CIUDAD DE MÉXICO, 3 de septiembre.- La temporada europea llega a su fin esta semana con el Gran Premio de Italia, donde los pilotos de Mercedes: Nico Rosberg y Lewis Hamilton, tendrán una batalla poco cordial, luego de los acontecimientos de la carrera anterior en Bélgica.

En la segunda vuelta de la carrera Rosberg trato de superar a Hamilton, líder en ese momento, pero terminó golpeando el neumático trasero izquierdo, ponchándolo y privando al británico, su rival más cercano en la pelea por el título, buscar la victoria.

Ahora, tras varios días de dimes y diretes, es momento de que los hombres de Mercedes vuelvan al habitáculo de sus monoplazas y demuestren que son dos profesionales o bien inicien una guerra como la que protagonizaron Ayrton Senna y Alain Prost a finales de los ochenta.

“Siempre se ha dicho que somos amigos. No estamos aquí para jugar. Pero desde Mónaco este año, Nico me dejó claro que hará lo que sea para ganarme. Sea cual sea el caso, siempre pondré al equipo primero y no me tomaré nada por mi propia mano”, afirmó Hamilton unos días después del incidente.

Desde la cúpula de Mercedes, el jefe del equipo alemán Toto Wolf, aseguró que de ninguna forma decidirá el resultado de la carrera antes de que se corra, dejando que ambos pilotos pelen por la victoria en los siete Grandes Premios que restan en el año, sin embargo, aseguró que es inaceptable que comentan errores como los de Spa.

“Hay una cosa que apoyamos en Mercedes-Benz, y son las carreras justas, y segumos comprometidos con eso. Ambos pilotos ruedan al límite y no vamos a interferir en el resultado de la carrera o acordarlo antes de su comienzo. Esto es algo que no haremos nunca.

“Los pilotos se tienen que respetar el uno al otro y eso es lo que hacen. Nunca puedes esperar una carrera sin baches cuando tienes a dos pilotos del mismo equipo en la lucha por el Campeonato”, declaró Wolf a Press Association Sport.

De cualquier forma Mercedes  y sus pilotos desembarcan en Monza con una buena ventaja de puntos en ambos campeonatos y se encontrarán con la pista más veloz de la temporada, donde el motor alemán tendrá que mostrar una vez más su superioridad.

Una de las novedades en el trazado italiano es el asfaltado del escape de la curva parabólica, una zona donde se superan 215 km/h, y que ahora perdonará los errores de los pilotos al darles más espacio para poder salirse del trazado sin quedar fuera de la carrera.

Las emociones no faltarán.