Está verde la reforma política
Adrián Rueda
La verdad es que no está contemplada en los temas prioritarios del gobierno federal. 19/03/2013 00:30
Desde las más altas esferas del PRI nacional dejan ver que, aunque la reforma política del DF está en la agenda del presidente Enrique Peña Nieto, su salida dependerá en mucho de que los perredistas aprueben antes las reformas energética y fiscal, sobre todo.
En la cúpula tricolor hay confianza en que los acuerdos firmados en el Pacto por México vean la luz, aunque los estrategas del gobierno federal anotaron el asunto que ha sido tomado como la principal bandera de Miguel Ángel Mancera en el lugar 91 de 100. Cierto que el tema capitalino está agendado y también que se realizan foros y surgen líderes del proyecto por doquier, pero la única verdad es que no está contemplado dentro de los temas prioritarios del gobierno federal.
La reforma política es una demanda de la izquierda, aunque no de toda, sino de la más progresista, pues las tribus no verían con buenos ojos el que hubiera mayores equilibrios sobre todo en el poder de los jefes delegacionales, que sin un cabildo son como virreyes.
Para Mancera el tema es vital, no sólo en materia administrativa sino en su esquema político, pues con ello le permitiría romper varios cotos de poder en los nichos de las tribus más radicales del PRD.
Aunque es una demanda de izquierda, habrá que recordar que la última gran reforma política capitalina la hizo el PRI y con ello permitió el arribo del sol azteca al gobierno de la ciudad, donde lleva más de 15 años.
Fue en 1997 cuando Cuauhtémoc Cárdenas pudo llegar como primer jefe de Gobierno electo del DF para un periodo de tres años, en los que su mayor aporte para la ciudad fue el enquistamiento de líderes corruptos de la izquierda, que son los que ahora dominan el PRD y no quieren cambios.
El asunto de la reforma para la capital va tan lento, que el mismo Porfirio Muñoz Ledo, comisionado por el gobierno capitalino para sacar adelante el proyecto, se la pasa dormitando en su oficina.
Tan lejano está el día de concretar el tema, que por todos lados surgen posibles padres de ese cambio, que inevitablemente deberá contar con la bendición presidencial, ya que se tiene que dar en el Congreso, donde el PRI tiene mano y muchos intereses que concretar antes que los sueños de los capitalinos.
CENTAVITOS… Aunque en más de una ocasión han sido exhibidos como ignorantes de la economía, al grado que su principal activo en el rubro, Mario Di Constanzo, los abandonó y se fue con Peña Nieto a la Condusef, los pejistas insisten en sus propuestas anacrónicas de construir cinco refinerías, bajar la luz, la gasolina y que el Estado absorba la deuda de Pemex. Alguien debería explicarle con peras y manzanas a Martí Batres, líder de Morena, que construir una refinería no es igual a hacer una pejeuniversidad para robarse los recursos. Para construir cinco refinerías, según los expertos, se requerirían al menos diez años y un presupuesto de 50 mil millones de dólares, que nadie sabe de dónde saldrían si tampoco quieren que entre la IP… Alguien en el gobierno perredista del DF quiere ampliar su negocio hacia el vecino estado de Morelos, que con la llegada de Graco Ramírez ha iniciado una cruzada para exprimir tanto a transportistas como automovilistas particulares con nuevos impuestos. Se dice que la empresa que fabrica las placas para automóviles en el DF es la misma que surtirá al gobierno de la Nueva Visión, como Graco llama a su administración, y que ha anunciado un reemplacamiento general, además de imponer calcomanías obligatorias a taxis y microbuses del estado, a precios que alcanzan hasta mil pesos por unidad. Todos coinciden en que efectivamente Graco llegó a imponer un gobierno de nueva visión… pero para los negocios particulares, pues también anunció cursos obligatorios para choferes y una nueva licencia única, que obviamente costará una lana.
