Joel Ortega rechaza camuflar faltantes

Señaló como una irregularidad del Proyecto Metro no denunciar las fallas derivadas de las faltas en el contrato

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23/03/2014 08:04 Kenya Ramírez, Francisco Pazos y Ximena Mejía

CIUDAD DE MÉXICO, 23 de marzo.- Joel Ortega, director general del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro dijo que el pasado miércoles recibió una notificación de Proyecto Metro (PMDF) en donde se le informó que consideran que los faltantes de la Línea 12 deben de ser aplicados a “vicios ocultos”.

El funcionario cuestionó si también tomarán como tales los aspectos en donde el contrato no fue concluido ni debidamente supervisado para su terminación, situación que rechazó.

Estamos hablando de conceptos diferentes, una cosa son cuestiones que no están culminadas dentro del contrato (como los tres mil 105 faltantes desde la recepción de la Línea 12), y todavía le agregamos unas más que estaban afectando seriamente la operación; y segundo, de manera muy diferente aquellas que ponen en riesgo la operación del servicio”, señaló.

Mencionó que el año de mantenimiento que le correspondía al Consorcio Constructor debió de extenderse por lo menos a los mismos plazos a los que a éste se le amplió el finiquito para la recepción de la vía, que fue cinco veces.

Sin embargo, Proyecto Metro no lo hizo en el mismo lapso, solamente se aplicó del 30 de octubre cuando se inauguró la Línea 12, al 30 de octubre que culminó el año de mantenimiento.

El titular del Metro señaló esto como una irregularidad por parte del Proyecto Metro, a cargo del ahora ex director Enrique Horcasitas.

“Fue el Metro el que denunció las irregularidades que estaban presentándose, tanto el finiquito del contrato con el consorcio, como lo que tenía que ver con las fallas que, derivadas de las faltas que tenía este contrato, estaban afectando la operación del servicio.

Hubo un sábado en donde los trenes se deslizaron 45 veces y era un riesgo mayor para la operación del servicio, le damos a la Contraloría el informe de cada uno de estos deslizamientos mes por mes, porque este fenómeno no disminuyó pero no se finiquitó, no se pudo adoptar alguna política por parte de PMDF para que el consorcio pudiera evitarlo y que tiene que ver y que involucra también a los trenes”, explicó Ortega al comparecer el viernes ante la Asamblea Legislativa.

Dijo que el consorcio dio más relevancia a la demanda que había interpuesto contra el Gobierno capitalino por pagos que ellos consideraban que no se les habían realizado, que al mantenimiento, argumentando “falta de solvencia económica” por este motivo.

También apuntó que, por instrucciones del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, la ampliación de la Línea 12 estará a cargo de la Secretaría de Obras del Distrito Federal, al igual que las correcciones que se tengan que hacer para regresar a la operación normal.

“El Metro no construye al Metro, quien hará las correcciones será la Secretaría de Obras del Gobierno de la ciudad con el propósito de que nosotros hagamos toda la parte que tiene que ver con la ingeniería, ver cómo vamos a poder recuperar las condiciones en cada uno de los subsistemas que tiene la Línea 12 en el tramo que está afectado.

Vamos a tener que hacer una intervención en el túnel porque también está afectado, lo que pasa es que tiene diferentes condiciones de operación y esto también se le encargará a la Secretaría de Obras”.

El STC Metro estudia la apertura de otros servicios de transportación alternos al que ya se presta a través de RTP para las 11 estaciones suspendidas. Durante este periodo de cierre parcial de la línea, las autoridades han registrado que gente proveniente del Estado de México, sobre todo de Chalco y Chalco Solidaridad, están reconectándose con la Línea A del Metro.

“Lo estamos viendo en la estadística de cómo se está incorporando la gente como lo hacía anteriormente de que funcionara la línea. No hemos tenido todavía una medición de cuántos usuarios dejaron de subir al Metro, porque la Línea 12 es una línea de trabajadores, de estudiantes y de amas de casa, principalmente ese es su perfil, y esa gente la estaba utilizando para poder hacer trasbordos hacia otras estaciones.

Lo que tengo de manera preliminar es que más de 70 por ciento de nuestros usuarios siguen abordando el Metro en otras estaciones, cambiaron de la Línea 12”, señaló el director general del SCT.

 

Critican opinión que dio experto

El Consorcio Constructor de la Línea 12 del Metro cuestionó la opinión que emitió un especialista en vías de la Sociedad de Transportes Intercomunales de Bruselas (STIB, por sus siglas en francés) que motivó el cierre del tramo elevado.

Bernardo Quintana, presidente del Consejo de IC A, consideró que la decisión de suspender el servicio en 11 de las 20 estaciones debió tomarse con base en un conjunto de análisis y no únicamente con la opinión del Metro de Bruselas.

Cuando se toman acciones de esta naturaleza debe de haber cinco o diez parámetros a medir, que lo midan expertos, que haya una opinión clara, documentada que explique las razones del paro.”

Agregó que cerrar las estaciones “por el consejo de un técnico que vino y al que se le preguntaron cosas demasiado directas como qué pasa si no hacemos esto y seguimos operando el tren”, no es suficiente.

El presidente del Consejo de ICA consideró que el reporte que recibió el Sistema de Transporte Colectivo (STC) del especialista belga detonó una serie de cuestionamientos contra el proceso constructivo que encabezó su empresa en asociación con Alstom y Carso.

Excélsior dio a conocer que la opinión de Michel Lannoye, especialista en vías del Metro de Bruselas, fue determinante para que el STC anunciara el 13 de marzo pasado, el cierre de los primeros 11 kilómetros de la Línea 12 correspondientes al tramo elevado.

En esta opinión, de la que este diario tiene copia, se establecen ocho recomendaciones que hizo Lannoye al Metro para corregir los problemas que afectan al sistema de vías y a las ruedas de los 30 trenes que conforman la flota de la Línea Dorada.

En primer lugar, el especialista de la STIB recomendó dar mantenimiento a los aparatos de vía, en concreto a las puntas de las agujas ya que de lo contrario se produciría un “riesgo potencial de descarrilamiento”.

Otros puntos que señaló hacen referencia al desgaste ondulatorio de los rieles mismos que deberían ser esmerilados, la modificación de las superficies de contacto entre rueda y riel, revisión de las normas de mantenimiento de las ruedas de los trenes y ofrecer mantenimiento general a las vías.

 

Son víctimas de las obras

Los comerciantes aledaños a las estaciones elevadas de la Línea 12 del Metro se asumen como las constantes víctimas económicas y sociales de los desperfectos de esta obra desde que se construyó.

Cerrajeros, mecánicos, tenderos y polleros han sido triplemente afectados desde 2008, cuando la avenida Tláhuac “parecía campo de guerra” con las excavaciones y colocación de ballenas y estaciones que agrietaron y sumieron los techos de sus inmuebles.

Al inicio sufrieron bajas económicas, y ahora, después de haber logrado consolidar una clientela con la afluencia de pasajeros a las estaciones, los han perdido por el cierre y los embotellamientos que causan los camiones RTP.

Además de esto, los bloqueos a sus entradas por las unidades de transporte estacionadas en espera de pasaje espantan a la clientela.

Daniel Balderas, de 72 años, quien paga una renta de dos mil pesos en su taller de vestiduras de autos, muestra el techo color pistache de su negocio que está hundido y carcomido y, asegura, fue provocado por la construcción de la estación San Andrés Tomatlán y no fue reparado por las autoridades aunque se lo prometieron. “Desde hace seis años reporté lo de mi techo y ya hasta se puede caer.”

Pesaroso, comenta que “apenas nos estábamos nivelando en ventas, pero con el cierre de la estación se perdieron muchos clientes porque venían en sus automóviles y no pueden detenerse un momento en los locales porque ya están los policías quitándolos y los RTP se les avientan. Yo no sé cómo voy a juntar lo de la renta.

Agrega que a todo ello hay que sumarle el aumento en el tiempo de traslado, pues quienes rentan y viven en Milpa Alta y Chalco, por ejemplo, hacen dos horas para llegar a sus negocios cuando antes eran 40 minutos; en su caso, su traslado de 20 minutos desde su casa, cerca del Reclusorio Oriente, ha aumentado a una hora.

Francisco Álvarez quien tiene un taller mecánico familiar a lado de la estación Culhuacán comenta que los camiones no lo dejan pasar con los vehículos a su estacionamiento. Sostuvo que su caso es otra de las promesas incumplidas de las autoridades, pues derrumbaron su barda en 2008 para cimentar la estación, y aún no le pagan.

Para Jesús Valdés Díaz de Villegas, investigador de la Universidad Iberoamericana, las autoridades evadieron el impacto social y familiar que repercute en las pequeñas y medianas empresas que operan en la zona.

Las autoridades se olvidan que en este país, 99.8 por ciento de las empresas son pequeñas y medianas y en ellas está el 70 por ciento de la población. Éstos son hechos que no ocurren en otros lugares, sino precisamente en estos enclaves y eso evidentemente deteriora la economía familiar. Es una afectación que tiene una magnitud bastante grave que afecta el bienestar social.”

El académico considera que el gobierno capitalino debería destinar un fondo para las personas afectadas durante las construcciones que emprenda, tomando en cuenta el impacto social en las familias al perder sus fuentes de ingreso.

Por su parte, 32 comercios formales pidieron a la delegación Tláhuac y al Gobierno del Distrito Federal intercedan ante el Metro para poder ingresar a la terminal Tláhuac a vender o recibir un apoyo económico como los vagoneros pues sus ventas cayeron 80 por ciento en dos semanas.

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