CIUDAD DE MÉXICO, 3 de septiembre.- La Selección Nacional fue la penúltima en clasificarse al Mundial de Brasil 2014, pero el rendimiento que tuvo, tanto individual como colectivo, le valió para acomodar un par de fichas en el futbol de Europa.

El caso más llamativo es el de Raúl Alonso Jiménez, delantero surgido de las fuerzas básicas del América, quien terminó su ciclo de siete torneos en el balompié nacional para unirse a las filas del Atlético de Madrid.

Aún cuando Jiménez sólo participó en un partido de la Copa del Mundo, sumando apenas seis minutos de juego, sus números con las Águilas lo catapultaron a ser uno de los objetivos del técnico Diego Simeone.

El mexicano sumó un total de 96 encuentros disputados con las Águilas (84 de ellos como titular), 36 goles y siete asistencias, distinguiéndose por ser un futbolista de gran movilidad dentro del área.

Además de él, otro de los que por su desempeño volvió a atraer los reflectores de equipos del Viejo Continente fue el capitán Rafael Márquez.

El exzaguero central del León, quien permaneció como titular en los cuatro partidos que enfrentó la Selección Mexicana en Brasil, tomó las maletas con rumbo a Italia, donde el Hellas Verona lo recibió como un líder consolidado.

Márquez vivió cuatro temporadas como parte de los Esmeraldas, acumulando 50 partidos de Liga, un gol y tres asistencias que se sumaron al bicampeonato conseguido en el Apertura 2013 y Clausura 2014.

A diferencia de cuando vistió los colores del Mónaco (1999-2003) y Barcelona (2003-2010), tiempo en el que tenía menos de 30 años, su tercera aventura por Europa la empezará con 35.

Por otra parte, también hubo quienes tras el Mundial lograron colocarse en otros equipos del Viejo Continente en busca de mayores oportunidades.

En esa circunstancia aparecen los nombres de Javier Hernández, quien pasó del Manchester United al Real Madrid; Guillermo Ochoa, del Ajaccio al Málaga; Javier Aquino, que dejó el Villarreal para irse al Rayo Vallecano (préstamo) y Andrés Guardado, del Bayern Leverkusen al PSV Eindhoven.

De todos ellos, Chicharito, Ochoa y Guardado participaron en todos los partidos del Tricolor en el Mundial. Aquino sólo entró de cambio en el último duelo ante la selección de Holanda.

Curiosamente tres de los cinco goles marcados en la Copa del Mundo, fueron de los mexicanos que tendrán nuevo club en Europa: Rafael Márquez, Javier Hernández y Andrés Guardado.

Quien continúa a la espera de resolver su futuro es el atacante de Tigres, Alan Pulido, otro de los que estuvieron convocados a pesar de no sumar minutos en el campo.

 

La ventana que surge del Mundial

Varios de los futbolistas que brillaron en el Mundial de Brasil se convirtieron en objetivos a corto plazo de los clubes más ganadores del futbol de Europa.

Sirve de ejemplo el traspaso al Real Madrid del colombiano James Rodríguez, Balón de Oro con seis anotaciones y premiado por haber marcado el gol más bonito del Mundial. Los merengues tuvieron que pagarle 80 millones de euros al Mónaco por su carta.

La actuación de la selección cafetalera, eliminada en cuartos de final, permitió también que David Ospina (Arsenal), Pablo Armero (Milán), Adrián Ramos (Borussia Dortmund), Carlos Carbonero (Cesena) y Radamel Falcao (Manchester United) se posicionaran en varios de los mejores clubes europeos.

En el caso particular de Falcao, quien se perdió el Mundial por una lesión en la rodilla, bastaron los números que antes tuvo en el Mónaco (13 goles) y
Atlético de Madrid (70).

Con Uruguay ocurrió algo parecido a lo de Colombia: a pesar de perder en los octavos de final, hombres como Luis Suárez (Barcelona), Sebastián Coates (Sunderland) y Abel Hernández (Hull City), mejoraron sus posibilidades de trascender.

La subcampeona del mundo, Argentina, impulsó las salidas de José María Basanta (Fiorentina), Marcos Rojo y Ángel
Di María (Manchester United)  además de Sergio Romero (Sampdoria), quienes fueron la base del ex técnico Alejandro Sabella.

Tras haber conquistado la Copa, Alemania distribuyó algunas de sus piezas, como Toni Kross (Real Madrid) y Shkodran Mustafi (Valencia), en el balompié español.

En cuanto al resto de participantes, David Luiz (PSG) destacó por Brasil; el guardameta Keylor Navas (del Levante al Real Madrid) por  Costa Rica; y  los chilenos Claudio Bravo (Barcelona) y Alexis Sánchez (Arsenal).

 

Inglaterra se gastó más de un billón de dólares

La Premier League inglesa dominó el mercado de fichajes de verano, en que el monto total de las transacciones en Europa se elevó a más de 3 mil millones de dólares, según un estudio publicado ayer.

Los 20 clubes de la Premier League gastaron unos 835 millones de libras (1 billón 375 mil 255 millones de dólares), con el Manchester United a la cabeza, que invirtió casi 150 millones de libras (248 millones de dólares), en contratar, entre otros, a Falcao del Mónaco, al argentino Ángel Di María del Real Madrid y al español Ánder Herrera del Athletic de Bilbao, según un estudio del gabinete Deloitte.

El total de la Premier League superó en 200 millones de libras (329 millones 500 mil dólares) su monto récord del año pasado, que era de 630 millones de libras (1 billón, 37 mil 672 millones de dólares).

Los clubes ingleses se aprovecharon desde esta temporada de unos contratos televisivos mucho más beneficiosos.

La Liga española gastó poco más de 700 millones de dólares (530 millones de euros), con Real Madrid y Barcelona a la cabeza gracias a las costosas compras de James Rodríguez y Luis Suárez, respectivamente.

La Seria A italiana ocupó la tercera posición europea con 450 millones de dólares (345 millones de euros) gastados, seguida por la Bundesliga, cuyo monto total de transacciones se elevó a 415 millones de dólares (315 millones de euros). La Ligue 1 francesa, en la quinta plaza con 165 millones de dólares invertidos (125 millones de euros).

El sistema de regularización de traspasos de la FIFA indica que mil 164 jugadores fueron cambiados en los cinco grandes campeonatos europeos en el mercado veraniego de fichajes.

Estas compras de jugadores representan un 85% del monto total del dinero gastado en traspasos en los 26 grandes campeonatos europeos.

“Ahora que los clubes de la Liga Premier están en una posición más sólida, el desafío clave sigue siendo cumplir esta ambición responsablemente. Hay regulaciones a nivel de liga y del continente que estimula a los clubes a equilibrar sus costos con sus ingresos”, comentó Dan Jones, del Deloitte’s Sports Business Group.

- AFP y AP