Viven Pasión desde los 3 años de edad

Hachan y sus hermanos visten de nazarenos; José María participa en silla de ruedas

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18/04/2014 08:10 Arturo Páramo

CIUDAD DE MÉXICO, 18 de abril.- José María acompaña a los nazarenos en su silla de ruedas. Lo empuja su tío. El chico de 12 años sufre distrofia muscular que le impide caminar y, en general, valerse por sí mismo.

A su lado va su hermano y un primo. Toda la familia acompaña a José María en esta petición a Dios para que le permitan mejorar y dejar atrás la silla de
ruedas.

El chico sigue la procesión del Jueves Santo vestido de nazareno, es uno de los dos mil 500 que se inscribieron para participar en la escenificación 171 de La Pasión de Iztapalapa.

Cada uno de los casi 400 actores: romanos, centuriones, apóstoles, vírgenes, niños, niñas, adolescentes, adultos y personas de la tercera edad que participan en las procesiones y dramatizaciones tienen un favor que pedir a la divinidad.

No importa que se trate más de una representación teatral que de una celebración religiosa. Las familias se vuelcan a participar de alguna manera.

Hachan, Jorge y Rodrigo tienen 3, 4 y 5 años, respectivamente, son hermanos y representan a su familia en las procesiones. Los tres visten de nazarenos y, de acuerdo con su abuelo, fueron ellos solos quienes decidieron participar en La Pasión.

Esta celebración, decía el cronista Carlos Monsiváis, es “el último, genuino, avasallador teatro de masas que queda en la República Mexicana”.

No le faltaba razón al escritor: la procesión de los actores de La Pasión, además de caballos y perros que se utilizan en ella, tarda cerca de una hora en transcurrir por un punto determinado de los ocho kilómetros del circuito en los ocho barrios originarios de
Iztapalapa.

El costo de los vestuarios, maquillajes, pelucas, las horas de ensayos, la preparación física, la elaboración de las cruces, las historias que se tallan en ellas, atenciones médicas, comilonas con la familia hacen incalculable el monto de gastos de esta
representación.

La Pasión recibió la distinción de Patrimonio Cultural de la Ciudad de México en 2012.

El despliegue de la representación 171 en Iztapalapa inició a las 14:40 horas con la salida de Jesús desde la casa de los ensayos, en la calle Aztecas.

El recorrido siguió la ruta tradicional, a través de los ocho barrios originarios de Iztapalapa. Al cierre de esta edición estaban en escenificación los cuadros bíblicos del Lavatorio de Pies y la Última Cena, para que después, en el cerro de la Estrella, se desarrollara la Oración del Huerto y la Aprehensión de Jesús.

De acuerdo con cifras oficiales, alrededor de 11 mil elementos de diversas corporaciones participan en el operativo de seguridad pública en Iztapalapa. Están desplegadas también torres de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) así como 20 cámaras de videovigilancia en los puntos de mayor concentración de visitantes.

Las escenificaciones de ayer concluirían cerca de la medianoche, tras el intercambio entre Jesús y Barrabás, y la aprehensión del primero.

Eduardo Guzmán personifica a Jesús de Nazaret en La Pasión 171, tiene 31 años y para la madrugada de hoy deberá estar ya encarcelado en la calle Aztecas, en una celda cubierta por melones, sandías y naranjas.

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