Capitalinos ignoran uso de aparatos de gimnasios urbanos

A pesar de que son muy seguros, las rutinas son simples y hay carteles informativos, la gente teme lastimarse si se ejercita sin un entrenador

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17/05/2014 05:28 Cintya Contreras

CIUDAD DE MÉXICO, 17 de mayo.- Sin la necesidad de pagar una membresía y abiertos todo el tiempo, los gimnasios urbanos se han propagado por toda la ciudad, pero poca gente los usa porque no saben qué hacer en ellos.

Resultado de una iniciativa del Gobierno del DF, apoyada por patrocinadores como la Fundación Harp Helú, suman ya 300 los espacios de este tipo, ubicados en camellones, parques públicos y hasta en bajo puentes de todas las delegaciones. Su objetivo es que los vecinos comiencen a hacer ejercicio, pero la falta de información sobre las rutinas y el tiempo recomendado, ha
desanimado a muchos.

“Me apura que me rompa una pierna si no me agarro bien del aparato o me lastime y me salga peor”, comentó Roberto Sánchez, vecino de la colonia Del Valle, en cuyo parque Tlacoquemecatl se encuentra uno de los gimnasios. Igual que él, varios vecinos de la tercera edad reconocieron su interés por usarlos, pero a la vez el miedo por lesionarse al intentarlo.

Al respecto, Didier López Nolasco, promotor deportivo del Instituto del Deporte del Distrito Federal (IDDF), dijo que los 12 aparatos instalados en cada gimnasio son seguros para su uso y con orientación adecuada, los vecinos pueden realizar ejercicio cardiovascular, de fuerza y hasta para tonificar el cuerpo.

Indicó que en cada gimnasio hay un cartel con las instrucciones básicas de uso; sin embargo, la gente prefiere que entrenadores del IDDF los ayuden a evaluar, a partir de su condición física, el tipo de ejercicio que pueden hacer con los aparatos instalados.

Comentó que las rutinas ideales para una persona que lleva un ritmo de vida sedentario constan de un calentamiento de diez minutos.

Le siguen ejercicios de repetición en al menos cuatro aparatos para trabajar piernas, abdomen, hombros y brazos. Al concluir, un breve estiramiento.

El ejercicio pueden realizarlo jóvenes, adultos y adultos mayores, sin riesgo, siempre y cuando no excedan las rutinas recomendadas y se mantengan hidratados, aseguró López Nolasco.

Para el cierre de este año, el IDDF pretende completar la instalación de 600 gimnasios, así como la capacitación de vecinos, para que se conviertan en los entrenadores de su comunidad y le saquen provecho a los aparatos.

“La idea es que esta mecánica sea constante y creciente a lo largo de los años para generar un espacio muy importante para la comunidad”, señaló Horacio de la Vega, director del IDDF.

La dependencia estima que 125 mil personas acuden mensualmente a hacer ejercicio en los gimnasios urbanos, cifra que pretenden elevar a final de año como resultado de la promoción para la activación física cerca del hogar que realiza junto con la Secretaría de Salud.

Al respecto, Armando Ahued, encargado de las políticas de Salud den la capital, dijo que 74 por ciento de la población tiene obesidad o sobrepeso, resultado de la mala alimentación y la falta de ejercicio, por lo que la instalación de los gimnasios romperá el mito del costo, la distancia o lo complicado que resulta entrenar, ya que los tienen cerca de casa y con aparatos que no requieren gran desgaste físico.

Invitó a la población a utilizar el más cercano a su domicilio y tomar en cuenta las recomendaciones como es hacer ejercicio a temprana hora, antes de que la radiación solar y el calor se intensifiquen o practicar las rutinas después de las siete de la noche.

Dijo que también deben hacerse un chequeo médico para evitar lesiones o daños a la salud por ejercicio extremo.

“No es lo mismo que un muchacho de 18 años haga activación física que uno de 60. Queremos que se cree una cultura y una necesidad de hacer ejercicio y activarse. El problema es muy serio, el sedentarismo y la mala alimentación nos está matando porque nos está llevando a las enfermedades crónico-degenerativas”, dijo Ahued.

 

Una idea renovada

La idea de los gimnasios urbanos, como los conocemos ahora, nació en China en los años 90 y se ha dispersado por todo el mundo.

A la Ciudad de México llegaron hace un par de años y están presentes prácticamente en todas las delegaciones. Algunos incluyen ciclovía, canchas de futbol, ring de box y juegos infantiles bajo la modalidad de parques “biosaludables” disponibles las 24 horas y 365 días del año.

Su instalación llevó de vuelta a los adultos a los parques y no sólo para llevar a los hijos a los juegos infantiles o para pasear al perro aunque recientemente, se ha dado el fenómeno de que los aparatos sean usados más que para ejercitarse, para sentarse mientras los pequeños se divierten en los juegos aledaños.

Son los jóvenes, sobre todo los que conocen las rutinas del gimnasio, los que acuden a mantenerse en forma y no es raro ver llenos estos espacios en colonias como la Del Valle, Coyoacán y Narvarte.

Su finalidad es fomentar el deporte entre los capitalinos sin que el tiempo, costo, distancia y desplazamientos sean pretextos para no ejercitarse y mantenerse activo por más tiempo.

“Vengo por la noche, después de trabajar, paso a mi casa, me pongo los tenis y me voy al parque que está a dos cuadras.

“Es una sensación extraña porque mientras uno hace ejercicio en un camellón o parque, alrededor ves a los automovilistas sufriendo en el tráfico. Es muy relajante estar al aire libre y eso te motiva más que el ir a un gimnasio cerrado”, comentó Roberto Blanco, vecino de Coyoacán.

El equipo urbano es recomendable para los adultos mayores que desean mantenerse en movimiento y con buen tono muscular, pues los aparatos no tienen carga extra como los de un gimnasio.

“Cuando los instalaron pensé que eran parte de los juegos infantiles, por eso no los usaba”, mencionó Karla Jiménez, de la delegación Miguel Hidalgo.

 —Kenya Ramírez

 

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