Comida y medicina
Dore Ferriz
10/03/2013 00:15
Sabemos que los nutrientes contenidos en los alimentos, además de satisfacer nuestras necesidades orgánicas, tienen la capacidad de remediar dolencias o enfermedades. También sabemos que en los mismos nutrientes se reportan propiedades medicinales, mismas que en la homeopatía utilizamos como remedio. Partiendo de esta base, habrá algunos alimentos o nutrientes que pueden potenciar, disminuir o bloquear la acción de los medicamentos.
El tema es crucial, pues poco nos detenemos a analizar las propiedades de los alimentos. Tal vez porque ya es muy fácil automedicarnos. Cualquier farmacia cuenta con remedios para un dolor de cabeza, una gripa o un insomnio. Le perdimos la fe al mercado. Aun así, es más común que los fármacos intervengan con los alimentos que con otros medicamentos.
En la actualidad existe un amplio consenso sanitario, terapéutico y nutricional que se le brinda al paciente de manera profesional para optimizar su recuperación. Sobre todo si su concentración en la sangre es sostenida.
Alimentos que participan con los medicamentos:
-Las proteínas: Interfieren en la absorción de la L-DOPA —tratamiento del Parkinson—. Si el paciente detecta que la medicación no tiene el efecto esperado, su médico tratante podría eliminar este nutriente (incluyendo el de las legumbres) de su dieta.
-La vitamina K: Limita la eficacia de los anticoagulantes orales. Se encuentra presente en coles, betabel, lechuga, té verde, espinacas, chícharo, acelga, brócoli, coles de Bruselas.
-Las grasas: También bloquean el efecto de anticoagulantes y disminuyen la eficacia de los medicamentos que se emplean para tratar el sida (zidovudina, indinavir y didanosina). Además de la dieta, deberá suspenderse cualquier suplemento de omegas.
-Los lácteos: Reducen la absorción de antibióticos (tetraciclinas) y las penicilinas orales. También dificultan la absorción de hierro y los laxantes que contengan magnesio. Se recomiendan 2 horas de intervalo entre el lácteo y la medicina.
-El regaliz anula la acción de ciertos antihipertensivos, diuréticos y betabloqueadores.
-La soja anula la acción del tamoxifeno, fármaco para el cáncer de mama.
-El té, por su alto contenido en taninos, impide la absorción de los suplementos de hierro.
Cabe mencionar que los alimentos muy calientes potencian la acción de un medicamento:
-El ajo aumenta la acción de los anticoagulantes orales y aumenta el riesgo de hemorragias y sangrados.
-El jugo de naranja aumenta la absorción de complementos de hierro para el tratamiento de la anemia y durante el embarazo.
Provocan efectos adversos al coincidir con algunos medicamentos:
-El jugo de toronja produce reacciones de toxicidad al mezclarse con medicamentos para tratar la hipertensión, fármacos antirrechazo de transplantes, antihistamínicos e hipocolesterolemiantes.
-La soja produce toxicidad cuando se consume junto con el haloperidol (para alteraciones del sistema nervioso) y la warfarina.
-La tiramina (presente en quesos maduros como cheddar, azul, gorgonzola, camembert y brie, la cerveza, carnes ahumadas y embutidos, el vino tinto, los alimentos en escabeche, en conserva o marinados y los productos fermentados) reacciona con antidepresivos, produciendo efectos vasoconstrictores, crisis hipertensivas, cefaleas intensas, náuseas y palpitaciones.
Expertos en medicina y nutrición coinciden en señalar la precaución que se debe tomar al combinar alimentos y medicinas. El efecto del alcohol nos queda claro a todos. Tenemos que entender que los alimentos tienen un efecto importante en el cuerpo. Conviene seguir escrupulosamente las indicaciones del prospecto, ya que se puede alterar e incluso anular al eficacia del medicamento según con qué alimentos o bebidas se acompañe.
