Llevaron hasta el final misión de salvar vidas en explosión de hospital
Ana Lilia Gutiérrez, Mónica Orta y Jorge Luis Tinoco salvaron a bebés y adultos, pero no tenían prestaciones como trabajadores de la Secretaría de Salud del DF
CIUDAD DE MÉXICO, 11 de febrero.- Las enfermeras Ana Lilia Gutiérrez Ledesma, Mónica Orta Ramírez y el camillero Jorge Luis Tinoco Muñoz, quienes dieron sus vidas por salvar a recién nacidos y mujeres del Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa, no tenían prestaciones laborales como trabajadores de la Secretaría de Salud capitalina.
A través del portal ciudadano del Gobierno del Distrito Federal (GDF), Excélsior constató que los héroes en la explosión del 29 de enero eran trabajadores por honorarios que firmaban cada tres meses sus contratos, por lo que no contaban con seguro de vida o de gastos médicos.
Por separado, las familias de las víctimas señalaron a este rotativo que Ana Lilia tenía siete años trabajando sin prestaciones laborales, mientras que Mónica sumaba tres y Jorge Luis contaba también siete años.
Las tres víctimas mortales fallecieron debido a que tenían la mayor parte de sus cuerpos quemados, así como contusiones de gravedad.
En la misma situación laboral se encuentra la enfermera sobreviviente, Reina Casas Medina, quien tenía dos años sin base en el hospital siniestrado.
La mujer, quien fue reconocida por el presidente Enrique Peña Nieto por evacuar a 20 bebés, sufrió fractura de nariz y desfase de clavícula.
La glosa de la nómina del GDF establece que los únicos sobrevivientes trabajadores del hospital que sí cuentan con prestaciones son las enfermeras Guadalupe Castañeda Salgado y Juana Zacarías Pérez.
Castañeda Salgado suma diez años como enfermera en el turno nocturno en el hospital de Cuajimalpa y tiene base como enfermera titulada tipo A, con ingresos mensuales de 13 mil 647 pesos con 30 centavos.
Fue dada de alta el lunes 10 de febrero luego de resultar herida con cuatro fracturas y una varilla incrustada en una pierna.
En tanto, Zacarías Pérez, el adulto más delicado de salud de los heridos por el estallido, es enfermera titulada tipo A desde hace más de 20 años y percibe 13 mil 640 pesos con 60 centavos.
Ella continúa en estado grave en el Instituto Nacional de Rehabilitación por tener quemaduras en 70 por ciento de su cuerpo y traumatismo craneoencefálico.
La primera muerte anunciada tras la explosión por gas LP registrada el 29 de enero fue la de Ana Lilia Gutiérrez Ledesma, quien sufrió quemaduras en 60 por ciento de su cuerpo, además de múltiples golpes. Ella murió en el lugar y posteriormente fue identificada por sus familiares.
La enfermera Mónica Orta, de 32 años y residente en el municipio mexiquense de Tlalnepantla, falleció tras varios días de estar hospitalizada por quemaduras en 70 por ciento de su piel.
Su caso destacó porque se negó a abandonar en la tragedia a un recién nacido que estaba en incubadora por padecer neumonía.
Por su fallecimiento, su viudo y sus tres hijos recibieron de parte del Gobierno del Estado de México un apoyo económico consistente en el último pago de su hipoteca, además de una beca mensual para los menores hasta que terminen la universidad.
El camillero Jorge Luis Tinoco Muñoz, quien fue inhumado el sábado pasado en Mausoleos del Ángel, falleció luego de padecer quemaduras en 90 por ciento de su cuerpo, fracturas en el tobillo y la pérdida de un ojo.
El gobierno capitalino sostuvo que se ofrecerían apoyos de rehabilitación y también sicológicos a los familiares de las víctimas y a los sobrevivientes de la explosión de la pipa.
Como otra medida de respaldo, el jefe de Gobierno. Miguel Ángel Mancera, señaló el pasado lunes 9 de febrero que “no escatimaremos en apoyo a familias de víctimas en Cuajimalpa”.
El 6 de febrero, los familiares de las víctimas llegaron a un primer acuerdo de indemnizaciones con la empresa Gas Express Nieto, propietaria de la pipa en la que presuntamente se originó la fuga de combustible, para evitar irse a juicio.
La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal ha destacado que las familias sostuvieron reuniones para evitar el enjuiciamiento a los presuntos responsables debido a que no se cometió homicidio doloso.
Por este accidente, se ha reportado la muerte de dos bebés niñas y los tres empleados de la Secretaría de Salud local.
Siguen 12 en hospitales
Hasta las 07:00 horas de ayer, el estatus de las personas que permanecen hospitalizadas por la explosión en el Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa continuaba sin cambios.
En un comunicado, el Gobierno del Distrito Federal indicó que, al igual que el lunes, permanecen en atención médica un total de 12 pacientes, cuatro de ellos adultos y ocho recién nacidos.
Detalló que entre ellos se encuentran siete hombres, así como cinco mujeres.
De ese total, 11 están estables y sólo una mujer en condición grave.
Ésta última se trata de Juana Zacarías, supervisora de enfermeras del turno nocturno en el nosocomio siniestrado. Ella sufrió quemaduras en las vías aéreas, 70 por ciento de su cuerpo y traumatismo craneoencefálico.

