PACHUCA, 5 de septiembre.- El domingo 26 de diciembre de 2009 los periódicos de Argentina tenían en la portada la foto de un auto destrozado y, a un costado, al futbolista Diego Buonanotte tirado en una camilla, antes de ser trasladado al hospital.

El Enano, como le dicen debido a sus 1.60 metros de estatura, había sufrido un accidente que provocó la muerte de tres de sus amigos de la infancia y le permitió salvar la vida gracias a que traía puesto el cinturón de seguridad.

En el diagnóstico médico se registró que el canterano de River Plate tenía una fractura en la clavícula y una contusión en el pulmón derecho. Los pronósticos indicaban que recuperaría la salud, pero no la posibilidad de volver a jugar.

Siete meses después del incidente, el actual refuerzo del Pachuca volvió al balompié de alto rendimiento. Jugó dos años más con River Plate, emigró al Málaga de España y se fue al Granada. Ayer llegó a México.

A usted la vida le dio una segunda oportunidad.

Tuve un gran problema en mi vida. Desde esa vez aprendí a que no me puedo detener por pequeños inconvenientes que se me aparezcan en el futbol. En mi vida personal el futbol no es todo. He vivido y perdido grandes cosas. El futbol es una parte importante, que ayuda al estado anímico y hace feliz a la gente, pero también hay que valorar todo lo que nos rodea.

¿Esa experiencia qué efecto tuvo en su vida?

Esa experiencia fue un gran golpe, me hizo madurar y estar más consciente a mis 26 años. Me sirvió, fue una cosa muy dura y loca, aprendí a pensar antes de actuar, valorar lo que tengo y valorar esta oportunidad que tengo en México. En el campo quiero demostrar lo que valgo y ser feliz nuevamente.

¿Le preocupó algo al venir a México?

Nada me preocupó. Mi familia me apoyó y tomé la decisión de hacer maletas para venir a Pachuca. Todos los que me acompañan están felices de esto.

 

Enrique Meza lo buscó desde su época en Cruz Azul, ¿había hablado con él?

Sí, desde hace tiempo. El futbol tiene muchas vueltas, se dio la oportunidad y estoy aquí, en Pachuca.

¿Ve su estatura como una ventaja o desventaja?

Me ayuda en ocasiones y afecta cuando el partido se vuelve físico. La verdad es que no le tomo importancia. Si hubiera pensado en la estatura y esa idea hubiera gobernado mi cabeza, nunca habría sido futbolista. Confié en mis piernas. La altura no siempre sirve de mucho en el futbol.

¿Es difícil triunfar en el Málaga?

Tuve una etapa buena en el Málaga y luego no me fue tan bien en el Granada, por eso vine aquí. Ahí hubo cosas que me hicieron sentir mal, triste y por eso acepté venir a México. 

¿Cómo es Carlos Kameni, el actual portero del Málaga?

Es una gran persona y como arquero es increíble. Ahora lo acompaña el mejor arquero de México. Ochoa hizo un excelente Mundial. A pesar de eso, Ochoa no la va a tener fácil y tampoco Kameni. Estoy seguro que van a competir sanamente, Kameni es un excelente tipo.

¿Es complicado que Ochoa triunfe en el Málaga?

Es difícil para Ochoa. Él tuvo un excelente Mundial y en Málaga hay un gran recuerdo de Willy Caballero (exportero del equipo español). Willy es casi mi hermano, pero Ochoa tiene condiciones, lo tiene todo para ser igual o mejor. Caballero ahora está en uno de los mejores equipos del mundo (Manchester City), luchó mucho y se lo ganó. Lo importante allá no es la competencia entre Ochoa y Kameni, su objetivo es ver quién hace olvidar a Willy.

¿Se arrepiente de algo en su vida?

Siempre, todo el que toma decisiones se arrepiente alguna vez. No sirve de nada mirar para atrás, lo que hiciste mal lo tienes que corregir. Estoy seguro que la decisión de venir a México es buena, antes pensé en mi familia y si me va bien a mí, ellos estarán contentos.