El regreso del Niño Scribe

Adrián Rueda

En la plenaria del Copecol el líder de la ALDF se llevó una estrellita en la frente. 08/03/2013 00:16

El regreso del Niño Scribe

Luciendo su guayabera blanca, de corte más bien echeverrista, Manuel Granados se la pasó de mesa en mesa en el World Trade Center de Xochitepec, en Morelos, operando con líderes camarales del país para sumarlos a los designios del centro.

En lo que fue la segunda plenaria del Consejo Permanente de Congresos Locales del país (Copecol), celebrada miércoles y jueves en tierras morelenses, el líder de la ALDF se llevó una estrellita en la frente, otra vez, como Niño Scribe.

Dos temas logró colocar en la agenda de los congresos nacionales, ambos, vitales para su jefe Miguel Ángel Mancera, pero lo más importante fue operar a fin de juntar canicas para el incipiente movimiento mancerista.

En la mesa sobre el Pacto por México se discutieron 50 puntos y cuando los trabajos iban a ser concluidos, surgió la voz de Granados para decir que nada se había hablado del punto 91 del citado Pacto y que tiene que ver con la Reforma Política del DF.

Con habilidad, el diputado perredista logró que todos los congresos del país se pronunciaran a favor de lo que ya se empieza a conocer como la Reforma Mancera, por ser el titular del GDF uno de los principales impulsores del tema desde su campaña.

Si bien la decisión no es vinculatoria, sí significa un importante apoyo político para su jefe y el reconocimiento de que es quien lidera el proyecto.

Otro tema en el que el Niño Scribe se puso abusado fue en el de la exploración de un Código Penal Único para el país, pues está claro que las leyes no van caminando al mismo tiempo en todos los estados.

El que haya un ordenamiento universal en México es prácticamente imposible, sobre todo porque en el DF se ha avanzado mucho en materia de derechos de las minorías y se ha legislado en temas tan polémicos como la despenalización del aborto, por ejemplo.

Igual en materia de combate al narcomenudeo, que ahora ya es responsabilidad de los estados y en los que cada autoridad tiene su forma de matar las pulgas. Por ejemplo, muchos tienen la idea de combatir el mal castigando a productores, distribuidores y consumidores.

En la ciudad se están buscando convenios —apenas a mitad de semana se hizo una reunión con representantes de la ONU para tratar el tema de adicciones— a fin de dar atención especial a consumidores, no para encarcelarlos.

El problema era cómo unificar los Códigos Penales si hay tantas diferencias en las leyes locales. A Granados se le prendió el foco y sugirió que se unificaran las sanciones en lo referente a delitos graves y que, mientras se emparejan, cada entidad manejara sus propias leyes en otros temas.

Porque en el DF, por ejemplo, nadie iba aceptar retrocesos, así como en estados más conservadores no iban a adoptar la agenda liberal de la capital.

A la reunión, a la cual fueron invitados todos los diputados, asistieron 14 legisladores capitalinos, entre ellos el panalista Jorge Gaviño y la petista Miriam Saldaña; faltaron los panistas, que prefirieron ir a Punta Diamante, y los priistas, que se quedaron en el DF.

Cada quien sus prioridades.

CENTAVITOS… Sin querer queriendo, el secretario de Educación, Emilio Chuayffet, reveló ayer que en la semana se echó un cafecito con Mancera y con la titular de Educación del DF, Mara Robles, para ver si de una vez por todas se avanza en la descentralización educativa en la capital, que es un tema perdido en las telarañas del tiempo. El funcionario reveló que el gobierno federal destina cada año 44 mil millones de pesos a la capital en este rubro y que el GDF eroga seis mil más. Dio a conocer que el próximo martes se sentarán de nuevo para tomar el toro por los cuernos, a ver si es cierto.

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