CIUDAD DE MÉXICO, 31 de agosto.- Una intensa tormenta, con granizo incluido, suspendió esta tarde la séptima novillada de la Temporada Chica 2014 en La Monumental Plaza de Toros México, luego que el ruedo quedó inundado e imposibilitado para continuar el festejo.

En esta corrida estuvieron en el ruedo el diestro zacatecano Edgar Badillo, el aguascalentense Diego Emilio y el debutante capitalino Luis Miguel Cuéllar, quienes sólo pudieron lidiar a uno de sus dos ejemplares programados.

Se presenciaron sólo tres ejemplares de seis anunciados, de la ganadería de San Antonio de Triana, todos con una buena presencia y con un juego bastante aceptable.

Abrió la tarde Badillo con "Luquín", de 381 kilos, con el que se mostró esforzado, valiente y decidido, pese a que el novillo vino a menos conforme pasó la lidia.

Luego de un trasteo voluntarioso, en el cual estuvo por encima de su rival, el zacatecano despachó con algunos apuros, para recibir las palmas del público.

El hidrocálido Diego Emilio enfrentó a "Guardián", de 414 kilos, antes de que la tormenta llegara al coso, y con el que estuvo variado y valiente, pero desconfiado, luego que el rival resultó con mucho sentido.

Tras hilvanar un trasteo meritorio y digno, mató con varios pinchazos y espadazos, sin embargo se fue con una ovación.

Ya en pleno aguacero, Luis Miguel Cuéllar lidió a "Manzanero", de 410 kilos, con el que mostró algunos detalles con capa y muleta, ya que el fuerte viento y luego la intensa lluvia le impidió hacer más.

Al ver y sentir que la tormenta estaba en su máximo apogeo, Cuéllar no tuvo más remedio que abreviar, ya que era imposible seguir así, por lo que se retiró al callejón a tratar de cubrirse, ante las palmas del poco público que se quedó en los tendidos.

La autoridad de la Plaza México, encabezada por el juez Jorge Ramos y el asesor Juan Vázquez, decidieron esperar algunos minutos para ver si mejoraban las condiciones climáticas, y seguir con el festejo, lo que al final no sucedió.

Tras la espera, Ramos, en conjunto con los tres novilleros y la empresa del inmueble, determinaron la suspensión del festejo, al ver que la lluvia seguía y que las condiciones no eran las adecuadas para dar seguridad a los tres espadas.

La empresa no tendrá la obligación de reponer este cartel a los aficionados que pagaron un boleto, ya que se lidió el 50 por ciento de la corrida, en este caso, hubo la lidia de tres de los seis novillos anunciados.

Los novilleros para el octavo festejo de este serial menor 2014, se dará a conocer en el transcurso de la semana.

fdr