¿Ganarán las mujeres?

Clara Scherer

22/03/2013 02:40

¿Ganarán las mujeres?

El proceso electoral de las 14 entidades que tendrán comicios este año ya empezaron. Nuevamente, para el único estado donde hay elección para gobernador, no hay ninguna mujer. ¿Qué pasa, que ellas no aparecen en estos puestos de primer nivel?  En primer lugar, que los partidos políticos en México son “propiedad de los hombres” y con muchas dificultades han dejado que cinco mujeres ocupen esa posición.

A pesar de la afirmación anterior, no hay que dejar de ver qué barreras internas y externas encuentran las mujeres para llegar a cargos de alta responsabilidad.

Los tres factores más importantes que determinan la baja presencia de las mujeres en cargos directivos, son: 1) la permanencia de una serie de estereotipos de género, propios de nuestra cultura, perfectamente asumidos tanto por los hombres como por las mujeres; 2) la inercia de las organizaciones que tienden a perpetuar las estructuras tradicionales donde predominan los hombres; 3) el valor desigual que tiene el trabajo en la identificación social respecto a la construcción de la identidad de género.

Tanto la vigencia de estereotipos, la rigidez y perpetuación de las estructuras que arrastran las organizaciones y la consideración de que el rol profesional es más central para ellos que para ellas, se convierten en barreras culturales internas y externas que obstaculizan la promoción de las mujeres.

Por barreras internas se entienden aquellas limitaciones que asumen, consciente o inconscientemente, las mujeres. Y por barreras externas, aquellos obstáculos que las organizaciones y la misma sociedad mantienen para vincular a las mujeres a sus roles tradicionales.

El Instituto Nacional de las Mujeres, los estatales y los municipales, tienen que trabajar fuertemente en la transversalización de la perspectiva de género. Donde más urge que hagan su trabajo es con los partidos políticos. Si no hay más mujeres en puestos de toma de decisiones, el desarrollo del país es el afectado, ya que la igualdad, además de mandato constitucional, es uno de los factores importantes para detonarlo. El talento femenino hoy se despilfarra de manera escandalosa.

En las otras entidades donde hay proceso electoral destaca Oaxaca, pues realizó una reforma electoral para garantizar la igualdad en candidaturas, según la acción afirmativa conocida como cuota de género. Esto indica que en Oaxaca el congreso local puede tener más mujeres y quizá llegar a la paridad (50% y 50%), con lo que sería el primer estado en lograrlo.

En Chihuahua, la constitución local se reformó y, entre las novedades, hay un grave retroceso para las mujeres: La constitución garantiza 50% sólo en las candidaturas plurinominales. La ley electoral afirma que debe buscarse la paridad en todo tipo de candidaturas, así que en Chihuahua las mujeres de todos los partidos deberán estar muy pendientes.

En Veracruz los partidos han señalado constantemente que cumplirán a sus mujeres. Lo importante es que cumplan con la ley. Puebla está todavía en proceso de definiciones.

Por los ejemplos citados parece que las mujeres aún tenemos un largo camino por andar para hacer realidad la democracia en México, ya que si no hay mujeres en puestos de toma de decisiones, nuestra “democracia” es muy frágil, por decirlo de alguna manera.

                *Licenciada en pedagogía y especialista en estudios de género

                clarasch18@hotmail.com

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