Albañiles edifican su futuro con libros

Estudiando dos horas diarias después de su jornada de trabajo, obreros de la construcción lograron terminar un ciclo de estudios

COMPARTIR 
15/12/2013 08:00 Kenya Ramírez
Confió en la disposición de los empresarios del ramo inmobiliario para promover la educación y tener empresas socialmente responsables. Fotos: Luis Enrique Olivares y Especial

CIUDAD DE MÉXICO, 15 de diciembre.- Se dedican a edificar los rascacielos de la Ciudad de México y a la par construyen su futuro estudiando en un aula de clases habilitada en medio de las obras.

A través de la Asociación Construyendo y Creciendo y la asesoría del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA DF), trabajadores de la construcción aprenden a escribir, a leer, a usar la computadora e internet, cursan la primaria, secundaria y preparatoria en espacios habilitados en los mismos terrenos en donde laboran.

Epifanio González tiene 51 años y es originario de Naucalpan, Estado de México. En un año concluyó la secundaria con promedio de ocho; el apoyo e impulso de sus amigos y familia fue vital para convertirse en un ejemplo para sus tres hijos.

21 albañiles lograron concluir su educación básica con este programa

“Acabo de terminar la secundaria como todos mis compañeros del aula y muy pronto me voy a inscribir a la preparatoria. Quiero, a nombre de mis  compañeros, decir que estamos muy agradecidos por este gran apoyo que la asociación civil nos ha dado. Agradezco a los amigos que me dieron ánimo de seguir adelante”, dijo Epifanio.

Mayté López, de 16 años obtuvo mención honorífica con un promedio de diez en secundaria, y  padecer epilepsia no fue impedimento para continuar con su preparación académica.

Manuel Olvera se graduó en inicial (primaria) junto con Víctor Retana; Roberto Perfecto y  Luis Alberto Velasco, se inclinaron por la introducción al mundo de la computación.

“Me siento feliz, logré mi sueño y ahora le sigo hasta donde se pueda”, comentó Salvador Pérez, de 26 años, velador en una construcción.

En siete años, esta asociación ha beneficiado a mil 300 personas y 440 ya concluyeron sus estudios. Ayer,  21 trabajadores de la construcción se graduaron y recibieron su diploma después de un año de estudio.

José Shabot, presidente del Consejo Construyendo y Creciendo,  explicó que los estudiantes dedican dos horas diarias a su educación y el INEA DF apoya con la capacitación a maestros, material didáctico, cuadernos, libros y equipo de cómputo.

Actualmente hay 16 aulas instaladas en diferentes zonas de la ciudad, de las cuales tres se ubican en construcciones en Miguel Hidalgo y ayer se colocó la primera piedra para el cuarto espacio educativo en Polanco.

“La intención es que estén en zonas como Polanco, en donde se  hacen los grandes proyectos inmobiliarios, y en áreas populares como Tacubaya o Pensil. Nuestro esfuerzo será darles el ejemplo a otros constructores de la delegación, y las herramientas para que las clases se impartan de manera adecuada. 

“Las aulas están desde que se inicia hasta que se termina (la obra), están dentro de la construcción y los trabajadores estudian durante dos horas diarias, una  hora la pone el constructor, es decir, les regala la última hora de trabajo del día, y una hora la pone el trabajador, de esa manera es un compromiso mutuo”, comentó José Shabot.

Víctor Hugo Romo, jefe delegacional en Miguel Hidalgo acudió a la graduación de los 21 trabajadores y se comprometió a promover convenios con desarrolladores para que en todas las obras de la demarcación se aplique esta iniciativa.

“La idea es que utilizamos  como modelo a seguir lo que se está realizando por estos empresarios y desarrolladores que tienen la fundación, para hacer sinergia, para preparar a los que trabajan.

“Los felicito primero porque tuvieron esta iniciativa; segundo porque piensan a futuro, pensar en educación es eso; y tercero, porque les vamos a copiar el modelo”, dijo.

Comparte esta entrada

Relacionadas

Comentarios