CIUDAD DE MÉXICO, 3 de septiembre.- Cuando Seattle contrató a Pete Carroll en 2010, los Halcones Marinos comenzaron con una total reestructuración para tratar de darle la vuelta a la historia de una franquicia que desque nació (1976) no tenía un solo título de Super Bowl; de inmediato, un año después, sus rivales de división, los 49’s de San Francisco, trajeron a Jim Harbaugh.

Ambos trabajaron de manera acertada en la selección de jugadores en sus épocas como coaches colegiales, Carroll con USC y Harbaugh con Stanford… esa misma visión les ayudó a armar un par de equipos poderosos con los que ya llegaron al Super Bowl, aunque mientras Carroll encara este año como defensor del título, Harbaugh se quedó apenas cerca de ganar el Vince Lombardi hace dos campañas.

Harbaugh tuvo ojo clínico al seleccionar en el draft al quarterback Colin Kaepernick (36 global de 2011), mientras que Carroll se llevó a Seattle a Russell Wilson (75 de 2012); ambos le dan otra dimensión al ataque.

Apenas llegó a Seattle, Carroll pidió al corredor Marshawn Lynch, quien luego de dos brillantes temporadas como novato con los Bills de Búfalo, tuvo una estrepitosa caída producto de lesiones y cuestiones extra cancha.

Pero a raíz de su llegada a Seattle, Lynch volvió a ser productivo y ha sumado más de mil yardas en cada una de las últimas tres temporadas. También agregó al ataque al receptor Doug Baldwin (no drafteado en 2011, de Stanford).

A la defensa, Carroll armó un grupo lleno de talento: drafteó al esquinero Richard Sherman, al linebacker Bobby Wagner y al safety Earl Thomas; pidió traer también a las alas defensivas Michael Bennett y Cliff Avril.

Con San Francisco, Harbaugh llegó  cuando Alex Smith era un cuestionado quarterback titular, y la mano del coach  se notó de inmediato, ya que Smith sumó ese año más de tres mil yardas. Sin embargo, en 2012, una lesión le permitió a Kaepernick lucirse como quarterback titular, un puesto que ya no soltó.

El joven pasador se topó con un equipo plagado de talento al ataque (que veía desde el periodo del head coach Mike Singletary), con jugadores como el corredor Frank Gore, el ala cerrada Vernon Davis, el receptor Michael Crabtree; la contratación de Anquan Boldin y la selección en quinta ronda del centro Daniel Kilgore, ya bajo el mando de Harbaugh, le han dado a los 49’s la solidez que no tenían desde hace casi 20 años.

A la defensa, Harbaugh  supo cómo amalgamar uno de los cuerpos de linebackers más sólidos de la NFL:  Patrick Willis, NaVorro Bowman, Aldon Smith y Ahmad Brooks.

Arizona comenzó a trabajar de manera correcta a partir de 2013 con la llegada del coach Bruce Arians, quien tuvo a bien solicitar al quarterback Carson Palmer. La llegada del veterano pasador fue clave, ya que uno de los mejores receptores de la Liga, Larry Fitzgerald, requería balones.

El armado de Arians dio solidez inmediata: Arizona acabó 10-6 en 2013, ganando siete de los últimos nueve cotejos y se quedó a un paso de avanzar a playoffs.

Finalmente, los Carneros andan mal y de malas, y una vez más sufrirán la ausencia de su quarterback titular, Sam Bradford, fuera por lesión por todo el 2014.  El coach Jeff Fisher deberá meter el acelerador para darle a los Carneros un equipo que pueda ser capaz de competir dignamente en la considerada como la mejor división de la NFL.

 

CARDENALES DE ARIZONA

A pesar que Arizona acabó con marca de 10-6 se quedó sin avanzar a la postemporada, y su único problema fue jugar en la división más competitiva de la NFL.

En 2013, el quarterback Carson Palmer tuvo una de sus mejores temporadas como profesional, por encima incluso de sus grandes años con Cincinnati, con más de cuatro mil yardas y 24 pases de touchdown… su problema es que lanzó también para 22 intercepciones.

Pero la llegada de Palmer le dio otra cara al ataque de los Cardenales, lo que coincidió con el arribo de Bruce Arians, excoordinador ofensivo de los Acereros y de los Potros; ambos fueron un gran apoyo para uno de los mejores receptores de la liga: Larry Fitzgerald, quien en 2013 atrapó 85 pases y anotó en diez ocasiones.

El corredor de segundo año, Andre Ellington, tendrá el peso completo tras el retiro de Rashard Mendenhall. Otra ventaja para Arizona es que si Ellington no puede con la carga, detrás de él están el explosivo Stefan Taylor y Jonathan Dwyer.

A la defensa Arizona tiene una sólida frontal, pero sufrieron dos pérdidas dolorosas en los linebackers con la salida de Karlos Dansby y la suspensión de Daryl Washington.

Atrás Patrick Peterson tendrá como compañero a Antonio Cromartie, con lo que conformarán una de las mejores duplas de esquineros en la liga.

Arizona será competitivo otra vez en el Salvaje Oeste.

 

49’S DE SAN FRANCISCO

Desde que el coach Jim Harbaugh y el gerente general Trent Baalke hicieron equipo en San Francisco, los 49’s han sido un modelo de consistencia. Baalke ha hecho un gran trabajo adquiriendo jugadores visualizados por Harbaugh, quien les ha explotado todo el talento. El resultado de la ecuación es un nuevo papel como favoritos para llegar a su sexto título en la NFL.

Desde la adquisición en el draft de 2010 de los linieros ofensivos Anthony Davis y Mike Iupati, el equipo tiene una de las mejores frontales de la Liga. Los 49’s han sido sólidos en sus selecciones de draft y Harbaugh ha hecho al equipo uno de los más físicos de toda la NFL.

El clímax de las selecciones de los 49’s fue el quarterback Colin Kaepernick, quien jugará apenas su segunda temporada completa como titular, y ha llevado al equipo a dos Juegos de Campeonato y a un Super Bowl.

Kaepernick y los californianos tienen todo un arsenal con Frank Gore como corredor y los receptores Michael Crabtree y Anquan Boldin, y el ala cerrada Vernon Davis, que hacen del ataque un verdadero peligro; si bien en 2013 finalizaron en el lugar 24 de la Liga, esto se debió, en gran parte, a lesiones de jugadores clave como el mismo Crabtree.

Además, la defensa es de las mejores de la Liga, pero mucho dependerá de la recuperación del linebacker NaVorro Bowman, quien sufrió una aparatosa y devastadora lesión de rodilla en el Juego de Campeonato.La pareja en la zona central de los linebackers es Patrick Willis, simplemente uno de los mejores en su posición.

El talento de los 49’s es vasto, y si los Halcones Marinos se descuidan, podría verse a San Francisco con el Vince Lombardi.

 

CARNEROS DE SAN LUIS

Los Carneros cumplieron nueve temporadas sin playoffs, y con el coach Jeff Fisher, quien desde su llegada ha mejorado la cara de San Luis, iban a buscar en este 2014 regresar por primera vez desde 2004 a la postemporada, pero...

Hace una semana, se anunció que Sam Bradford quedó fuera por toda la temporada luego de desgarrarse el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda en un partido de pretemporada contra de los Cafés de Cleveland.

Además fue la misma lesión que marginó a Bradford por la mayor parte de la campaña pasada. El recién llegado Shaun Hill es la opción para San Luis detrás del centro, lo cual no es nada alentador: en 2013, el veterano de ocho campañas no vio acción con Detroit.

Fisher al lado de su gerente general, Les Snead, han hecho un buen trabajo en la adquisición de talentos en el draft y la agencia libre... el receptor Ravon Austin es una de sus grandes esperanzas; para 2015 quizá opten por cubrir la posición de pasador de mejor manera.

Los Carneros ahora contrataron al coordinador defensivo Gregg Williams, involucrado en el escándalo de recompensas para lesionar a los rivales con Nueva Orleans.

La defensa tiene una de las mejores frontales de la NFL con hasta siete jugadores que pueden entrar y salir de la alineación, y no se va a notar las sustituciones.

Sin embargo, el gran problema de San Luis es la secundaria, que sin ser débil, no es precisamente la mejor de la Liga.

Pero no sería sabio apostar por este equipo, sobre todo, tras la calamidad ocurrida a Bradford, cuya carrera podría incluso estar en peligro.

 

HALCONES MARINOS DE SEATTLE

En 2010, el coach Pete Carroll y el gerente general de los Halcones Marinos, John Schneider, dijeron: “construyamos un equipo que gane el Super Bowl”… cuatro años después el proyecto obtuvo su recompensa, pero la historia continúa.

Desde entonces, Seattle ha ido mejorando año con año y al parecer no han llegado a su tope, lo que los coloca como el gran favorito para repetir el triunfo en el partido por el título de la NFL, después de sortear una de las divisiones más competitivas.

Entre 2010 y 2014, los Halcones Marinos han realizado mil 105 movimientos en su roster, 141 por encima de los Patriotas de Nueva Inglaterra, el equipo que más se les acerca, lo que habla de un proyecto con objetivos claros.

El equipo terminó con marca de 13-3 la temporada anterior por segunda ocasión en la historia de la franquicia y ganaron su primer Super Bowl.

Los Halcones Marinos suman dos temporadas sin perder un partido por más de siete puntos, lo que significa que Seattle ha estado en el límite de ganar sus 32 partidos anteriores.

El peor escenario para el equipo es avanzar a la postemporada con un lugar como comodín, si es que San Francisco o Arizona se destapan.

Seattle es un equipo lleno de estrellas:  su quarterback Russell Wilson, el corredor Marshawn Lynch, el esquinero Richard Sherman o el safety Earl Thomas, todos ellos, pueden competir al final de la temporada por el premio al Jugador Más Valioso de la temporada.

Seattle es, sin duda, el gran favorito para repetir el título en el Super Bowl.