Tarjetas clonadas, las vendían por internet

El Sistema de Transporte Colectivo Metro que conocía del fraude desde hace cuatro meses, interpuso una demanda en mayo y van tres detenidos; emprendió una modificación en su software

COMPARTIR 
30/08/2014 05:23 Francisco Pazos y Filiberto Cruz Monroy

CIUDAD DE MÉXICO, 30 de agosto.- El Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro conoce desde el 30 de abril pasado sobre la clonación de la Tarjeta del Distrito Federal (TDF) que permite desbloquear sus candados y recargar montos que alcanzan hasta 500 pesos por plástico.

Las tarjetas se ofrecían a los usuarios a través de anuncios difundidos en el portal de ventas por internet Mercado Libre, correos electrónicos privados y en carteles que eran pegados en las ventanillas de algunos microbuses que hacen base en la estación San Cosme, de la Línea 2 del Metro.

La comercialización y uso de estas tarjetas constituye un delito, por lo que el STC emprendió acciones legales para detectar su venta y, principalmente, para frenar el uso en sus instalaciones.

Al conocer sobre esta actividad, de la que Excélsior informó  la forma en la que las tarjetas  se comercializan en las calles del Centro Histórico, el Metro interpuso una denuncia el 26 de mayo pasado por la recarga ilegal de este documento de viaje de acceso multimodal.

La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) inició la averiguación previa FAAE/STCMVZ/T3/00174/14-05R-1, por el delito de falsificación de títulos al portador y documentos de crédito público.

La denuncia fue ratificada nueve días después, el 4 de junio, por el Sistema Metrobús y el Servicio de Transportes Eléctricos (STE), los otros dos servicios de transporte público a los que la TDF da acceso además del Metro.

La PGJDF confirmó a este diario que,  después de la denuncia que hizo el Metro, elementos de la Policía de Investigación identificaron la oferta de las tarjetas de transporte en el portal Mercado Libre, en el que se vendían a un costo de 175 pesos, pero con una recarga de 299 pesos.

Como Excélsior reveló, el monto de la recarga se incrementó hasta alcanzar los 500 pesos de saldo disponible mediante la presunta clonación del software a través del cual se carga saldo al plástico, mismo que venden personas  que se encuentran sobre la banqueta del Eje Central.

Agentes de la PGJDF contactaron a uno de los vendedores, con quien acordaron una cita para realizar la compra de tarjetas precargadas de forma ilegal.

Como resultado de la operación se detuvo en las inmediaciones de la terminal Indios Verdes, de la Línea 3, a Jair Gabriel Sánchez Soria, quien se identificó como estudiante de la carrera de Ingeniería Mecánica Eléctrica de la UNAM, en posesión de tres TDF supuestamente clonadas.

Su detención derivó en la averiguación previa FAAE/STCMVZ/T3/00174/14-05DI, vinculada al proceso ministerial que promovió el STC, en la que se recabó la declaración ministerial del primer detenido.

Sánchez Soria declaró al agente del Ministerio Público que los plásticos los había comprado en un domicilio ubicado en la colonia Ampliación Benito Juárez, delegación Gustavo A. Madero, al norte de la ciudad.

Con fundamento en las declaraciones del detenido, un juez otorgó una orden de cateo que fue ejecutada por elementos de la Policía de Investigación y peritos en materia de informática, fotografía y criminalística de campo, quienes aseguraron ocho tarjetas en la planta baja del inmueble.

Finalmente, la PGJDF decomisó 115 plásticos, la mayoría permanecían escondidos en el área de tinacos de la vivienda, además de cinco mil 600 pesos en efectivo.

En este lugar fue detenido Jacobo Bello Rivera, de 32 años de edad, quien dijo ser odontólogo, y a quien se le vinculó a la averiguación previa que inició la PGJDF en contra de su comprador, detenido días antes en las inmediaciones del paradero de Indios Verdes.

El Ministerio Público ejerció acción penal el 5 de junio pasado en contra de Jair Gabriel Sánchez Soria y el 7 de junio en contra de Jacobo Bello Rivera, ambos por el delito de posesión de tarjetas para el pago de servicios a sabiendas de que son alteradas.

La PGJDF detalló que ambos fueron consignados al Reclusorio Preventivo Varonil Norte, donde siguen proceso penal.

El uso de las tarjetas clonadas constituye un delito, por lo que la representación social continuó con las investigaciones con miras a la detención de quienes pagaban con estos plásticos, aun cuando sabían que sus recargas eran ilegales.

El 24 de julio pasado, policías ministeriales detuvieron a Maricela Mendoza Cabrera, de 45 años, en la estación Buenavista, de la Línea B, usuaria del Metro y quien portaba en ese momento una de las tarjetas clonadas.

Fuentes de la PGJDF confirmaron que a esta mujer se le consignó a un centro de reclusión femenil por el uso de un documento de procedencia ilegal, hechos que quedaron asentados en la averiguación previa FAAE/STCMVZ/T3/149/14-07.

La TDF fue puesta en circulación oficialmente en octubre de 2012 bajo un primer modelo de integración que permitía ingresar al Metro y Metrobús con un mismo documento.

 Toman medidas

La venta de tarjetas clonadas puso en alerta a los tres principales organismo de transporte estructurado del Gobierno del Distrito Federal, que emprendieron una modificación en el software que da acceso a los portadores con miras a restringir
su uso.

El STC informó a Excélsior que al detectar su comercialización, en coordinación en el sistema Metrobús y el STE, se acordó establecer un límite en el monto de las recargas en 120 pesos para impedir su uso.

De acuerdo con información del Metro, las tarjetas que han sido comercializadas bajo un proceso de clonación fueron adquiridas en máquinas de recarga del sistema Metrobús, por lo que se tomó la determinación de sacar de circulación ese modelo.

A la fecha, el STC aún no ha concluido el proceso de actualización del software en los lectores ubicados en los torniquetes de las estaciones para impedir que algunos usuarios continúen ingresando con este tipo
de tarjetas.

Comentarios

Lo que pasa en la red