Miguel Ángel Mancera: no echaré culpas por Línea 12

Al anunciar que ya se iniciaron procedimientos jurídicos, el jefe del GDF dice que hay que analizar lo que pasó tras su operación

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15/03/2014 05:55 Redacción con información de Francisco Pazos

CIUDAD DE MÉXICO, 15 de marzo.- Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF), explicó sobre las fallas en la Línea 12 del Metro que “nosotros tenemos que analizar qué pasó después, a partir de que empezó a funcionar”.

En entrevista con Fernanda Familiar, para Grupo Imagen Multimedia, aseguró que como gobernante “tengo que responder y no puedo batear culpas de lo que me corresponda a mí”.

Al recordar que el gobierno del DF ya inició procedimientos jurídicos para encontrar a los responsables de las fallas en la Línea 12, aseguró que  la ciudad está a la espera de opiniones de peritos internacionales para saber qué fue lo que sucedió, por qué se presentó el desgaste y por qué ha sido tan complicada la operación.

Mancera explicó que tomó la decisión de suspender el servicio en 11 de las 20 estaciones de la Línea Dorada después de que un experto del metro de Bruselas, Bélgica, advirtió sobre los riesgos de operación, información que dio a conocer Excélsior en su edición de ayer.

“(La suspensión fue) una decisión muy difícil, porque se afecta a los usuarios y no es una reparación de un día para otro”, dijo.

Más de 7 millones costará reponer ruedas

El proceso de desgaste ondulatorio que afecta al tramo elevado de la Línea 12 del Metro ha reducido hasta en 70 por ciento la vida útil de 120 pares de ruedas pertenecientes a la flota de 30 trenes.

De acuerdo con el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, estas ruedas deberán ser sustituidas por materiales nuevos en los próximos meses con un costo estimado de siete millones 200 mil pesos, pues en poco más de 16 meses prácticamente han llegado al límite de su tiempo recomendado de uso.

“Hay desgastes ya importantes; ha habido ruedas que de los 70 milímetros que tenemos de vida, entre los 860 y los 790 permitidos, se han tenido que desbastar hasta 50 milímetros, es decir cinco centímetros.

“Si hacemos cuentas, de los siete centímetros quitamos cinco, nos quedan dos de vida. Hemos tenido desgastes promedio, en los últimos meses de 10, 15 y hasta 20 milímetros; esto implica que tenemos ejes que deben sustituirse”, explicó Martín Esquivel, director de Mantenimiento de Material Rodante del STC.

Agregó que este tipo de materiales tienen un precio promedio de 60 mil pesos, aunque aclaró que se tendrá que esperar el costo final de las refacciones a partir de un proceso de adquisición.

Por lo pronto, en los talleres de Tláhuac, personal de la armadora Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF), responsable del diseño y fabricación de los 30 trenes de rodadura férrea, lleva a cabo labores de rectificación en las ruedas de seis convoyes que salieron de operación.

Excélsior visitó los talleres de la Línea 12 en los que se atestiguaron las labores de reperfilado de las ruedas en los trenes que fueron afectados por el desgaste ondulatorio de las vías, localizado principalmente en el tramo elevado.

“Detectamos desde diciembre un desgaste excesivo en las ruedas izquierdas por diversos factores en la vía que han propiciado un desgaste anormal. Nuestras ruedas deben tener el mismo diámetro para que tengan un desempeño correcto.

“Cuando se detectaron esas diferencias de diámetro se tomó la decisión de empezar a detener trenes. De la correcta rodadura de las ruedas y su perfil depende la seguridad operativa de los trenes”, detalló Esquivel.

De acuerdo con el director de Mantenimiento de Material Rodante, las ruedas de los trenes que salieron de servicio superaron en cinco milímetros la diferencia de diámetros permitida por las normas internacionales de seguridad.

Los daños detectados en las ruedas, que forman parte del sistema de bogies que dan sustento a los vagones de cada tren, apuntan a un posible mal diseño de las vías producto de un desgaste ondulatorio prematuro y acelerado. El STC detectó que las afectaciones principales se localizan en el tramo elevado correspondiente a los primeros 11 kilómetros de la línea. En esta zona se situan las curvas 11 y 12, ubicadas entre las estaciones Zapotitlán y Nopalera, que tienen la característica de presentar radios de 197 y 198 metros bajo un diseño de “S”, además de la curva 22 ubicada a la salida de la estación Periférico Oriente.

“La cabina delantera va inclinada en una forma y la cabina trasera en otra, pero esto no es un problema. El asunto es que estas curvas tienen un desnivel que parece demasiado optimista y demanda una velocidad elevada que no se puede alcanzar”, apuntó Óscar Díaz González, subdirector de Mantenimiento.

El STC detectó que si en este tramo de la línea, los trenes superaban los 40 kilómetros por hora, se comprometía la resistencia de los materiales con los que se construyó el sistema de vías, al fracturar las grapas que fijan el riel al durmiente.

Pero incluso a bajas velocidades los trenes realizan esfuerzos fuera de los parámetros regulares de operación y la prueba son los desgastes ondulatorios. “Los radios menores a 300 metros no son un error, la avenida Tláhuac demanda que así sean”, dijo.

La próxima semana, se  entregarán al STC los dictámenes que revelarán las causas exactas que ocasionan los daños.

 

Y al tercer día... el caos

Tercer día de caos y molestia en el oriente de la ciudad. La solución inmediata para miles ha sido, por la mañana, adelantar su salida mínimo 30 minutos; por la noche, resignarse a tener un largo trayecto que por 17 meses se aligeró, generó costumbre, bienestar y ahora enojo.  

Hacer fila afuera de una de las 11 estaciones suspendidas, dejar pasar cinco o más autobuses de la RTP casi vacíos porque van hacia Tasqueña y no a Atlalilco, el destino de casi 90 por ciento de los que están formados.

“¿Por qué no en vez de que la ruta sea a Tasqueña ponen RTP a Ermita, así no saturas Atlalilco?, te tardas más a Tasqueña por el tráfico, y todavía tienes que transbordar”, sugirió una usuaria a uno de los brigadistas del GDF que apoyan en el ascenso y descenso en los autobuses, con la aprobación del resto de los formados.

La espera por un autobús que siempre llega “atiborrado” generó desesperación y ganas de abordar uno de los cientos de microbuses que corren por avenida Tláhuac, y que ahora recuperan la clientela que la misma Línea 12 les quitó.

Al llegar a Atlalilco, ya es común la entrada masiva, paso lento para bajar las escaleras –porque las eléctricas no funcionan- y toparse con otra concentración antes de los torniquetes. Es la fila para recargar las tarjetas, un abono al caos. “Deberían sugerir a la gente que recargue en otras estaciones y así se evitan más colas y estorbos”, dijo una usuaria.

El movimiento #PosMeSalto que antes no tuvo tanto eco en la Línea 12, en los dos últimos días logró que cientos de usuarios pasaran sin paga. Por lo pronto la rutina seguira: subir al tren y escuchar “la marcha del tren será lenta” y que lo único que avance sea el reloj, porque los 30 o más minutos de anticipación en la salida se extinguieron desde hace rato.

 

Sugieren bajar boleto

El Partido Acción Nacional en la Asamblea Legislativa solicitó al Gobierno del Distrito Federal (GDF) que reduzca la tarifa de la Línea 12 del Metro, de cinco a tres pesos, pues en los próximos meses brindará la mitad del servicio, de Atlalilco a Mixcoac.

“No es posible que se le esté cobrando cinco pesos por la mitad del servicio. Consideramos que debe ser gratuito todo el recorrido, o al menos quitar los dos pesos extras del reciente incremento al boleto del metro”, dijo el diputado Héctor Saúl Téllez, presidente de la Comisión de Hacienda de la Asamblea.

Ayer, Téllez, junto con sus homólogos Laura Ballesteros, Orlando Anaya y Gabriel Gómez del Campo recorrieron las estaciones de la Línea 12 que se encuentran cerradas por presentar alto riesgo, para verificar que estén funcionando las medidas de atención a usuarios.

A bordo de un camión de la RTP, realizaron el trayecto de Tláhuac-Mixcoac que pasó de 45 minutos a una hora y media o dos horas.

 

 

Horario de día festivo

El Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro ofrecerá el próximo lunes 17, servicio en horario de domingo y días festivos, desde las 7:00 hasta las 24:00 horas, en toda la red.

Precisó que en consideración a que el tercer lunes de marzo conforme a la Ley Federal del Trabajo está oficialmente establecido como día de descanso obligatorio, por la conmemoración en esta ocasión del 208 aniversario del Natalicio de Benito Juárez.

En un comunicado, el Sistema de Transporte Colectivo exhortó a los usuarios a programar con anticipación sus recorridos para evitar contratiempos.

Recordó que el domingo 16 y el lunes 17 de marzo, los viajeros podrán ingresar a las estaciones y transportarse en los trenes con sus bicicletas, como lo establece el programa “Los domingos y días festivos tu bici viaja en Metro”.

 

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