El Papa americano: los porqués
Ciro Di Costanzo
16/03/2013 01:38
Esta semana tú y yo compartimos una época de la historia. La llegada del primer Papa americano. De manera particular, el primer Papa latinoamericano. El primer Francisco. El primer jesuita. Todo por vez primera.
Las aguas del Río Tíber, a espaldas del Vaticano, resuenan tranquilas. La tranquilidad se refleja también en la Vía Conciliazione y en la misma plaza de San Pedro.
Parecería que la calma ha llegado después de la tormenta. Sin embargo, los desafíos de la Iglesia siguen ahí, a pesar de la aparente calma.
Desde un rincón del Trastévere más de uno se pregunta: ¿Cuáles fueron los criterios para elegir al cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio? ¿Cómo lo eligieron? ¿Bajo qué contexto?
Hay un provolone entero y restos de mascarpone en la távola del viejo cafetín lombardo en una de las callejuelas del Trastévere. El Chianti está a posto ¿Será una Lacryma di cristo?
En busca de los porqués.
Aperitivo: La elección y los criterios
La Iglesia no es una institución menor, en lo absoluto.
Se trata de una institución de mil 200 millones de seguidores en el mundo y una historia dos veces milenaria. Por eso es necesario preguntarse las cosas que gravitan alrededor de su gobernanza, sus criterios de liderazgo que, entre otras cosas, nos refleja sus desafíos, así como sus impactos.
La presente etapa de esta organización bimilenaria nos entrega al primer Papa de América en la historia. ¿Qué ha cambiado para tener un Obispo de Roma del nuevo mundo? ¿Por qué argentino? ¿Por qué Bergoglio?
Empecemos por el principio: la elección, y aventuremos las respuestas.
En primer lugar, los príncipes de la Iglesia buscaron unidad en Bergoglio. Ha trascendido que el cónclave arrancó con el añejo pulso de los ex secretarios de Estado Vaticano, Angelo Sodano, decano del Colegio Cardenalicio y Tarcisio Bertone, cardenal Camarlengo. Ambos mayores de 80 años, por lo que sus grupos disputaban el poder al interior de la Capilla Sixtina.
“Los reformistas” que respaldaban al arzobispo de Milán Angelo Scola y los “romanos” representativos de la Curia Romana o el aparato burocrático del Estado Vaticano, que respaldaban al Arzobispo de Sao Paolo, Brasil, Odilo Scherer.
No tardaron mucho en cerrar la votación. O buscaban el consenso, o alargaban el cónclave. Bergoglio fue bisagra en 2005. Ahora no era excepción. Creció en votos, mientras el brasileño se desplomaba y Scola comenzaba a flaquear. Los príncipes de la Iglesia apostaron pronto por la unidad. Antes del tercer día, el cardenal argentino había trabado los 77 votos necesarios.
La unidad es el primer criterio, para no reventar el equilibro en las guerras intestinas. El segundo criterio fue su clara identificación con la pobreza, sello de los jesuitas. Era necesario, dados los sucesivos escándalos de dinero y opulencia.
Atendiendo al exterior, no sólo América Latina es la región con más católicos del mundo, sino que en los últimos años el bastión ha sido terreno fértil para el avance de otras religiones como los evangélicos.
Para quienes le conocen, Bergoglio emprendió duras campañas para combatir la trata de personas y el abuso infantil. Es el perfil que más necesita ahora la Iglesia, presa del desprestigio, cortesía de curas pederastas. Recientemente el papa Francisco prohibió la entrada a la Basílica al cardenal Bernard Law, conocido por encubrir pederastas en EU. Es preciso que vaya más adelante y se comiencen a escuchar castigos.
Los porqués.
Piatto fortte: Proyección del Papa americano
¿Qué desafíos tiene la Iglesia? Además del desgaste terrible de la pederastia, es urgente romper las guerras fratricidas. Francisco no pertenece a ninguno de los grupos, como Ratzinger o Wojtyla. Hay que esperar entonces que construya un equipo fuerte, que contenga a los grupos dominantes y pase de la contención a la erosión. Si lo hace bien, le alcanzará para rasurar sectores mafiosi.
¿Tendrá el argentino Bergoglio el impacto político en América Latina, como en su momento lo tuvo el polaco Juan Pablo II en Europa del Este? Su elección respondió a la necesidad de contener el comunismo en 1978. ¿El papa Francisco contendrá el socialismo de Chávez, que fluyó en Bolivia, Ecuador, Nicaragua, etc? ¿Logrará unir a América Latina? ¿Acercará al norte con el sur de nuestro continente?
Ya no digas los porqués. Los cómos, hijos míos, los cómos.
Dolce: Dígamelo
El Sumo Pontífice Francisco ¿Adaptará a la Iglesia a la realidad moderna occidental? El papel de la mujer, la anticoncepción, etc. Entre otras cosas, son las razones de peso de la acelerada descristianización de Europa, con una sociedad cada vez más secularizada.
Y la gran pregunta: ¿Saneará los dineros opacos de la Banca Vaticana? La leyenda de San Francisco de Asís, a quien, se supone, se debe el nombre del hoy Papa, pregona que el Señor le dijo al santo que reconstruyera su Iglesia, destruida por la opulencia. ¿Será eso en lo que estamos?
Ya no diga los porqués, ni los cómos. ¡Los quiénes!
Bendito café, con toda mi devoción.
@CiroDi
