Un día para usar tacones
Anna Bolena Meléndez
Igual me pregunto ¿por qué no hay un día del hombre? 12/03/2013 00:40
No escribí nada para el día de la mujer por dos razones: la primera porque se me olvidó que era día de la mujer y me enteré cuando me llegó mi primera felicitación la mañana del 8 de marzo; la segunda –para poder echar mano de un argumento trillado–, todos los días se debe honrar a la mujer.
El día de la mujer, aunque me parece un bonito día por su trasfondo, no deja de recordarme que es un día inventado para dar un equilibrio a la desigualdad que sufre nuestro género. Y con esto no me quiero poner amarga, pero igual me pregunto por qué no hay un día del hombre, o por qué es que tiene que existir un día de la mujer. Mi respuesta sigue siendo la misma: desigualdad.
Pero la igualdad no se da regalándonos un día para ser tratadas por todos los hombres como deberíamos ser tratadas todos los días. Esto me lleva a un ejemplo que sucedió en Colombia: una aerolínea organizó para ese día un vuelo cuya tripulación era integrada solamente por mujeres, desde la capitana hasta las asistentes. Un vuelo que pasará a la historia y que me sigue llevando a la misma premisa: ¿por qué se necesita que haya un día en el año para que se pueda lograr algo así? ¿Por qué pasa a la historia un vuelo que sea piloteado únicamente por mujeres? La respuesta no la tengo que dar.
Por eso, a lo mejor, se me olvida el bendito día de la mujer. Porque probablemente detrás del bonito trasfondo todavía hay algo sin resolver. Miro a mi alrededor y veo la cantidad de campañas en contra del abuso femenino, noticias de mujeres víctimas de la crueldad, violadas, torturadas, golpeadas por hombres que seguramente el día de la mujer le llevan flores a su madre o a su esposa.
Y lo siento mucho por ensombrecerles el día en el que todos llegan y les dicen con una gran sonrisa “feliz día de la mujer”, pero en verdad cada felicitación y mensajito lo recibo sin entender bien por qué, y me llevan a pensar en todas las atrocidades que ha sufrido nuestro género y que no se borran con inventarnos otro día para que las floristerías hagan su agosto.
Sí, probablemente San Valentín y todos esos días inventados por la mercadotecnia son parecidos, pero es que una cosa es festejar al amor, o a la madre o al padre, ¿pero a la mujer? Ser mujer no es algo que se deba festejar, es algo que se debe respetar y honrar, no con rosas ni chocolates sino con igualdad.
Así que no, para mí no es un día que festejo con el mismo entusiasmo que festejo otros días inventados por la mercadotecnia. Porque, aunque suene muy clavado, me parece un tanto escabroso festejar algo que naces siendo, como mujer o como hombre. Entonces si vamos a festejar un día al género femenino, festejemos también un día al género masculino, así comenzaremos con dar un poco de lo que pedimos para nosotras: igualdad.
Yo no festejo mi feminidad el 8 de marzo, la festejo todos los días cuando me veo desnuda frente al espejo, cuando acepto la mujer que soy a cada paso que doy en mi vida, cuando exijo respeto de alguien que me transgrede. Yo festejo mi feminidad todos los días, y también cada veintiocho, cuando recuerdo que mi vientre es fuente de fertilidad.
Yo festejo mi feminidad del primero de enero al 31 de diciembre y todos esos días deben ser días de la mujer, y del hombre también.
Por eso hoy les digo ¡Feliz día de la mujer! Y del hombre, también.
www.twitter.com/AlasdeOrquidea
AlasdeOrquidea@gmail.com
www.taconesycorbatas.com
www.alasdeorquidea.com
www.facebook.com/AlasdeOrquidea
www.youtube.com/AlasdeOrquidea
