CIUDAD DE MÉXICO, 31 de agosto.- Cuando Andrew Luck encare a Houston por primera vez en el año (semana 6, el jueves 9 de octubre por la noche) deberá ver por encima de su línea y buscar no sólo a JJ Watt o a Brian Cushing, sino a Jadeveon Clowney, el recién egresado de Carolina del Sur.

El quarterback, primera selección de 2012, enfrentará al ala defensiva, uno global del pasado draft. Indianápolis y Houston son dos equipos que han tenido lugares preferenciales en los últimos drafts, algunos les han redituado maravillosamente, otros han dejado elementos para el olvido.

Los Potros han tenido la primera selección global cuatro veces desde 1990 y Houston tres ocasiones desde 2002 (cuando nació la franquicia), mientras que, paradójicamente, sus rivales divisionales, Tennessee y Jacksonville, jamás han seleccionado como primeros. Los Petroleros de Houston, antecesores de los Titanes, sí lo hicieron en par de ocasiones: 1978, Earl Campbell; 1973, John Matuszak.

Los Texanos seleccionaron en 2002 al pasador David Carr. En cinco temporadas con Houston, el egresado de Fresno State sólo superó en una las 3,000 yardas por aire (en 2004) y tuvo 59 pases de TD por 65 intercepciones.

En 2006 fueron por el ala defensiva Mario Williams, cuando el gran favorito para ser primero global era Reggie Bush. En seis temporadas, el defensivo egresado de la Estatal de Carolina del Norte sólo terminó dos de ellas con doble dígito en capturas; de hecho, en su primer año, fue ensombrecido por DeMeco Ryans, el linebacker que Houston reclutó en segunda ronda (33 global) y que fue nombrado Novato Defensivo del Año.

Por su parte, como Potros de Baltimore, el cuadro de blanco y azul abrió el draft en tres ocasiones: 1955, George Shaw; 1967, Bubba Smith; y 1983, John Elway, traspasado a Denver. Desde que se mudaron a Indy, las tres veces que han fichado primero han ido por un quarterback: 1990, Jeff George; 1998, Peyton Manning; y Luck en 2012.

George tuvo destellos en la NFL, pero no en sus primeros cuatro años como potro. Peyton simplemente lo hizo todo, incluyendo la consecución de aquel título en el Super Bowl XLI. Lo increíble es que los Potros estuvieron cerca de desaprovechar la oportunidad: deshojaron la margarita para seleccionar al pasador de Tennessee por encima de Ryan Leaf, quien se fue como segundo a San Diego y fracasó: sólo jugó tres años en la Liga.

Manning emigró a Denver para 2012, no sin antes decirle a la oficina de Indy que no seleccionar a Luck como primera global sería un error. Así, los Potros no dudaron y fueron por el muchacho de Stanford, que en sus primeros dos años ha entregado números de lujo: 4,374 yardas con 23 TD’s y 18 intercepciones en 2012, y 3,822 yardas con 23 TD’s y nueve intercepciones en 2013.

Luck se convirtió en apenas un par de años en el líder de Indy, llegando en cada temporada a playoffs, mientras que Houston tuvo una campaña terrible en 2013 (2-14), lo que le dio la opción de ir al draft por Clowney y así encender de nuevo esa llama de esperanza de una primera selección global. 

 

TITANES DE TENNESSEE

Al coach Mike Munchak se le acabó el tiempo y ahora es el joven quarterback Jake Locker el que está en una carrera contrarreloj.

Locker llega en 2014 como el líder indiscutible de una ofensiva sin muchos nombres, sin mucha promesa; no obstante, el pasador de cuarto año tiene que dar resultados.

Para ello, antes que cualquier cosa, Locker debe mantenerse sano y atento a las palabras del nuevo head coach Ken Whisenhunt, quien, siendo un especialista en ofensivas, ha trabajado con jugadores de la talla de Kurt Warner y Ben Roethlisberger, siempre con éxito.

Sólo así los Titanes podrán acelerar su proceso de reconstrucción. Un reacomodo que se hizo evidente con la salida de Munchak (aunque sigue vinculado a la oficina del equipo), del corredor Chris Johnson y de varios elementos veteranos.

El movimiento joven en Tennessee viene con varios desafíos; el primero de ellos es, sin duda, descifrar si Locker es la solución a largo plazo. El segundo será desarrollar una defensiva que pueda mantener al equipo en el juego en lo que encuentran una identidad ofensiva.

No hay muchos motivos para ser optimistas, pero tampoco es un panorama completamente oscuro. La línea ofensiva de los Titanes está entre las más jóvenes y con mejor futuro de la Liga.

El reparto ofensivo, sin grandes figuras, sabe hacer el trabajo y ayudará, en la medida de lo posible, a Locker, quien demostró que es capaz de cargar con el equipo gracias a sus buenas decisiones, antes de que las lesiones lo fulminaran en 2013.

La esperanza se renueva para el equipo de la Ciudad de la Música: Nashville.

 

POTROS DE INDIANÁPOLIS

La promesa de que Andrew Luck sería un digno sucesor de Peyton Manning en Indianápolis se ha ido cristalizando año tras año. Sus números y el progreso del equipo bajo su mando así lo indican.

Debido a ello, el reto enfrente de los Potros es mucho más importante en 2014, luego de haber jugado la ronda divisional de los playoffs la temporada anterior.

Ahora el reto está en superar lo hecho hace un año y hacerlo sin mucha competencia en la división, lo que podría ser en su perjuicio en los playoffs, al no llegar con mucho fogueo ante equipos de primera línea, a los mismos a los que se enfrentarían en enero. Sin embargo, eso no significa que Luck e Indianápolis no tengan duros sinodales en el camino, pues se medirán a pesos completos de la talla de Denver, Patriotas y Baltimore en campaña regular.

Más importante aún, lo harán con un equipo renovado, con un Reggie Wayne sano, con un Hakeem Nicks que llega después de buenas temporadas con los Gigantes como el nuevo juguete en el baúl de blancos de Luck.

El estelar Wayne se desgarró el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha en la semana 7 de 2013; fue operado y ahora dice sentirse al 100% para encarar su temporada 14 a sus 35 años. 

La defensa busca estar a la altura, con Robert Mathis y caras nuevas como D’Qwell Jackson, la máquina tacleadora.

Mathis tuvo 19.5 capturas en 2013, pero no verá acción en los primeros cuatro partidos de 2014 debido a una suspensión.

El coach Chuck Pagano es garantía para tener al equipo listo, pero sus aspiraciones en postemporada dependerán del progreso de su joven líder: Luck.

 

JAGUARES DE JACKSONVILLE

El nuevo proyecto comienza en Jacksonville. El enésimo desde la última aparición de los Jaguares en playoffs: 2007.

La idea de entregarle las llaves del carro a un Blaine Gabbert, y de darle la confianza al problemático Justin Blackmon, fue catastrófica.

Ahora, incluso Maurice Jones-Drew, el rostro del equipo, emigró en busca de un futuro mejor en Oakland, con toda la ironía que viene en esa frase.

El proyecto de Chad Henne como el veterano mentor, ha sido desechado en más de una ocasión: el pasador se ha visto obligado a actuar como titular, pues simplemente no ha habido quien haga el trabajo.

La esperanza de Jacksonville está puesta en el quarterback  novato Blake Bortles, tercera selección global, pero no lo lanzarán como titular, sino que buscarán que crezca sin presión.

El joven receptor Marquise Lee buscará no cometer los errores fuera del campo de sus antecesores.

El coach Gus Bradley quiere inculcar una filosofía de triunfo que trajo de sus días como coordinador defensivo con los Halcones Marinos de Seattle.

Bradley no sólo se llevó eso de Seattle, sino también dos defensivos del  equipo campeón. Y la esperanza que viene con tres triunfos en fila en la segunda mitad de la temporada anterior.

El camino es cuesta arriba en Jacksonville y siempre lo es. Pero hay esperanza, aunque no habrá resultados en 2014.

 

TEXANOS DE HOUSTON

Los Texanos de Houston de 2013 ilustran la Ley de Murphy. Y es que todo lo que les podía salir mal, les salió mal.

Ahora es momento de cambiar la página, y para ello dejaron atrás la era de Gary Kubiak y Matt Schaub para ingresar al mundo desconocido de un coach  que viene del colegial, como Bill O’Brien, y un pasador de poca estirpe y peores números como Ryan Fitzpatrick.

Por fortuna para ambos, el reparto que los rodea sigue siendo de lo más talentoso de la NFL. Arian Foster es uno de los tres mejores corredores, Andre Johnson sigue venciendo al padre tiempo y se mantiene en la élite de los receptores.

Y la defensiva... ni hablar de la defensiva.

La unidad está encabezada por el mejor liniero de la actualidad, J.J. Watt, y la primera selección del draft, Jadeveon Clowney, quien, de cumplir con su promesa, será un terror para los pasadores del Sur de la AFC.

Watt tiene 36.5 capturas en apenas tres temporadas en la NFL.

El talentoso linebacker Brian Cushing ha batallado con lesiones de ligamentos en sus rodillas desde que llegó a la NFL en 2009, pero es un tipo de respeto y ha dicho que se siente renovado para encarar este 2014.

Hace tiempo que la situación en Houston dejó de ser cuestión de talento, porque lo hay y lo ha habido; se trata de  que jugadores y coaches sean capaces de explotarlo, de jugar con fundamentos y proteger el balón.

De lo contrario, será un largo debut para O’Brien, quien viene de dos años con Penn State y quien tendrá que vencer a los fantasmas de Houston, que no le han permitido al equipo dar el paso hacia la cima.