Sin libertad, 500 jóvenes por delitos graves en el DF

El 80% de los adolescentes internos incurrieron en delitos patrimoniales como robo, ilícito que tiene marcada una reincidencia de 30 por ciento. Hay quienes cometen hasta siete veces el mismo delito

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16/12/2013 05:48 Gerardo Jiménez
En 2009 la Comunidad para Menores en San Fernando, antes llamado Tutelar de Menores, cambió su aspecto con una inversión de 10 millones de pesos.
En 2009 la Comunidad para Menores en San Fernando, antes llamado Tutelar de Menores, cambió su aspecto con una inversión de 10 millones de pesos.

CIUDAD DE MÉXICO, 16 de diciembre.- Al observarlo caminar entre los adolescentes que lo acompañan, inmediatamente se sabe que él es el líder.

Su nombre es Marco y forma parte de los 500 adolescentes en internación que han sido detenidos, principalmente por cometer delitos graves, como homicidio o robo, en el Distrito Federal.

Sin embargo, se sabe que hay 3 mil 500 menores en externación por haber cometido delitos no graves, recibiendo programas de tratamiento y supervisados por especialistas.

“Los 500 que están cumpliendo algún tipo de medida en internamiento son adolescentes que presentaron algún tipo de conducta delictiva que tuvo algún agravante donde el juez determinó que su tratamiento fuera en internamiento”, explica Aarón Sánchez Castañeda, director de integración comunitaria de la Dirección General de Tratamiento para Adolescentes del Distrito Federal.

El 80 por ciento de los adolescentes que se encuentran en internamiento cometieron delitos patrimoniales como robo, este ilícito tiene marcada una reincidencia  de 30 por ciento.

Diez de cada tres reincidentes y, en algunos de estos casos, regresan hasta sietes veces por la comisión del mismo delito, de acuerdo con la explicación de Sánchez Castañeda.

En su caso existe un alto riesgo de reincidencia, comentan algunos especialistas que atienden esta comunidad.

“Hay casos en los que la reincidencia se ha presentado seis, siete veces, reincidencia genérica por un mismo tipo de delito  y la mayoría de ellos, es un mismo delito el que vuelven a cometer, quiere decir que han reincidido o cometido un delito una vez más.El delito que mayor reincidencia permite es el robo, porque da la posibilidad de que estén entrando y saliendo”, comenta el funcionario.

El físico de Marco podría ser el de un atleta de alto rendimiento: torso delineado y músculos parecen haber sido forjados a base de horas de entrenamiento diario en el gimnasio, sin embargo, al escuchar su historia todo cambia.

Está por cumplir 22 años de edad, a los 16 ingresó a la Comunidad para Menores en San Fernando, está internado por los delitos de homicidio y lesiones.

“Andando con los amigos, en una riña hubo un problema y mataron a unas personas, como iba con ellos igual me jalaron, tardaron un tiempo en detenerme, pero ya después de un año y ocho meses me agarraron y me metieron a la cárcel... Nada más...”, explica resignado Marco.

Su hablar es pausado, pero con la mirada domina a sus compañeros, las autoridades del lugar lo señalan como uno de los internos más rudos que ocupan el dormitorio número tres.

Marco dice que la lección de vida ha quedado cumplida en estos casi cinco años de internamiento; sin embargo, no tiene definido qué es lo que hará cuando salga.

Con doble personalidad

El Ramoncito representa una de las historias más recientes de menores en conflicto con la ley, fue capturado la semana pasada, acusado de vender droga y confesó que mató a un amigo porque vendía droga en la escuela donde él operaba y también atentó contra una mujer y un policía.

Nadie visitó a Ramón en la Agencia 57 Especializada en la Atención de Menores Infractores. No dijo a qué se dedicaba su madre y, cuando le preguntaron por su padre, no contestó.

Es acusado de dos homicidios –el de su amigo Silvano y el de una mujer embarazada– y una tentativa de homicidio contra el policía que quedó afectado de sus facultades mentales, y podría pasar un máximo de cinco años en reclusión.

Al ser analizado por peritos y especialistas de la PGJDF, Ramón presenta una doble personalidad.

De acuerdo con fuentes consultadas por
Excélsior, por momentos recuerda a su madre y su hermanita y muestra arrepentimiento. Segundos después narra cómo atacó y lesionó a un policía bancario sólo porque sí y le arrebató su subametralladora.

Fue detenido junto con dos adultos, quienes ya fueron puestos a disposición de la Procuraduría General de la República (PGR) por el delito de portación de arma de fuego.

Tras ser capturado fue trasladado a la Coordinación Territorial de Seguridad Pública y Procuración de Justicia Iztapalapa 7, ahí confesó su participación en dos homicidios.

Desde el 7 de diciembre, fue trasladado a la Comunidad de Diagnóstico Integral para Adolescentes (CDIA), de Obrero Mundial, en la Colonia Narvarte.

Fuentes de esa institución confirmaron su permanencia y que tiene una causa penal en el Centro de Atención Especial Doctor Alfonso Quiroz Cuarón, al lado de la CDIA.

Subirían sanción a los infractores

Con la legislación actual, en casos como el de Ramoncito, no podría aplicarse el delito grave de delincuencia organizada al comprobarse la venta y distribución de droga junto con otras personas.

De aprobarse las reformas a la Ley de Menores en Conflicto, presentada en octubre pasado por el presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (TSJDF), Edgar Elías Azar, a Ramoncito se le podría imponer una pena de hasta siete años de prisión por la comisión de delitos graves como el doble homicidio, además de la tentativa de homicidio contra un elemento de la policía del DF.

“Actualmente, si son delitos graves, la sanción que se aplica (a menores de entre 12 y 18 años de edad) es de seis meses a cinco años, la propuesta del TSJDF es que solamente en ciertos supuestos  se incremente la sanción. En casos que sean dos o más homicidios, secuestro con homicidio, violación con homicidio, robo con homicidio, de lo que llamamos desde el punto de vista penal, delitos compuestos”, detalla en entrevista la magistrada Sara Patricia Ochoa, titular de la Primera Sala de Justicia para Adolescentes del TSJDF.

Aclara que no se reduce la edad penal pero se incrementan de cinco a siete años la sanción. A  través de las reformas que se aplican desde 2008 y con la iniciativa presentada por el TSJDF se aplican programas de integración múltiple para lograr una reinserción de menores en conflicto con la ley.

También sostiene que en el DF no hay casos de menores vinculados con la delincuencia organizada como ocurre en otros estados del país.

“En otros estados existen casos registrados de niños y adolescentes que, por ejemplo, son víctimas de la delincuencia organizada. El Distrito Federal, a pesar de toda la complejidad que tiene, no hay todavía estos problemas, al menos  desde un punto de vista jurídicamente formal, no tenemos problemas de niños que estén vinculados con delincuencia organizada  y cuando hablo de que formalmente  es porque no conocemos de casos, jurídicamente no tenemos en ningún juzgado un niño del Distrito Federal que esté relacionado con delincuencia organizada; se dice que ha incrementado  la delincuencia de niños y de adolescentes”, precisa la titular de la Primera Sala de Justicia para Adolescentes del TSJDF.

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