Es incompleto el monitoreo del aire

De acuerdo con el Sistema de Monitoreo Atmosférico de la Zona Metropolitana del Valle de México (SIMAT) los centros funcionan a 75 por ciento de su capacidad

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22/02/2014 05:36 Carmen Álvarez

CIUDAD DE MÉXICO, 22 de febrero.- El centro de monitoreo de la calidad del aire de Camarones en Azcapotzalco falló en medir partículas potencialmente cancerígenas por un periodo equivalente a dos meses y medio de 2013, según un conteo de Excélsior  y la Fundación MEPI a las mediciones horarias del Sistema de Monitoreo Atmosférico de la Zona Metropolitana del Valle de México (SIMAT).

Camarones no fue el único caso. Otras cuatro estaciones, Nezahualcóyotl, Hospital General, Santa Fe y San Agustín, fallaron un promedio de 40 días al año sin vigilar partículas atmosféricas PM2.5, las más mortíferas que se respiran en la ciudad.

Todas las áreas con fallas tienen un intenso tráfico vehicular que emite partículas altamente tóxicas, especialmente en Camarones, ya que incluye camiones de diesel por ser un polo industrial que alberga a cuatro de cada 10 plantas industriales que funcionan en el DF. 

En Nezahualcóyotl, de acuerdo con mediciones del Health Effects Institute,  impacta principalmente a quienes viven de 300 a 500 metros de las avenidas principales.

A pesar de la gravedad que implica no medir el aire diariamente y cada hora,  el SIMAT, que controla las estaciones, considera correcto dentro de sus parámetros de calidad que los centros funcionen tan sólo a 75 por ciento de su capacidad.

Las mediciones de cobertura poco ambiciosa como las que ocurrieron el año pasado en Camarones, han sido criticadas por organismos internacionales que consideran insuficientemente estrictas las normas implementadas por los Programas de Mejoramiento de la Calidad del Aire (PROAIRE). Señalan además que las revisiones a las normas de vigilancia del aire se han postergado de cuatro hasta 11 años.

En el caso de la estación Camarones, una auditoría interna realizada en octubre de 2013 para evaluar el desempeño y la calibración de los equipos de las estaciones de monitoreo, señaló su bajo desempeño.

Partículas Mortíferas

Las partículas PM2.5 que pesan la cuarta parte de una granula de talco, dos y media millonésimas de gramo, y las MP10, como una granula de talco, contribuyeron en 2012 a 3.5 millones de muertes por contaminación en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En la Ciudad de México la contaminación aérea contribuyó en 2010 a las mil 715 muertes causadas por infecciones respiratorias agudas bajas, sin contar las causadas por otros males crónicos no transmisibles que los estudios científicos atribuyen a dichas partículas. 

La contaminación también incide en 17 por ciento de las muertes de bebés prematuros, en 12 por ciento de las muertes por neumonías, y en una porción aún desconocida, en las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, según la OMS.

El carbono negro que emiten los vehículos automotores en las zonas urbanas contiene compuestos orgánicos y metales y es carcinógeno, de acuerdo con Víctor Hugo Páramo, director general de Gestión de Calidad del Aire de la Secretaría de Medio Ambiente del DF.

En un análisis del Programa para Mejorar la Calidad del Aire de la Zona Metropolitana del Valle de México 2011-2020, Páramo menciona que ese carbono negro, contribuye a incrementar la concentración de las partículas finas PM2.5 y PM10, las cuales están asociadas significativamente con la mortalidad.

No  existe normatividad

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico también ha advertido sobre los controles de aire en todo el país. En su informe de 2013, advierte que “la ausencia de sistemas más robustos de monitoreo y evaluación complica la elaboración de mejores diagnósticos y controles sobre la efectividad de las políticas ambientales frente a las alternativas disponibles”.

Las mismas autoridades mexicanas admiten que la medición de partículas es laxa. “No existe normatividad que limite la emisión de partículas PM2.5 proveniente de las fuentes fijas ni que establezca métodos de medición de este contaminante,” dice la Guía metodológica para la estimación de emisiones de PM2.5, editada en 2011 por Semarnat y el Instituto Nacional de Ecología. 

Algunos expertos en México buscan implementar mejores protecciones. Víctor Gutiérrez, autor del Cuarto Almanaque de Monitoreo de Calidad del Aire 2013, concuerda en que una de las tareas importantes es hacer normas más estrictas de protección de la salud que permitan mandar alertas sobre concentración de partículas peligrosas. “Precisamente el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático está trabajando en un borrador de esta norma”, dijo en entrevista telefónica. Pero el monitoreo atmosférico “es visto como una carga de trabajo no prioritaria, por lo que se le considera como una labor secundaria”, según Gutiérrez en un análisis que presentó en la Green Expo 2013.

 

QUÉ HACER

Se recomienda durante la fase de precontingencia entre las 13:00 y las 19:00 horas:

  • Hacer un uso racional de los vehículos motorizados, fuente principal de emisiones contaminantes y optar por medios de transporte público.
  • Suspender las actividades deportivas en jóvenes y adultos y aquellas que requieran un esfuerzo vigoroso
  • Evitar fumar en espacios cerrados.
  • Tener especial cuidado con las personas con problemas respiratorios como asma, gripa, tos, dolor de pecho, sequedad y dolor de garganta, hipertensión pulmonar, bronquitis, enfisema pulmonar y enfermedad pulmonar obstructiva ya que son más sensibles a los efectos de la contaminación ambiental.

SE PROHIBE

  • En las escuelas todas las actividades físicas al aire libre, ya sean de corte cívico, deportivo o recreativo
  • La quema de cualquier tipo de material o residuo  sólido a cielo abierto y en chimeneas domésticas.

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