En México tenemos muchos helenistas que no hablan ni una palabra de griego”, comentó.

Así, León-Portilla ha dedicado la mayor parte de su vida al estudio del pensamiento y la lengua náhuatl, de la que, recordó, proceden palabras como “chocolate” o “cacao”, hablado en México central por lo menos desde el siglo VII y que cuenta en la actualidad con unos 1.5 millones de hablantes.

Además de su investigación académica, a este antropólogo se le reconoce su labor como director del Instituto Indigenista Interamericano de la Organización de los Estados Americanos.

En su discurso, afirmó que EU, al igual que México, es “un país de inmigrantes” y expresó su esperanza en que se apruebe una reforma migratoria que permita “legalizar” la situación de las personas que actualmente se encuentran en situación irregular en el país.

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